La geografía en la historia de las relaciones internacionales

Edmundo Aníbal Heredi

CONICET/Universidade Nacional de Cordoba (Argentina)

 

  1. La historia de las relaciones trans-nacionales

El estudio de las relaciones internacionales actuales muestra una fuerte inclinación hacia las relaciones políticas, estratégicas y económicas, aunque recientemente hay un notorio incremento por la orientación hacia los desplazamientos poblacionales y por lo que ellos inciden en los otros tipos de relaciones. En general, esta misma apreciación corresponde formular cuando se trata de la historia de estas relaciones. Otros factores dignos de ser tenidos en cuenta por su importancia en la vida de los pueblos son las cuestiones ambientales o culturales, por cuanto constituyen valores fundamentales en la vida de los pueblos y en consecuencia en las relaciones entre países y entre naciones.

Y esto resulta más significativo en cuanto se han desarrollado líneas importantes en la investigación en ciencias sociales que aprovechan los elementos de otras disciplinas; tal ocurre con los de naturaleza geográfica que han derivado en nuevas disciplinas, como las que se ocupan de las cuestiones geo-históricas, geo-culturales, geo-políticas, cada una de ellas con sus teorías y sus metodologías, y en las que se marca con fuerza decisiva la adherencia del hombre al suelo.[i] A su vez, una rama perteneciente a la geografía, la geografía histórica, que Claude Cortés ha definido como “una percepción temporal de los problemas espaciales”, aproxima a ambas disciplinas hacia objetivos comunes o compartidos.[ii]

También es necesario considerar que las cuestiones territoriales de las naciones, que necesariamente han necesitado recurrir a los conocimientos geográficos, han sido tratadas desde teorías muchas de ellas originadas en la observación de las situaciones europeas, muy diferentes a las de América Latina, lo que hace necesaria la creación de teorías propias o cuidadosamente adaptadas. Estas cuestiones han sido muy diferentes si se las compara con las europeas, desde las referidas a las dimensiones espaciales, a las superficies de los territorios en su relación con la densidad de las poblaciones, a su relativa ubicación en el planeta, a las comunicaciones interoceánicas, a la disponibilidad y usufructo de las riquezas naturales, a los desplazamientos poblacionales, a las cuestiones relativas al poder (como las dinásticas y hereditarias) y otros problemas ajenos o diferentes de la realidad latinoamericana. En tanto, el origen de las naciones europeas para muchos como Michel Foucault tiene su explicación y racionalidad en razones idiomáticas –como que el nombre de las naciones es el de su idioma- y también en antecedentes lejanos que se remontan a sagas y leyendas, y hasta a una literatura nacional representada en modelos ejemplares, todo ello diferente a los orígenes de las latinoamericanas.

Estas observaciones nos conducen, en fin, a buscar en la propia realidad latinoamericana la elaboración de teorías que sirvan para explicar sus propios procesos históricos, entre ellos la formación de sus naciones. Si nos referimos particularmente al Cono Sur parece obvio que lo que predominó en esos estudios hasta el último tercio del siglo XX fue el de las cuestiones territoriales y limítrofes, y ello porque entonces aún el mapa de esta América Latina deparaba incertidumbres originarias de conflictos que, aunque bilaterales o trilaterales, repercutían en todo el sector; entre ellos eran muy sensibles los que enfrentaban a Perú y Ecuador, cuyas preocupaciones excedían a las de las dos naciones por cuanto su contención era protegida por los gobiernos de otras cuatro naciones vecinas; y la que mantenían Chile y Argentina por el Canal de Beagle, que a su condición de unir océanos agregaba su ubicación próxima al sector antártico pretendido a nivel mundial, lo que implicaba la atención de otros países interesados en tener protagonismo en estos espacios, incluso de potencias geográficamente lejanas. Ante aquella realidad, la historiografía de las naciones latinoamericanas involucradas se hacía eco de estas preocupaciones, remontándose a antecedentes tan lejanos como el Tratado de Tordesillas (1494), concertado sobre bases cartográficas y documentales muy inciertas y a territorios en su mayor parte desconocidos entonces.

Al comenzar el siglo XXI estas cuestiones han sido en buena parte superadas y, aunque subsisten otras menores, lo cierto es que justificadamente la historiografía ha dejado de poner su atención preferente a estos temas, en tanto focaliza esa atención en las cuestiones presentes o presentidas, mirando hacia el futuro.

Así, podemos decir que actualmente hay una historia de las relaciones internacionales, una historia de las relaciones inter-regionales y una historia de las relaciones trans-nacionales. Si bien la denominación de “relaciones internacionales” es usada en forma abarcadora comprendiendo a las otras dos o a otras que tratan de la vida internacional, debe distinguirse en cuanto trata del protagonismo de las naciones como tales a partir de sus aparatos estatales, es decir entre los gobiernos y de organizaciones supra-nacionales, sobre todo, como dijimos, y focalizadas en las de carácter político, económico o estratégico. Quizá en el futuro debamos reconocer otra rama de estos estudios, que adquiera su propia identidad y en la que reconozcamos el protagonismo de otro actor de las relaciones, al que podemos denominar genéricamente gente, es decir todas las personas, que a menudo son consideradas más bien como objetos que como sujetos de las relaciones entre países y entre naciones.[iii]

 

  1. La historiografía latinoamericana de los conflictos territoriales

Un intento generalizador se enfrenta con una diferencia sustancial entre la historiografía de las naciones hispanoamericanas y la brasileña, simplemente porque los orígenes coloniales de la ocupación de espacios fueron diferentes en uno y otro caso. En tanto el plan imperial español consistió en la creación de diversas y complementarias administraciones territoriales, con sus diversas capitales y circuitos conducentes a la mejor explotación de sus riquezas del suelo y del subsuelo, muy diferente a la colonización portuguesa que unificó el centro de poder en una sola capital. Aquí preferimos poner mayor atención en el plan imperial español en América.

Aquellas disputas por los territorios nacionales tuvieron como corolario que, correlativamente, la historiografía de cada nación se ocupara preferentemente de esos temas; parecía natural que los historiadores no pudieran desprenderse de su sentimiento nacional, y por tanto sus interpretaciones discreparon vehementemente con las que presentaban los historiadores de los vecinos en conflicto. Entre ellas, las cuestiones territoriales entre las naciones Andinas y entre las naciones que comparten la Cuenca del Plata fueron las más resonantes, y hasta modelaron durante mucho tiempo los programas de gobierno de las naciones involucradas; aún la historiografía que trata de cada nación en particular presenta esa característica.[iv]

La reflexión anterior adquiere un interés adicional en la comprobación de que los límites geográficos de estas naciones, por lo general, se han formalizado en Tratados internacionales a partir de antecedentes históricos controvertidos y de todos modos subjetivos por cuestiones nacionalistas. Estos Tratados han sido alcanzados luego de un proceso de hondos conflictos y varios de ellos luego de enfrentamientos armados; para su formalización ulterior se han utilizado referencias geodésicas o arcifinias, o en su defecto mojones demarcadores. De más está decir que a menudo esas convenciones desafían o ignoran a la historia y a la geografía, bajo pretendidos hechos determinantes, confusas cartografías o derechos adquiridos con la fuerza de las armas.

Si se piensa en el caso de los países hispanoamericanos los límites de los territorios que luego fueron provincias y naciones partieron de un plan de colonización imperial basado en la fundación de ciudades y con la atención puesta en la explotación de recursos naturales y en las disputas con otras potencias colonialistas europeas; esto condicionó fuertemente la naturaleza de sus orígenes y la gravitación de ello en su desarrollo. En efecto, en la América colonizada por España las ciudades fueron los orígenes de las organizaciones administrativas dentro de ese plan imperial, con un espacio en su entorno que fue la base de las provincias y de las naciones, las cuales no fueron necesariamente centros de regiones, sino meramente centros administrativos que respondían a aquel plan imperial.

Así observamos que la primera controversia en la historia de la mayoría de estas naciones al iniciar su vida independiente fue en cuanto a su delimitación territorial. El primer acuerdo, aunque provisorio e inestable, fue el de admitir en los Tratados los límites que tenían los Virreinatos, Capitanías Generales, Audiencias o Gobernaciones, según la situación vigente en el momento del inicio de las revoluciones de independencia, esto es en el año 1810. Pero las guerras que se sucedieron en la lucha emancipadora ocasionaron desplazamientos militares, traslados de los centros de poder y otras situaciones innovadoras, hasta que en 1824 se obtuvo la emancipación definitiva y se dio término al poder español, por lo que fue necesario recomponer los criterios iniciales. Esto parece para muchos “historia antigua”, pero no lo es tanto, porque aún permanecen insuperados algunos conflictos territoriales durante un tiempo dormidos y que reaparecen cuando asumen gobiernos que buscan reavivarlos como manera de reivindicación histórica o para afianzar su poder.

Fue así que durante decenas de años sesudos estudiosos se introdujeron en los archivos europeos y preferentemente españoles para buscar los antecedentes de los derechos de su nación en sus controversias con los vecinos; así nació luego una historiografía nacionalista de gran desarrollo, porque esos mismos buceadores, luego de producir sus informes a las autoridades elaboraron una profusa bibliografía que hoy cubre un sector importante en los anaqueles de las bibliotecas nacionales.

 

  1. La región y las relaciones trans-nacionales

Dentro de esta vasta gama de la historia de las relaciones entre países y regiones está el de las relaciones trans-nacionales, que se refiere esencialmente a un espacio geográfico habitado comprensivo de territorios perteneciente a más de una nación, esto es que participa de la frontera entre naciones, y al que llamamos región trans-nacional.

En primer lugar hay que reconocer que el término región ha sido empleado con distintas acepciones, según el marco temático en que se lo encuadra, y una de ellas bien puede ser la que se aplique a las relaciones internacionales; pero debe reconocerse que la geografía es su ámbito esencial, por cuanto se refiere a un espacio específico de este planeta. El término región ha sido considerado como una wild card, como un comodín al que se lo define de acuerdo a la función que se le adjudica en el contexto de que se trata. Por tanto, para que el concepto de región sirva para profundizar y esclarecer las relaciones entre las naciones latinoamericanas es preciso conceptualizarla adecuadamente, considerando que se trata no sólo de una metodología apropiada para el análisis, sino también como una actitud de los investigadores para alcanzar un conocimiento más acabado y profundo de su objeto de estudio.

Para los historiadores de las relaciones trans-nacionales los mapas que concitan su atención son los de las regiones, es decir espacios geográficos que se identifican por su naturaleza y por su presencia humana y que son compartidos por dos o más naciones, por lo que tienen en su mente o en su mesa de trabajo mapas de las regiones junto a mapas superpuestos de las culturas y civilizaciones originarias, de las establecidas en los tiempos coloniales y de las que corresponden a partir de las formaciones nacionales. Si se superponen estos mapas uno sobre otro en transparencias, se tendrá una imagen mucho más compleja pero también más rica de los espacios geográficos y de su profunda incidencia en la historia de estas naciones y de las relaciones entre sí.

En esos mapas ocupan lugar destacado los sistemas urbanos jerárquicos, definidos por Chase-Dunn, y ésta es una de las características que nos vienen de la geografía.[v] En efecto, así como el nacimiento de las ciudades capitales latinoamericanas fue el fijado por sus metrópolis imperiales, esto es bajo el signo de la dominación colonial, los procesos de urbanización en América Latina han sido impulsados también por estímulos externos. Con ser una cuestión propia de la organización interna de los Estados, el fenómeno de la primacía en la jerarquización urbana deviene en una cuestión íntimamente relacionada con la vida internacional. Esa vinculación es explicable en tanto en aquellos planes imperiales predominaron la mejor conexión con la metrópoli europea y la desconexión interna, y esa estructura se mantuvo luego en la vida independiente, con dos excepciones ejemplares en América, las de Estados Unidos y Brasil, el primero fundando una capital desde el inicio y el segundo mudándola con el tiempo y buscando la interiorización de su país.

Este método da lugar a que la historia regional trans-nacional se confunda con algunos enfoques geo-políticos, pero sin embargo ambas perspectivas pueden también ser consideradas como antitéticas, pues la práctica de la geo-política se ha sustentado en hipótesis de conflictos y en el análisis de las estrategias de los Estados para resolver en su favor esos conflictos, en tanto las cuestiones trans-nacionales son estudiadas más bien como unidades espaciales compartidas por naciones.

La conjugación de la historia con la geografía, con la antropología, con la psicología social, han dado como síntesis una configuración del espacio que aparece como una recreación que el hombre hace de la naturaleza en función de creencias, de culturas y de necesidades materiales que dan como resultado hechos, imágenes, signos y símbolos que conforman en definitiva la idea de espacio; de ahí la idea de región y su materialización. La valorización del paisaje cultural, que es observado tanto por científicos como por artistas, resulta clave para la comprensión de una región histórica, y es donde se confunden la geografía y la historia y entonces puede asegurarse que ya estamos ante una visión interdisciplinaria, porque ambas disciplinas se inter-penetran. Una definición demasiado escueta pero que sirve para iniciar el diálogo es que la región es un espacio humanizado.

Es evidente que cuando hablamos de una región no podemos usar las mismas varas que para medir el espacio territorial de una provincia o de una nación, porque la región no tiene límites precisos; así como un territorio perteneciente a una provincia o a una nación es como el agua contenida en un recipiente, la región es como el agua derramada en una superficie espacial, es decir que el mapa que la representa no es absolutamente preciso, salvo cuando hay decisivos accidentes naturales que así lo imponen. Esto parece evidente cuando hablamos de regiones en los que los elementos naturales son significativos, por ejemplo los ríos, que originan la formación de culturas fluviales; en efecto, los ríos pueden ser determinantes de una región, la misma a un lado y a otro de su cauce, pero en cambio los poderes políticos se han empeñado en que cumplan el rol de divisorios de naciones, utilizando la línea del cauce más profundo, obrando así no sólo en contra de la naturaleza sino también de la cultura común de sus pobladores.

Así, la superposición del espacio del territorio nacional con el del espacio regional presenta correspondencias pero también divergencias, y es probable que sean más fuertes éstas que aquéllas. Por eso una etapa importante del proceso intelectivo de regionalización es la comparación, la distinción, la consideración de las compatibilidades y las incompatibilidades existentes entre las dos categorías espaciales. Si tomamos como ejemplo el caso argentino observamos que hay al menos dos de este tipo, la Circunpuneña, compartida por Chile, Bolivia y Argentina y la de la Triple Frontera, compartida por Paraguay, Brasil y Argentina, a las que puede agregarse, no obstante la distinta densidad poblacional, El Gran Chaco, que comprende superficies de Argentina, Paraguay y Bolivia, y que ha sido la motivación de una guerra regional. También encontramos esta característica en la frontera de Brasil con Paraguay y Uruguay, en la de Ecuador con Perú y Colombia, etc.

Lo mismo puede decirse con respecto a la temporalidad, porque las regiones, salvo las llamadas regiones-plan, no fueron creadas por decretos gubernamentales, sino que responden a procesos colectivos en que por lo general es difícil determinar cuándo un espacio se convirtió en una región, es decir cuándo un espacio natural se convirtió en un espacio humanizado y singular. Quizá sea posible encontrar alguna vinculación con estas antinomias y correspondencias entre Geografía e Historia en el hecho de que Brasil creó su Instituto Geográfico e Histórico ya en 1838, durante el Imperio y formando parte de su política continental, al que se agregaron luego otros similares en varios de sus Estados; en tanto, el Instituto Panamericano de Geografía e Historia fue creado en 1928 dentro del contexto panamericanista liderado por los Estados Unidos, lo que fue una nota más de su vocación hegemónica.

No se hablaba entonces de inter-disciplina, pero sí de una especie de sociedad complementaria para entender las cuestiones involucradas en el tiempo y en el espacio que debían enfrentar las naciones americanas para su desarrollo, convivencia y confrontaciones. En esta secuencia cronológica debemos intercalar la creación de la Academia Nacional de la Historia de Argentina en 1893, en un contexto ideológico que menospreciaba su inserción en el contexto latinoamericano y sin aludir a vinculación alguna con la geografía, lo que da lugar a analizar las motivaciones del contraste con las anteriores.

La historia tradicional y evocativa sigue confundiendo el concepto de regionalización con el de regionalismo, lo segundo como “amor o apego a determinada región de un Estado y a las cosas pertenecientes a ella”, como dice el Diccionario, aproximándose así a una forma de la creación literaria. Es lo que el mexicano José María Muriá llama “historia matria”, en oposición a la historia nacional o “historia patria”. Ambos términos, en lugar de ser concurrentes, resultan ser divergentes si se circunscriben a una nación, y pueden constituir un obstáculo a priori en el proceso intelectual de búsqueda de una regionalización del espacio. Así también una historia academicista sigue distinguiendo la “historia nacional” de las “historias provinciales”, encerrando estos términos en los marcos políticos y en las instituciones oficiales.

Obviamente, la propuesta es salir de estas categorías en que se encasilla la historia, lo que es necesario para llegar a este concepto de región en su aplicación a las relaciones trans-nacionales. Esta manera de entender la región incorpora la posibilidad de la existencia de hechos y fenómenos recurrentes, de regularidades de ciclos y procesos, de inter-relaciones en las secuencias temporales, tanto sincrónicas como diacrónicas.

Así, la región como espacio trans-nacional debe ser concebida como parte de un todo, y según el objetivo ese todo puede ser el Cono Sur o, mejor aún, América Latina. Una hipótesis que sirve de fundamento teórico para la regionalización es que las regiones forman parte de un conjunto por la confluencia y encuentro de factores históricos, geográficos, culturales, etc. En resumen, estas unidades se caracterizan por ser parte integrantes de un todo y por tanto son partícipes de los fenómenos que ocurren en su totalidad (principio de participación), tienen una especificidad propia que las distingue de las demás (principio de especificidad) y cumplen la función de relacionamiento entre otras regiones y de sí misma con las demás (principio de inter-relación).

Ello demanda estudios que superen las monografías dedicadas a determinados espacios regionales hasta aproximarse a la comprensión del conjunto; de este modo incorporamos a la idea de la diversidad las de regularidad y recurrencia. La incorporación de las relaciones trans-nacionales a la relaciones internacionales propiamente dichas están indicando que no hay una división entre la historia de una nación y la historia de sus relaciones internacionales en tanto la nación participe de una región-transnacional, y allí ya puede hablarse del abordaje de un estudio de una historia de sus relaciones internacionales que queda imbricada en la de las relaciones trans-nacionales, para lo cual es necesaria una visión inter-disciplinaria.

Pero he aquí que desde hace unos decenios ha aparecido el fenómeno de la globalización. Esto nos obliga a pensar en si es posible la compatibilidad entre regionalización y globalización como procesos históricos, porque en principio aparecen como dos conceptos antitéticos. La cuestión a dilucidar es si la globalización es una forma de relacionamiento, de interacción y de complementación de las regiones entre sí o en cambio, si la regionalización importa una actitud de rechazo a la globalización. Desde ya puede afirmarse que la regionalización, como proceso histórico constructor de regiones es un moderador de la globalización.

Otro aspecto de la regionalización concerniente al conjunto de las naciones latinoamericanas es que muchos de sus espacios han sido objeto de ocupaciones compulsivas, lo que ha dado lugar a concepciones enfrentadas entre sus mismos ocupantes, es decir que estos espacios no han sido consensuados entre los agentes de la ocupación y los habitantes originarios, y en estos casos las regiones han sufrido un violento proceso en su construcción y desarrollo. Esto nos lleva necesariamente a distinguir y a valorar separadamente a los espacios ocupados compulsivamente, espacios vacíos, espacios semi-vacíos, espacios vaciados.

La inclusión de las regiones trans-nacionales en los estudios de las relaciones internacionales depara otro desafío conceptual, que requiere su propia metodología: identificar y sumar al elenco de los actores a los habitantes de las regiones trans-nacionales, también considerados como habitantes de las fronteras. En términos históricos, en los tiempos coloniales al estar distantes de los centros urbanos no merecieron la atención de las autoridades, y en la era de la formación de los Estados nacionales pasaron a ser utilizados como objetos de conflictos y enfrentamientos; y tratándose de habitantes originarios quedaron fuera del control de los Estados hasta el punto de no aparecer en las estadísticas de población.

Estos estudios pueden ir más allá de la estricta erudición científica y constituirse en propuestas que lleguen también a los funcionarios encargados de sostener políticas internacionales coherentes. Con ello, estos ciudadanos se incorporarán al protagonismo de las relaciones internacionales, junto con los Estados, las corporaciones y todo el plantel reconocido como actores de las relaciones internacionales. De este modo deberemos sumar un nuevo agente (en cuanto actor) de las relaciones internacionales, el de los habitantes de las regiones trans-nacionales.

La investigación historiográfica presenta una dificultad que debe ser vencida con un método apropiado, y una de ellas es que las fuentes estatales proveen información circunscripta sobre la parte de la región de cada nación, y ellas pueden ser difíciles de compatibilizar. En fin, la tarea intelectual de entender la regionalización de América Latina como un todo es un proceso en construcción, que ya registra numerosos estudios monográficos o parciales, los cuales constituyen una base sólida a partir de la cual es posible acometer la gran labor de comprensión integrada de estos espacios. Una combinación adecuada de los factores históricos, étnicos, lingüísticos, económicos, políticos y culturales puede culminar en una concepción inter-disciplinaria en la que el espacio geográfico sea su base material. Es también necesario reconocer que para algunos de esos espacios así delimitados la incidencia de cada uno de esos diversos aspectos puede ser más gravitante que otros en la conformación regional.

Como vemos, en el caso de América Latina la falta de coincidencias entre un mapa político en que se señalan los límites de las naciones y un mapa regional es paradigmático. Esta fue casi una regla en la conformación de los territorios nacionales latinoamericanos, y de ahí es que el concepto de región incorporado al estudio de las relaciones internacionales nos permite obtener un cuadro más completo de esas relaciones en el largo tiempo histórico.

 

  1. Antecedentes precursores y algunos avances actuales

Estos estudios pueden apoyarse en antecedentes precursores de esta vinculación de la historia con el espacio. Entre ellos, nos debemos al alemán Oscar Schmieder, que presentó una visión antropogeográfica en su Geografía regional de América del Sur, de 1932; el de Carlos Badía Malagrida, con su libro El factor geográfico en la política sudamericana, de 1946, en el que postuló una mayor atención de este factor para la consolidación del federalismo en América Latina; este catalán, que tuvo una detenida estancia en México, dijo entonces: “los pueblos hispanoamericanos viven divorciados de su geografía y es preciso restablecer la concordancia entre su estructura política y su estructura natural”, advertencia que después de setenta años sigue teniendo vigencia; el del argentino Federico Daus, entre cuyas obras está su Fisonomía Regional de la República Argentina, de 1959, que introdujo los factores sociales en la conformación de las regiones, y el más reciente del brasileño Milton Santos en cuyo libro Por una Geografía Nueva, de 1990, postula los paradigmas de los problemas del mundo globalizado y la necesidad de colocar a la geografía en la inter-disciplina, lo que le ha valido la calificación de filósofo de la geografía. Por supuesto, hay muchos otros nombres, pero los mencionados constituyen pilares en etapas sucesivas de los estudios geográficos.

A manera de apéndice señalamos algunos aportes actuales que sirven de base valiosa para emprender una historia de las relaciones trans-nacionales e inter-regionales latinoamericanas: en el orden institucional, por lo que conocemos y en un somero extracto pueden citarse para Chile las de Iquique y Talca; la de San Andrés, en La Paz; en Brasil la Federal de Porto Alegre y la de Passo Fundo. Para Argentina las Universidades Nacionales del Comahue, de Salta, de Jujuy, de Misiones, de Cuyo.

 

Entre los investigadores, en Argentina merece citarse a Raúl Bernal-Meza, que analiza el rol de las regiones en la política exterior argentina con respecto a las naciones limítrofes. A Beatriz Figallo, que ha marcado la distinción entre espacios nacionales y espacios regionales argentino-brasileño-paraguayos. A Pablo Lacoste, que ha estudiado los pasos cordilleranos entre Argentina y Chile y sus implicaciones internacionales. A Gabriela Olivera por sus investigaciones sobre el circuito comercial entre La Rioja y el Norte Chico chileno. A Delia Otero, por su análisis de la articulación entre Estado y región de frontera en la región histórica de las Misiones. A Graciela Sturm, por su estudio sobre la región trans-nacional de la yerba mate. A Viviana Conti, por su visión trans-nacional observada desde el Noroeste argentino. A Susana Bandieri, por su análisis de las vinculaciones políticas y económicas entre el sur argentino y el chileno. Al estudio conjunto de Alicia Carlino y Federico Veiravé sobre la formación de bloques subregionales entre Argentina y Brasil. Y especialmente a Hebe Clementi, por su interpretación, casi filosófica, de la frontera en América.

Entre los chilenos cabe mencionar a Luis Castro, que ha planteado propuestas políticas y económicas integradas entre Bolivia, Argentina y Chile. A Eduardo Cavieres Figueroa, que ha intentado una visión global de todo el largo trayecto de la frontera chileno-argentina distinguiendo tres sectores en que prevalece la cooperación y la sinergia. A Sergio Vilalobos y a Leonardo León, que en un trabajo conjunto investigaron aspectos de la sociabilidad en la frontera argentino-chilena-mapuche. A Sergio González Miranda, que ha estudiado los procesos de chilenización en la región circunpuneña y que es un modelo de chileno por su interés en una salida al mar de Bolivia; y a Leonardo Jeffs, que también trabajó con iguales preocupaciones, incluso asumiendo responsabilidades personales.

Desde Brasil, Ana Luiza Setti Reckziegel estudió las vinculaciones políticas entre Rio Grande do Sul y Uruguay, Marcelo Dias las relaciones comerciales de Rio Grande do Sul con sectores platenses de Argentina, Carlos Rangel las cuestiones de nacionalidad ciudadana en la frontera brasileño-uruguaya, Aldomar Rouckert, quien ha sostenido que Rio Grande do Sul es un Estado de internacionalización segmentada, Eduardo Suartman, que ha expuesto conceptos propios de lo regional en las relaciones internacionales. Obviamente, estas menciones no son de ninguna manera exhaustivas ni comprenden a los investigadores de otros países que realizan investigaciones semejantes. Una impresión general de estos trabajos es que además del análisis que cubre el rigor propio de los estudios científicos, son demostrativos de una actitud de compromiso hacia la solución de problemas que se suscitan en estas regiones; esto pone en evidencia que estamos en otra etapa del estudio de las relaciones internacionales, en que la visión nacionalista de otros tiempos ha sido superada en beneficio de una visión integracionista.

Esta lista, obviamente incompleta, sirve para mostrar que nos encontramos ante una rama de las relaciones internacionales latinoamericanas que se encuentra en pleno desarrollo: la de las relaciones trans-nacionales.

[i] La investigación histórica dio un paso trascendental con la escuela francesa de los Annales, desde lacual Fernand Braudel (1902-1985) produjo su obra ejemplar: El Mediterráneo y el mundo del Mediterráneo en la época de Felipe II. Fue todo un desafío erigir al mar como protagonista de la historia.

[ii] Geografía Histórica. México, Universidad Autónoma Metropolitana, 1991.

[iii] V. HEREDIA, Edmundo. Actores emergentes en la historia de las relaciones internacionales latinoamericanas. Visoes de Brasil e da América Latina. Brasília, Instituto Brasileiro de Relações Internacionais, 2003.

[iv] Sólo para citar un ejemplo puede tomarse la densa, extensa y monumental obra de Jorge Basadre sobre el Perú, en la que prevalecen las cuestiones conflictivas con sus vecinos andinos y en que los sucesos internos tienen connotaciones internacionales. (Historia de la República del Perú. Lima, Ed. Peruamérica, 1953. Hay ediciones anteriores, pero ésta es la más completa).

[v] CHASE-DUNN, Christopher. El fenómeno de primacía de una ciudad en los sistemas urbanos latinoamericanos: su surgimiento. En: Ciudades y sistemas urbanos. Buenos Aires, CLACSO, 1984.

 

 

+ Este artículo se corresponde con el texto de la conferencia pronunciada el 15 de junio de 2017 en la Universidad de Buenos Aires, durante las XV Jornadas de la Asociación Argentina de Historia de las Relaciones Internacionales y las V Jornadas de la Asociación Latinoamericana de Historia de las Relaciones Internacionales.

 

 

 

 

Apresentação da edição nº 4

Aqui está o quarto número desta serie dos Trabalhos Em Curso e já estamos em busca de artigos e pesquisas para o quinto. Com bastantes dificuldades pois muitos colegas reclamam da falta de oportunidades para publicar mas, uma vez convidados, não apresentam textos. Neste número abrimos com artigo de um dos nossos colegas da Argentina (país de onde nos chega sempre colaboração) . O segundo artigo é de colaboradora da Amazônia, também presente desde o primeiro numero. E em seguida, publicamos a primeira parte (a segunda sairá no número cinco) de texto de autor arménio docente no Lubango (Angola). Este trabalho obrigou a laboriosa tarefa de revisão ortográfica e, não é impossível que erros tenham “escapado”. Encerramos com uma nota sobre Mbanza Kongo, agora patrimônio da humanidade. Não temos ainda data para o próximo número, dependendo das condições financeiras..

Jonuel Gonçalves

 

Informalizar o formal

Maria João Teles Grilo

Arquiteta, Metapolis – Luanda e Lisboa

ABSTRAT

A cidade informal “fala” e “grita” sobre o desajuste da gestão urbana e do planeamento às necessidades de uma enorme maioria habitacional em todo o mundo. Contem, subentendida, as problemáticas, logicas, necessidades, dinâmicas que caracterizam as sociedades hipertexto e ensaia, desarticuladamente, algumas das respostas urbanas que estas sociedades necessitam.

Fá-lo de uma forma desestruturada, de entranhas expostas pondo a nu o que Acher chama “as cinco grandes evoluções que parecem caracterizar a terceira revolução urbana moderna”, levanta as questões cruciais das metápoles que exigem do Urbanismo e Arquitetura, nas suas regras, regulamentos, conceitos, politica, uma refundação de paradigmas, dos pressupostos, da sua filosofia, como instrumentos privilegiados e reconhecidos de gestão e intervenção urbana. E ironicamente, a cidade “informal” (onde vivem 2/4da população mundial), é um laboratório privilegiado para a teoria da Arquitetura e do Urbanismo escrever um capítulo novo.

1-Abaixo, à esq. - Rio de Janeiro, Brasil.

1- Rio de Janeiro, Brasil. Em cima, Luanda, Angola. Em baixo, Lagos, Nigeria.

2- No topo, imagem de “slum” na India. Acima, bairro de Gecekondu, em Instambul.

 

PALAVRAS CHAVE: Sociedade hipertexto, cidade informal, metapolitização, mobilidade, espaços-tempo individuais e coletivos, relações económica de risco, construir no tempo e flexibilidade

 

Apontamento introdutório

Há vários anos, quando Sebastião Salgado (que tem inaugurada agora em Lisboa a sua exposição Genesis) estava em Lisboa com o Chico Buarque e com o Saramago, apresentado a sua exposição TERRA em 2001, a Clara Ferreira Alves fez uma mesaredonda com os três. Teve a infeliz ideia de apresentar o Sebastião como um excelente fotógrafo cujo trabalho se centrava nas periferias do mundo. O caldo entornou, o Sebastião Salgado, furioso, perguntou-lhe se 2/4 do mundo lhe parecia uma periferia? e em que mundo ela vivia?… O autismo é bastante semelhante àquele com que se lê as grandes metápoles do mundo. Profissionais e cidadãos em geral identificam cidades como os centros consolidados, pequenos, face a áreas urbanas extensas onde vive a maioria da população mundial e às quais se insiste em chamar “informais”.

3-Fotografias de Sebastião Salgado

 

 

Aproximadamente metade da população mundial vive em cidades. Em 2005, um em cada 3 habitantes vivia em slums.

40% da população mais pobre do mundo é responsável por 5% do rendimento global.

20% da população mais rica do mundo é responsável por 75% do rendimento global.

3/4 da população mundial que vive com menos de 1 dolar por dia, vive em zonas rurais.

Aproximadamente metade da população mundial vive em cidades. Em 2005, um em cada 3 habitantes vivia em slums.

Se a evidência e os dados são óbvios, há que perceber o porquê de uma enorme resistência mundial em assumir que, o que realmente caracteriza uma maioria significativa de metrópoles, são as suas manchas humanas e físicas informais.

Numa primeira análise sabemos também que a evolução económica do mundo dentro de uma logica globalizante do capitalismo liberal é disso responsável.

ugtgg

4- No topo, percentagem da população a viver com menos de 2 dólares por dia (2009). Ao centro, à esq. Consumo médio de água por dia, por pessoa. Em Angola, consome-se cerca de 15 litros, a constrastar com 575 litros nos EUA. Ao centro à dir. Dados de consumo privado mundiais, dados de 2008. Acima, Consumo médio de eletricidade per capita, dados de 2010

 

Paralelamente, outros fenómenos contribuíram para isso: a mediatização e o marketing, o valor das peles, os paraísos construídos e o photoshop de pessoas perfeitas, a profunda revolução tecnológica e os seus múltiplos instrumentos e a profunda transformação social e as filosofias de suporte.

A terceira modernidade: Apontamentos sobre evolução na cultura urbana e na cultura artística

Segundo Archer, este é o tempo da 3ª modernidade. Ao contrário de várias teorias… estamos cada vez mais modernos. Críticas ao Movimento Moderno juntaram, num caldeirão onde cabe tudo, filósofos, sociólogos, arquitetos…que acreditam que existe uma crise radical e de superação da modernidade. No entanto, as transformações contemporâneas, em vez de anunciarem o fim dessa modernidade, têm vindo a sublinhá-la. “De certa maneira tornamo-nos verdadeiramente modernos cada vez mais depressa pelo reforço recíproco das características que constituem a modernidade”. A sociedade está cada vez mais racional, mais individualista e mais diferenciada. Mais individualista mas ao mesmo tempo mais socializada e em rede, mais diferenciada mas feita de diferenças de grau e não de natureza, enquanto explora territórios de multi-pertença social e cultural. (Archer,2010)

Talvez a contemporaneidade se tenha libertado apenas de uma racionalidade simplista, e das suas formas de pensamento messiânico, que, na arquitetura e urbanismo, significam uma debilitação destas disciplinas como forma de dominação, poder e autoridade.

As novas metrópoles são cidades sem contexto territorial definido e a sua estrutura básica é a rede de indivíduos. Assenta em fluxos distributivos e numa sociedade hipertexto. Esta cultura urbana contemporânea sobrepõe-se às vilas e às cidades modernas e rege-as por uma série de conexões electrónicas e simultaneamente muito sensoriais, que são o nosso interface com a cidade global.

“A terceira modernidade é uma modernidade reflexiva”. A “terceira revolução urbana moderna” está a potenciar a metapolização, a transformação dos sistemas urbanos de mobilidade e a formação de espaços-tempo individuais.

A racionalidade cada vez mais profunda das ações individuais apoia-se igualmente na teoria dos jogos e das escolhas limitadas, nas teorias da complexidade, do acaso e do caos, que vimos dominar sociedades antigas, ao mesmo tempo que se apoia nas ciências cognitivas ( Archer, 2010). Disso falam mais directamente outras manifestações artísticas:” Se as Bienais de hoje (cerca de 50, de grande e média dimensão, espalhadas por todas as geografias) substituem a crítica e o museu como territórios de pensamento, crítica e legitimação, formando assim o mencionado plano horizontal global onde todas as formas de expressão e objetos artísticos vêem garantida a sua subsistência e lugar, desaparecida que está a conflitualidade que gerou as vanguardas e a sua expressão de revolução, denotando uma radical mudança de paradigma entre as transições dos séculos XIX para o XX e deste para o séc. XXI”.

Mas a abertura ao mito, ao enigma, à loucura, esta rejeição das vanguardas e neovanguardas   ( para Bürger, o pós-guerra neo-avant-garde  é uma reciclagem vazia de formas e as estratégias das duas primeiras décadas do século XX), surge logo na década de 80 (ou finais de 70) quando Achille Bonito Oliva publicou  Transavant-garde International,( versão italiana do neo expressionismo) onde os alvos eram a crítica e o pensamento…no fundo todo o século XX até finais da década de 70: em primeiro lugar, Kant; depois, Greenberg, Dada, Duchamp, toda e qualquer noção de forma e conceito (e toda a arte conceptual – performativa, linguística, sensorial ).

Num tempo de revolução urbana e transição social e moral, a conflitualidade intrínseca às vanguardas parecem-me relevantes. Hoje desaparecidas, dissolvidas na hibridação do fim dos argumentos, dos Manifestos. Se a passagem ou a mudança do século XIX para o século XX decorreu entre 1876 (Impressionismo) e 1909 (Futurismo), agora, a mudança do século XX para o século XXI está em processo desde a realização da Bienal de Massimiliano Gioni.

A caracterização social da sociedade hipertexto

Não cabe aqui uma avaliação exaustiva – a tradução da resistência à “cidade informal” é extensiva às outras resistências. Como que este barco a naufragar do capitalismo industrial liberal resiste à realidade crescente de um capitalismo cognitivo, a resistência dos poderes políticos se agarram aos modelos operativos do urbanismo moderno como um poder que lida em si a capacidade de controlo e desenho físico do futuro, e dá vida aos seus cidadãos, o desespero de batalha perdida da capilaridade sem filtro das trocas de informação que as redes sociais permitem e as armas brancas que são hoje os instrumentos tecnológicos da mais significativa das revoluções do fim do séc. XX – a cibernética.

Estes são tempos de viragem e como em todos os tempos em que a história mundial mudou os dados e as regras do jogo, todas as formas instituídas e calcinadas se tentaram manter num grito agonizante: o poder que não quer partilhar o poder não deixa de ter poder, a economia que suga o tutano dos últimos ossos, a moral que prefere gritar “declínio moral” em vez de perceber que estamos já numa “transição moral” que fala de emancipação dos indivíduos perante a imposição de regras “supramorais”, usando as reivindicações de classe, o individualismo e com sobretudo a vontade de ser “livre e coletivo”, do industrial feito à medida dentro da massificação produtiva, de ser ou pelo menos a ilusão de ser, através dos mais eficazes canais abertos por si. Hoje verdadeiros poderes de construção de outras sociedades e consequentemente de outras cidades.

Modos de abordagem

“As formas das cidades, quer tenham sido pensadas de raiz ou sejam resultado mais ou menos espontâneo de diversas dinâmicas, cristalizam e refletem as logicas da sociedade que as acolhem. No campo do urbanismo requer-se uma compreensão fina de logicas em jogo da sociedade contemporânea” diz Ascher, para encontrar e desenhar a tradução física dessas lógicas

A historia das cidades sempre foi ritmada pela história das técnicas de transporte e armazenamento de bens( B) de informações(I) e de pessoas(P). Este sistema de mobilidade (BIP) está no centro das dinâmicas urbanas, hoje substancialmente reforçado pelos instrumentos tecnológicos.

É também nas cidades “informais” que vamos encontrar matéria urbana que fala e grita, na sua expressão física, das necessidades de refundar as regras do planeamento, da necessidade de analise sobre a tradução física ( embora formalmente pobre) da metapolitização, a transformação dos sistemas urbanos de mobilidade, na formação de espaços-tempo individuais e na redefinição das relações entre interesses individuais, coletivos e gerais e nas novas relações com os riscos.

 

5-Quadro comparativo entre características das sociedades, feito com base nos modelos de Ascher.

 

A avaliação cruzada entre as chamadas variáveis fundamentais em que as estruturas dos bairros informais assentam e as transformações e evoluções estruturais das vidas urbanas das sociedades hipertexto consistem em eixos estruturais de análise. Como layers de sobreposição obter-se-á denominadores comuns e as invariáveis capazes identificar, sistematizar e de categorizar . Será ambicioso falar em escrever um novo capítulo na teoria da arquitetura com estes novos conceitos e a sua tradução num léxico?

A abordagem das evoluções da chamada terceira revolução urbana moderna tem sido afloradas pelo chamado New Urbanism. A carta dos seus princípios, aplicada aos E.U.A. não é um manifesto mas rompe com as formas urbanas que se desenvolveram nos E.U.A. no interior e proximidade de grandes aglomerações, numa aproximação aos modelos impostos pelas “gated communities”.

Mas a sua revisão em contexto mais alargado e a validação e categorização dos princípios do novo urbanismo no contexto das cidades informais pretende avaliar a contribuição da informalidade nas evoluções das teorias urbanas e no planeamento urbanos das cidades

As 4 variáveis fundamentais da estrutura dos bairros informais a ter em conta são:

  1. O processo de ocupação do solo à escala metapolitana e a formação do valor do solo urbano
  2. As condições de acessibilidade desses bairros
  3. O planeamento como disciplina fundamental dentro da qual deve ser analisada a cidade informal, porque embora não tenha nenhuma intervenção na formação e desenvolvimento dos mesmos como sistema genérico de intervenção na transformação do espaço urbano, têm uma influência decisiva, mesmo que se tenham que acrescentar alguns parâmetros novos como trama de avaliação e intervenção na cidade
  4. o processo tipológico informal e a estrutura social da família, a formação urbanística do bairro e a extrapolação das suas lógicas urbanas

As transformações e evoluções estruturais das vidas urbanas das sociedades hipertexto e a analise a cruzar e sobrepor com as mesmas, nas cidades informais, baseadas em:

1.- A Metapolização

2.- A transformação dos sistemas urbanos de mobilidade

3.-A formação dos espaços-tempo individuai a redefinição das relações entre interesses individuais, coletivos e gerais

4.- 5.- Novas relações com riscos económicos( a lógica dos atores globais e locais)

A metapolização, como a globalização, induzem um duplo processo de homogeneização e de diferenciação. Homogeneização porque os mesmos atores económicos ou o mesmo tipo de atores econômicos estão presentes, com as mesmas lógicas em todos os países e em todas as cidades.

 

6- Mercado de roupas num musseque, em Luanda

 

Diferenciação porque a concorrência interurbana se alarga e anima, acentuando a importância das diferenças. As escolhas que os atores locais podem fazer são, assim, cada vez mais numerosas e o contacto dos territórios “locais” com o ” global” faz aparecer as diferenças e encoraja a intervenção (ex: o mercado de roupas é abastecido à distância pela circulação de pessoas e bens a partir do mercado do relógio em Lisboa, do Rio Janeiro e da China.

O uso das TIC não se substitui em termos de igualdade aos transportes. O cara a cara continua a ser meio de comunicação privilegiado: a acessibilidade física, a possibilidade do encontro, são e sempre serão a riqueza dos lugares urbanos. E se por um lado há uma banalização do audiovisual através do desenvolvimento das tecnologias cada vez mais tudo o que é direto, as sensações táteis, olfactivas, gustativas são valorizadas e necessárias.
Nos meios pobres estas tecnologias possibilitam o acesso, mesmo que só virtual a pessoas, situações, acontecimentos impossíveis segundo as hierarquias sócio econômicas dos meios a que pertencem.

Os meios de transporte individuais (automóvel, motas, bicicletas, patins… Exprimem, cada um à sua maneira, a exigência crescente de autonomia e velocidade. a sociedade organiza-se a volta  e a base dessa individualização, inclusivamente para melhorar os desempenhos económicos. Se é geral que os citadinos escolhem, cada vez mais os lugares e os horários das suas atividades, a informalidade que vive de uma economia auto-geradora em pequena escala é disso um bom exemplo. É bem o exemplo da chamada dessincronizacao e deslocação e recolocação (ex: o telemóvel permite marcar e desmarcar a última da hora, mudar o lugar e os tempos).

 

7- Venda de rua 24h sobre 24h

 

A cidade informal fala-nos do conceito contemporâneo de “Ser livres em conjunto“. Vive de incertezas da vida quotidiana e respostas possíveis a elas. A vida económica da cidade informal permite a adaptação a um contexto mais variado, a circunstâncias menos previsíveis. A Flexibilidade é uma noção chave no trabalho e fora dele. A informalidade responde 24x 24: o pão que se compra na rua, o concerto de pneus, as refeições, os botequins abertos, o arranjo urgente de um tubo de água ou luz…

Sendo naturalmente uma necessidade apetrechar as cidades densas de redes de transportes urbanos coletivos, com itinerários fixos, horários fixos, por eixos estruturais da cidade que permitam uma deslocação da massa humana, é igualmente necessário apetrechá-los de serviços públicos de transporte mais individualizado que cruzem as redes de itinerários fixos mas que sirvam o movimento em tantas direções do que se hoje se faz a vida urbana.

 

8- Imagem de candongueiros

de transporte porta-a-porta

 

E os candongueiros (serviços coletivos privados de pequena lotação que cobrem variados circuitos urbanos de todo o território metapolizado e garantem a possibilidade de circulação da população) são disso exemplo. Respondem à necessidade de serviço quase porta-a-porta. São a tradução, embora desarticulada, da necessidade contemporânea das populações circularem diariamente entre variados lugares onde desenvolvem a sua vida social e económica.

O comércio electrónico não substitui a importância do comércio local. Dentro da mesma lógica das TIC, a cidade móvel e telecomunicante dentro das novas arbitragens entre deslocações de pessoas, dos bens e das informações, precisa de ser animada por acontecimentos que exige a presença e o mundo sensorial e cada vez mais evocado a fazer o contraponto do mundo virtual.

 

9- Flexibilidade na oferta de serviços

 

Esta flexibilidade na oferta de serviços e no tempo é completamente contemporânea e fala da necessidade de rever a concepção de equipamentos públicos e serviços, essenciais da urbanidade. A Segmentação de mercados progressivamente mais especializado e flutuante é uma resposta mais adequada à diversificação de necessidades sociais dentro do principio do “um-para-um”.

As dificuldades económicas e/ou culturais são nalguns grupos sociais ou etários um factor de desigualdade. A cidade informal fala-nos também da necessidade de recurso a princípios de equidade. Numa sociedade em dimensões e em territórios que mudam de tamanho e de natureza conforme as práticas e as mobilidades individuais mais do que a igualdade, a equidade é uma necessidade fundamental do equilíbrio urbano.

 

 

 

 

 

 

 

10 – Exemplos de equipamentos, 24×24

 

A cidade informal como laboratório privilegiado da refundação do planeamento da cidade contemporânea

Mais valias a potenciar

Aprioristicamente a cidade informal enuncia uma série de mais-valias e aprendizagens que identifico como válidas como base da pertinência de a construir o léxico da cidade informal e do seu paralelismo com os léxicos contemporâneos da sociedade hipertexto:

  • A urbanização informal é uma forma gerada e desenvolvida a partir do seu próprio processo tipológico.
  • Direta participação dos cidadãos na redução do défice residencial e na resolução do problema capital da habitação se de uma forma mais organizada.

 

11- Participação ativa da população na autoconstrução através de blocos de adobe.

  • Capitalização possível de uma percentagem significativa de população jovem e desempregada, da capitalização da sua iniciativa, habilidade, tempo livre e poupanças económicas.
  • O valor do processo tipológico informal como proposta de crescimento da cidade
  • O Paralelismo entre o desenvolvimento das habitações e a formação urbanística do bairro e extrapolação das suas lógicas urbanas

11- Participação ativa da população na autoconstrução através de blocos de adobe.

 

No inicio de 2012, a população mundial ultrapassava os 7 biliões, com pessoas abaixo dos 30 anos a contabilizarem 50.5% da totalidade. Idade média em Angola é de 16.4 (HDR ONU 2014)

 

  • Capitalização possível de uma percentagem significativa de população jovem e desempregada, da capitalização da sua iniciativa, habilidade, tempo livre e poupanças económicas.
  • O valor do processo tipológico informal como proposta de crescimento da cidade
  • O Paralelismo entre o desenvolvimento das habitações e a formação urbanística do bairro e extrapolação das suas lógicas urbanas.

 

12- Aldeia desenvolvida com lógicas informais no Burkina Faso

 

  • A CONSTRUÇÃO NO TEMPO como modo social contemporâneo.

 

13 – Em cima, autoconstrução com estrutura de pau e pique à vista. Em baixo, Projecto de arquitectura evolutiva da Elemental (Alejandro Aravena)

 

 

O valor dialético do processo de urbanização informal e os seus contributos para a refundação do planeamento podem fazer-se através da análise comparativa do processo de construção, da sua relação com evolução da família usuária, dos mecanismos de adjudicação, da natureza do “produto”, do problema especulativo do valor dos solos rurais, periurbanos e urbanos que alimentam os mercados e condicionam o desenvolvimento urbano das cidades

 

  • Obrigam a olhar de frente para a equação do que é hoje a transformação permanente da estrutura social da família; As respostas às flutuações e instabilidade económica, a mobilidade e fluxo como eixo central da revolução urbana, as alternativas criativas das dinâmicas urbanas e a construção das redes económicas ante a quase inexistência do estado social.

5- Em cima – vista de oficina situada num musseque de Luanda. Em baixo, imagem de anúncio de prestação de serviços, na rua.

  •  informal como a mais antiga expressão das redes sociais atuais é uma matriz de aprendizagem das lógicas sociais subjacentes
  • O comércio informal fala da importância do valor da transação das logicas das redes globais.
  • Obriga-nos a equacionar soluções urbanas para “cidades (para) jovens, já que a maior percentagem desta população é muito jovem.

16- Pirâmide etária em Angola (à esq.)

e no Mundo (à dir.)

17- Crianças a brincarem nas ruas de Luanda informal

 

18- A azul, a linha de transição da cidade consolidada e informal.

 

 

Gestão urbana e governância interativa

Estas sociedades hipertexto caracterizadas por laços sociais “mais fracos”, menos estáveis, mais numerosos e variados, imbricados nas múltiplas redes, furam todas as organizações políticas de gestão urbana que pretendem integrar posições e até adesões, sobre um grande número de questões, num mesmo conjunto ideológico ou mesmo programático. É necessário renovar profundamente as modalidades de definição dos interesses coletivos e da construção das decisões públicas sobre a cidade. É necessário uma refundação da arquitetura institucional do território e uma renovação do funcionamento da democracia em geral e da local. Ascher sugere-nos uma revisão segundo o princípio das bonecas russas (matrioskas): quarteirão, bairro, freguesia, concelho, cidade, região. Hoje, em que estamos todos a empobrecer e que o aumento progressivo do desemprego mundial atira para o saco da população excluída do desenvolvimento económico uma percentagem significativa da população, a coesão social e urbana estão em risco. E com ela, as manifestações de ruptura dos laços de solidariedade locais, nacionais e mundiais. Por todas estas razões, demasiadamente evidentes, a equidade é o conceito social fundamental do que devem ser as políticas urbanas.

19- Área metapolitana de Luanda

 

 

A cidade informal que fala da maneira como os próprios indivíduos representam para si mesmos as suas situações, os seus comportamentos e as suas ações, não podem ser vistos como inimigos mas sim como agentes participantes da transformação e até da ação do poder político, correndo estes o risco de sem eles não poderem agir. Numa opção muito mais lucida a governância interativa responde melhor do que os métodos tradicionais de governo. Mesmo sabendo que os conflitos serão sempre inevitáveis e que nem tudo pode ser resolvido pelo debate, o individualismo, tal como hoje se institucionalizou não deve ser considerado como egoísmo. Este, associado a um declínio moral precisa de ser lido como “transição moral”. Fala da emancipação dos indivíduos perante as obrigações impostas pelas regras superiores. Estes mesmos indivíduos impõem hoje uma alteração que fundamente o respeito pelas regras, códigos e valores, mais adaptáveis às necessidades desta sociedade.

 

20- Intervenções urbanas por Vhils (no topo) e JR (acima)

21- Arte urbana de JR

E por isso o que hoje se podem chamar politicas locais para terem êxito, constroem-se mais pelas dinâmicas dos projetos do que pelo cumprimento de um programa, mais por soluções ah-hoc do que pela rigidez da aplicação de normas, mais por consensos parciais do que por grandes decisões globais: risco e gestão de risco são princípios de precaução que alteram substancialmente os moldes da gestão das cidades.

Basta olhar para a debilidade do planeamento, para o seu incumprimento e sobretudo para o desfasamento entre o número de habitações formais, o número de habitações informais e para as necessidades mínimas de equipamento social e infraestrutura, muito aquém do elementar sentido urbano. Basta olhar para a rigidez das normas, os crescentes regulamentos e leis e a pouca amplitude da maioria das pessoas de as aplicar. Basta olhar para os canais abertos, para o crédito à habitação, e o número de beneficiários dos mesmos em função da sua renda. Basta olhar para a quantidade de cidade construída que desconhece e contradiz frontalmente os mecanismos formais e os instrumentos do poder, supostamente reveladores, para perceber a necessidade urgente de refundar o planeamento e a arquitetura institucional do território.

 

 

Aceitá-lo é inevitável. Mas é preciso reconvertê-lo e institucionaliza-lo. A validação do mesmo virá em função do papel que desempenha no contexto económico e social em que se implemente. O planeamento, embora não intervenha diretamente na formação e desenvolvimento dos bairros informais, terá como imagem alternativa, na altura do seu aparecimento e como sistema genérico de intervenção na transformação, uma influência decisiva. O planeamento como intervenção na cidade informal representará o instrumento através do qual se realiza e legaliza o papel mais significativo no que respeita à transformação, reabilitação e crescimento urbano.

Novo capítulo da Teoria da Arquitetura e Urbanismo

À informalidade falta o conhecimento teórico, a categorização destes conceitos só recentemente começados a identificar, mas não sistematizados pela teoria do urbanismo. Através dela se fará reconhecível. A abordagem do chamado novo urbanismo, baseado no sistema metapolitano enunciou já os seus princípios dentro da abordagem da cidade formal. Como qualquer novo movimento, contradiz o anterior, redefine as premissas de abordagem, os conceitos de base e as hipóteses de desenho de caminhos. Contrapõe-se ao urbanismo moderno, porque filosoficamente diferente das correntes de desenho urbano como instrumento de controlo “superior” da gestão do espaço e do desenvolvimento condicionado que propunha balizas com que definia espaço urbano e se impunha como orientador dos usos sociais e económicos do mesmo. As cidades que se geraram pela informalidade são a demonstração da incapacidade do urbanismo moderno em se afirmar no seu sentido messiânico e são o laboratório onde melhor poderemos ensaiar a revisão do papel, das regras e das normas que nos exigem hoje as sociedades hipertexto. Será o facto de se assumirem como uma forma não controlada pelo poder que inibe a sua assunção? Será que a sua expressão formal pobre e a dramática ausência de infraestrutura bloqueiam o reconhecimento das suas potencialidades intrínsecas como capital de transformação das regras do planeamento?

 

22- Bairros estatais de habitação social

 

A pobreza estampada no seu rosto urbano e sobretudo a ausência de infraestrutura condicionam a capacidade de reconhecer, estudar, validar a pertinência das suas logicas modernas e reconhecer que nela podemos encontrar e estudar alguns ingredientes fundamentais para desenhar a refundação do planeamento da terceira modernidade.

Daí a pertinência de falar em informalizar o formal e introduzir a validade crítica da informalidade face às políticas convencionais. Gritante é a sua maneira de lidar com a habitação autoconstruída à qual se contrapõem programas de habitação social. Os chamados bairros sociais apenas agudizam os desajustes da marginalidade, potenciados pelos modelos de espaço urbano implantados, estéreis de referências e logicas culturais, sociais e económicas. Estes espartilhos de logicas, completamente desajustada, estão condenados a não se constituírem como alternativa, já que partem de conceitos e preconceitos desde logo desmentidos pelas estatísticas: pensados para um princípio de minorias (quando afinal significam ¾ da população mundial), construídos não como uma forma urbana que proponha, com o desenho do espaço, um alternativa credível de revitalização e dignificação da vida humana mas como contentores formais cuja pele dá uma face mais lavada à cidade mas cujo conteúdo vive em conflito com os modelos físicos e sociais vigentes, de cariz estático e dogmático, apoiado numa estigmatização da pobreza, nas imagens propagandeadas da vida dos sonhos, com que o marketing das logicas imobiliárias nos bombardeia, e nas logicas economicistas capitalistas que imprimem um estatuto de exclusão, de mundo a abater (e nunca a compreender ou aprender com ele), a uma realidade física e social mundialmente alargada.

A esta terceira modernidade tem que corresponder uma mutação profunda da maneira de produzir, utilizar e de gerir os territórios em geral e as cidades autenticas (as informais) em particular.

Os tempos são de mudança. Mas os novos compromissos continuam a ser o desenvolvimento económico, a equidade social, qualidade ambiental e a preservação dos recursos não renováveis. E se num olhar superficial parece haver uma ruptura entre modernidade e contemporaneidade, a continuidade é profunda como um rio que corre, subterrâneo. “A utopia moderna persistirá e deveria persistir como possível metáfora social e não como provável obrigação social”.

 

23- A minha equipa

 

Uma relação com a vida que admita variações de estado e uso, tolere desvios, suporte os excessos, albergue os risos, como modo de ser das cidades, sincréticas, embaladas pelo seu crioulismo provocante, que vive atrás do seu sorriso.

Como diz Júlio Teles Grilo, “têm de compreender o difícil que é explicar aos outros como nós, arquitetos, somos parte financeiros, parte políticos, parte sociólogos, parte artistas, parte engenheiros, parte de muitas partes mas nunca especificamente nenhuma.

E dizer-lhes que todas as coisas são assim como o pão que tem farinha e fermento e sal e água, e no fim, é pão.”

 

 

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Quem essa negra pensa que é?

Uma mulher negra no poder incomoda muita gente.

Trabalho de Conclusão de curso (2016) apresentado no Instituto Federal de Educação, Ciência e Tecnologia do Rio de Janeiro – Campus São Gonçalo, como pré-requisito para obtenção do título de Especialista em Ensino de Histórias e Culturas Africanas e Afrobrasileira.

Orientadora:

Profª.Drª.Ângela Maria da Costa e Silva Coutinho

RESUMO

Este é um trabalho de conclusão de curso que tem por objetivo problematizar as questões relacionadas à mulher negra e seu lugar social. O incômodo que essa mulher negra gera, quando se destaca e sai do lugar convencional estabelecido pela tradição da sociedade patriarcal, ou seja, quando rompe convenções e expectativas oriundas dessa tradição, atingindo patamares “pertencentes” às mulheres ou homens brancos. O estudo é desenvolvido a partir das orientações referentes à leitura dos discursos, leitura essa aplicada aos casos em que a mulher negra é discriminada e constrangida por causa de sua cor e raça. Explora-se, ainda, as representações femininas na sociedade atual em sua diversificada competência.

Palavras-Chave: mulher negra, discurso racista, lugar social, poder, representatividade

ABSTRACT

The present study analyses black women and their social place. The discomfort caused by them when a social or professional high position is reached. This bother is caused because breaks with white people expectative and conventions. This study is developed referencing hater’s speech used to decriminalize black women. Also, is explored in this study, black women representations in Brazilian society and their competence.

Keywords: Black women. Discrimination. Hate’speech . Social place. Representativity.

1. INTRODUÇÃO

1.1 Apresentação

É muito comum ouvir a pergunta “Quem ele pensa que é?” para demonstrar repúdio por alguém que essa pessoa julga como “inferior”, mas que supostamente se encontraria “fora do seu lugar”, numa posição diferente do senso comum, como se fosse “superior” às demais. Essa pergunta poderia até ser entendida como “normal”, se partíssemos do pressuposto de que todos são iguais, ou deveriam ser iguais, independentemente de credo, raça ou cor. Todavia a questão assume ainda outro caráter quando se refere a uma mulher negra que ocupa um lugar entendido como de poder. Isso a resgata, a princípio, do lugar que é então “permitido” e a sobrepõe às estatísticas vigentes na sociedade brasileira.

Mas, qual seria o lugar da mulher negra nos espaços sociais? Os espaços independem de limites físicos, a espacialidade social está intrinsecamente ligada à espacialidade individual, e esta, depende de uma série de situações que definirá o seu limite.

A espacialidade assim definida não é aquela que deriva da pronta parametrização da distância entre limites, mas é situacional, incluindo nossas tarefas, expectativas e fobias, polarizando-se para atingir certas finalidades. Os lugares do espaço, diz o filósofo, inscrevem ao redor de nós o alcance variável de nossas visadas e de nossos gestos. Dependente de nosso tempo interno, esse espaço corporal é eminentemente expressivo, sendo uma natureza marcada por nossos valores culturais, crenças e sonhos. (PALLAMIN, 2007, p. 181-193)

A situação em que a mulher negra é inserida ao chegar a uma posição de poder desperta fobia e desfaz as crenças, valores e sonhos da fronteira do visível, da normalidade, ou seja, dos brancos. E como ocupar esse lugar é algo iminentemente expressivo, é visto de várias formas racistas e traduzido em discursos preconceituosos pela sociedade.

Mas qual é o “lugar permitido”? O negro no Brasil sempre foi visto à margem da sociedade, até mesmo porque sua condição atual foi um produto de um sistema historicamente condicionado para que esse pensamento sobrevivesse até hoje.

O ex-escravo e seus descendentes saíram espoliados da escravidão e despreparados para o trabalho livre, incapazes, enfim, de se adequar aos novos padrões contratuais e esquemas racionalizadores e modernizantes da grande produção agrícola e industrial, tornando-se doravante marginais por força da lógica inevitável do progresso capitalista. Quanto ao elemento nacional livre, formado em sua maioria de negros e mestiços pobres e que durante toda a escravidão vivera à margem da grande produção exportadora, ele continuaria “vegetando”, marginal e dispensável, a não ser em regiões de fraco desenvolvimento econômico aonde não chegaram imigrantes. É que também ele sofreria do mal da “herança da escravidão”, acostumado às relações patriarcais de dependência servil e entregue em sua maioria a atividades de mera subsistência. (AZEVEDO, 1987, p 18).

O lugar permitido para a mulher negra, historicamente, é à margem, quaisquer que seja a esfera social abordada. A condição de sempre estar em um lugar previsível, em um lugar comum, torna a ascensão da mulher negra praticamente intolerável aos olhos da sociedade. O desenvolvimento da mulher negra é inversamente proporcional ao poder exercido pelos organismos sociais tradicionais. Quanto à posição na hierarquia da sociedade brasileira, são as mulheres negras a base piramidal, seja no mercado de trabalho ou na vida social em geral. A questão da mulher negra não se adere somente a uma questão de gênero, é uma questão de raça e sexualidade. Segundo Sueli Carneiro “é preciso enegrecer o feminino”, uma vez que o feminismo trata somente da questão de gênero. Os problemas das mulheres brancas, em tese, serão os problemas das mulheres negras, contudo os problemas das mulheres negras não serão os problemas das mulheres brancas.

Quando falamos do mito da fragilidade feminina, que justificou historicamente a proteção paternalista dos homens sobre as mulheres, de que mulheres estamos falando? Nós, mulheres negras, fazemos parte de um contingente de mulheres, provavelmente majoritário, que nunca reconheceram em si mesmas esse mito, porque nunca fomos tratadas como frágeis. Fazemos parte de um contingente de mulheres que trabalharam durante séculos como escravas nas lavouras ou nas ruas, como vendedoras, quituteiras, prostitutas…Mulheres que não entenderam nada quando as feministas disseram que as mulheres deveriam ganhar as ruas e trabalhar! (CARNEIRO, 2014, p. 1-2)

Segundo Lélia Gonzalez[1], o feminismo no Brasil padecia de duas dificuldades para as mulheres negras: de um lado, o viés eurocêntrico do feminismo brasileiro que omitia a centralidade da questão de raça nas hierarquias de gênero presentes na sociedade, universalizava os valores de uma cultura particular (a ocidental) para o conjunto das mulheres, sem as mediações que os processos de dominação, violência e exploração que estão na base da interação entre brancos e não brancos constituía-se em mais um eixo articulador do mito da democracia racial e do ideal de branqueamento. Por outro lado, também revelava um distanciamento da realidade vivida pela mulher negra, ao negar toda uma história feita de resistências e de lutas, em que essa mulher tem sido protagonista graças à dinâmica de uma memória cultural ancestral – que nada tem a ver com o eurocentrismo desse tipo de feminismo.

Ao colocar a questão de gênero como uma questão social, a mulher se transformou em um sujeito político e, essencialmente, trouxe outros sujeitos e grupos particulares como o grupo de mulheres negras. O movimento das mulheres negras vem para dar relevância aos anseios e assumir e estruturar articulações para que o sujeito social mulher negra faça parte do meio social brasileiro.

É importante salientar que nesse meio social já existe, para a mulher negra, um mercado de trabalho a ser ocupado:

O fato de 48% das mulheres pretas […] estarem no serviço doméstico é sinal de que a expansão do mercado de trabalho para essas mulheres não significou ganhos significativos. E quando esta barreira social é rompida, ou seja, quando as mulheres negras conseguem investir em educação numa tentativa de mobilidade social, elas se dirigem para empregos com menores rendimentos e menos reconhecidos no mercado de trabalho. ( LIMA, 1995, p. 28)

Com relação às leituras das fórmulas discursivas, os estudos de Maingueneau (2011) referentes à aforização[2] proverbial e o feminino, apontam para o fenômeno de um conjunto de citações sem autor definido, como se pode atribuir ao caso da primeira parte do título deste trabalho, “Quem esta negra pensa que é? Segundo Maigueneau, é necessário dar atenção à proliferação dos provérbios sobre as mulheres, em contraste à escassez do mesmo fenômeno relacionado aos homens. Portanto, os homens formulam os ditames relacionados à moral, ao comportamento, à expectativa de um perfil feminino tradicional, traçado pela visão masculina.

 

CAPÍTULO 1

INEDITISMO DA MULHER NEGRA BRASILEIRA: UMA QUESTÃO HISTÓRICA

1.1. Principais profissões comuns à mulher negra no período pós-abolição

A questão do lugar da mulher negra no Brasil contemporâneo é fruto de uma história que insiste em não se desatualizar. Nos dias atuais é bastante comum encontrar mulheres negras trabalhando em casas de família como babás, domésticas, cozinheiras, lavadeiras, passadeiras etc. Segundo dossiê elaborado pelo IPEA (2013, p.74).

Segundo os dados da PNAD, havia no Brasil, em 2009, cerca de 7 milhões de pessoas vinculadas ao emprego doméstico, das quais cerca de 500 mil eram homens. A categoria de empregados domésticos é majoritariamente feminina, com cerca de 7% de homens. Entre as mulheres, a proporção de negras (21,6%) é bem maior que a de brancas (13,5%). A grande concentração de mulheres negras no emprego doméstico chama atenção dos pesquisadores desde meados do século XX.

Mas a que se devem esses dados? No período da escravidão, a mulher negra era responsável pelos afazeres domésticos e, apesar de a mulher branca ser oprimida por uma questão de gênero, nesse âmbito ela fazia parte da classe opressora, onde, de fato dava as ordens para que estas fossem seguidas pela sua mucama. Já no período pós-abolição, essas mesmas mulheres negras se viram obrigadas a continuarem fazendo esses serviços domésticos em troca de pagamento, visto que, muitas vezes, tinham que complementar a renda familiar, ou até mesmo ser a principal fonte de renda da família, uma vez que no período pós abolição era mais difícil para o homem se inserir no mercado de trabalho.

Devido a suas características (trabalho manual, não requer especializações) o trabalho doméstico passou a ser para muitas mulheres negras a única opção de sustento da família e isso se perpetua até os dias atuais. Segundo o DIEESE (Departamento Intersindical de Estatísticas e Estudos Econômicos), entre 2004 e 2011, a proporção de mulheres negras ocupadas nos serviços domésticos no país cresceu de 56,9% para 61,0%, ao passo que entre as mulheres não negras observou-se uma redução de 4,1% pontos percentuais, com a participação correspondendo a 39,0%, em 2011. Em todas as regiões do país, a tendência de elevação do percentual de trabalhadoras domésticas negras esteve presente, exceto para a região Norte, onde passou de 79,6%, em 2004, para 79,3%, em 2011. A região Sudeste registrou o maior aumento de mulheres negras ocupadas no trabalho doméstico no período, com o percentual correspondendo a 52,3%, em 2004, e atingindo 57,2%, em 2011. (Gráfico 1). Continue reading

Utopia y revolución

¿Qué es una utopía? Según el DRAE, tiene dos acepciones cercanas: 1. Plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización; 2. Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano. La segunda ha sido la más difundida y conocida. La idea de una sociedad futura, perfecta es un sueño muy antiguo; casi todas las utopías se remiten a un pasado remoto, es decir: hubo una vez una edad de oro. Así hablaban Homero, Hesíodo, Platón en El banquete (cuando Fedro se refiere a Afrodita Urania en contraste con Afrodita popular), Virgilio cuando habla sobre el reino de Saturno, la Biblia Hebrea (el paraíso terrenal). Cabe citar las utopías del renacimiento: las de Tomas Moro llamada Utopía, Tommaso de Campanella, La ciudad del sol y La nueva Atlántida de Francis Bacon. Decía Alfonso Reyes: “la ancha respiración del renacimiento corre por estas obras: libertad y cultura, alegría de pensar, y pensar bien”.

Se trata de imaginar cómo sería un mundo donde no hubiera malestar, en el que no habría miseria ni codicia, ni pobreza ni enfermedades ni miedo ni peligro de un trabajo embrutecedor. Las diferentes utopías de Occidente pueden contener estos mismos elementos. Su característica principal es que son estáticas como la sociedad ha alcanzado un óptimo de felicidad nada puede alterarse en ellas, no hay ninguna necesidad de cambio pues todos los deseos humanos naturales están colmados. El filósofo polaco Leszek Kolakowski sostenía que mientras la utopía sea tan solo la visión de un mundo sin sufrimiento, tensión y conflicto, no es más que un ejercicio literario e inofensivo. Pero es siniestra cuando creemos poseer una especie de técnica de apocalipsis, un instrumento para dar vida real a nuestras fantasías. En este caso la utopía implica un fin último y todos los medios que conducen a él pueden parecer válidos. A los jerarcas comunistas, revolucionarios socialistas, esta fantasía les da un marco conceptual muy conveniente: sobrevendrá un mundo perfecto de unidad y felicidad; podrá suceder en cien años o quizá en mil años, pero su certeza justifica el sacrificio de las generaciones presentes. Esta certeza, de acuerdo con Marx y Engels es real puesto que se trata de una conquista del “socialismo científico”, superación del socialismo utópico.

Sin embargo, nadie puede prohibirnos, ni sería deseable, pensar en términos de valores difíciles de realizar, según la segunda acepción del DRAE. Hay algo natural en nuestra búsqueda de un mundo mejor después de todo, muy poco se habría progresado si el hombre no hubiese pensado en cosas mejores. En este sentido la utopía es quizá parte permanente de la vida humana. Pero se vuelve muy peligrosa cuando empezamos a querer institucionalizar la fraternidad humana o cuando –como todos los marxistas- confiamos en arribar a la unidad perfecta y la felicidad a través de la violencia y los decretos burocráticos.

No necesitamos releer a Marx, Engels, Lenin y toda la sucesión de marxistas para saber y sentir que la sociedad capitalista o burguesa padece de grandes males y que ha traído indeseables calamidades a la humanidad. De ahí se comprende que los hombres traten, unos de reformar el sistema y otros de transformarlo radicalmente, es decir, no mediante la evolución sino mediante la revolución social: destruir el capitalismo y reemplazarlo por el comunismo, que sería la sociedad de la fraternidad y la felicidad. De esta manera, decía Mariano Picón Salas, que la palabra revolución tuvo vibrante vigencia explosiva en los años que precedieron a la Guerra Mundial II, y que tanto las gentes de izquierda como las de derecha invocaron míticamente ese vocablo que les permitiría forjar de nuevo el mundo a imagen y semejanza de un paraíso terrenal. Ese paraíso no tenía fecha de llegada, pero era inevitable: así lo establecía el socialismo científico. Es una ley inevitable. Para los pensadores utópicos de esta tradición el final feliz es una serenidad sin fin, la luz de una sociedad estática libre de conflictos una vez que el Estado se ha extinguido y toda autoridad constituida se ha desvanecido; surgiría un hombre nuevo, racional, cooperativo, virtuoso, dichoso y libre. Se trata de un intento por tener lo mejor de dos mundos: permitir el conflicto inevitable, consustancial con la sociedad, pero creer que, al mismo tiempo que inevitable, es un estadio temporal en el camino de la autorrealización de toda la realidad.

Surge la pregunta ¿por qué la historia habría de tener una estación final? Picón Salas en su libro Regreso de tres mundos (1959) dice con lucidez: “Dialécticamente dentro de la libertad ‘burguesa’ se engendró el marxismo, como será de esperar que éste, dentro de doscientos o trescientos años, genere otra teoría diferente. De otro modo negaríamos la dialéctica. Porque la idea de Revolución era para mí llegar mucho más lejos a aquel hermético paraíso de bronce en que se troco la llamada dictadura del proletariado. Negando la dialéctica, los intelectuales comunistas durante treinta años no quisieron perturbar los sueños y los planes del camarada Stalin. Y Stalin debía pensar –con autoridad de dogma- no solo sobre política sino también sobre genética, filología y pintura. ¿No era, en territorio opuesto, lo mismo que decía el ministro de Justicia de Adolfo Hitler?: ‘antes teníamos el hábito de decir qué es esto: ¿justo o injusto? Hoy la pregunta tiene que formularse de otra manera: ¿qué es lo que diría nuestro Führer?’”. Ese ministro era el siniestro Paul Joseph Goebbels.

Pero ha habido el suficiente progreso y tiempo para permitir al mundo, con excepciones, ver la verdad: en 2017 se cumplen 100 años de la Revolución Bolchevique, que implantó el socialismo en Rusia bajo la tutela del PC. En efecto en 1989 fue derribado el muro de Berlín y en 1991 fue disuelta la Unión Soviética, y tras ella cayeron, como soldaditos de plomo los países socialistas satélites. La consigna de Lenin, “todo el poder a los soviets”, no sólo no se cumplió sino que se deformó de tal manera que el Estado se convirtió en un instrumento de tortura y suplicio, creador de los ominosos Gulags y de purgas que encarcelaron y mataron a millones de personas.

China primero, y luego Vietnam, ante tal catástrofe cambiaron de rumbo: no obstante la férrea dominación de los respectivos PC, abrieron un amplio sector capitalista en sus economías. Fue Deng Xiaoping, quien en 1978 sentenció: la solución no está en las comunas, está en el mercado. Quedó así sepultado Mao con todas sus comunas. El fracaso del socialismo que realmente existió –un socialismo de Estado- es una evidencia histórica, un hecho irrefutable. Por eso se ha dicho que tratar de revivirlo es un acto de locura, interpretada como tratar de volver a hacer lo mismo una y otra vez sin que el resultado cambie.

¿Por qué en Venezuela, desde la época de Chávez hasta el presente Padrino/Madurista se sigue insistiendo, no sólo en la idea de un socialismo de Estado que va configurando una tiranía mayor que las preexistentes? El Socialismo significa, de hecho, el Estado propietario de las vidas humanas. El punto clave es este: no se necesitó distorsionar fundamentalmente al marxismo para que sirviese a las clases privilegiadas, la burocracia, los militares y los militantes del partido, como instrumento de autoglorificación. Se quiso eliminar, o al menos reducir el muestrario multicolor de la irrevocable variedad de los temperamentos humanos y sus ideales, reducidos brutalmente a la uniformidad. Al igual que el fascismo de Mussolini, y el nazismo de Hitler, el comunismo se convirtió en un sistema totalitario. Hannah Arendt lo mostró claramente.

Kolakowski lo dijo claramente en un discurso memorable pronunciado en 1977 en el Pen Club Polaco:

El arma secreta del totalitarismo [es] emponzoñar con odio toda la trama espiritual del hombre, despojándolo así de su dignidad”.

En su obra mencionada Picón Salas nos dice “Casi negando la Historia, entre la sociedad que debía nacer y las épocas anteriores aquellos fanáticos [los gélidos hombres de partido] erigían una solución de continuidad, y con los epítetos de ‘burgués’ y ‘reaccionario’ hubiera negado el arte y la literatura de las edades precedentes”. La uniformidad mata, la sujeción a una sola ideología, no importa cuán razonable e imaginativa sea, roba a los hombres su libertad y su vitalidad.

¿Una crisis migratória

AUTORES: Brigitte Espuche, co-coordinadora de la red euro-africana Migreurop (espuche@migreurop.org) |  Louis Imbert voluntario Migreurop en Málaga Acoge (España); estudiante de Máster en Derechos Humanos – Francia (imbert.louis@gmail.com)

O original deste texto foi escrito em francês e traduzido pelos autores

 

Abstract

 In 2015, as it faced the exodus and deaths at sea of thousands of people seeking a safe haven, Europe persisted in pursuing a security-oriented approach.

The measures aimed at preventing crossings, as well as their impact on migrants, were reinforced at internal (Calais, Ventimiglia, Balkans) and external borders, which are now militarized (Frontex-led Operation Triton, EuronavforMed in the Mediterranean Sea, NATO in the Aegean Sea, triple fence in Ceuta and Melilla). This trend can also be observed in countries of departure and transit (Niger, Libya, Turkey), to which Europe has externalized its policies.

Far from any solidarity and under the false pretense of a “migration crisis”, the EU has intensified its more than 20-year-old repressive policy towards exiles, pretending to use innovative strategies such as “hotspots” and relocation to sort, track, detain and deport individuals deemed undesirable, in violation of their rights and of international obligations.

 

Introducción

Desde hace más de 20 años, Europa lleva a cabo políticas represivas y con un enfoque de seguridad hacia las personas en migración. Estas políticas, pensadas en los años 1980 e implementadas a partir de los años 1990, han restringido progresivamente el campo de la inmigración “regular” y se han fijado como prioridad “la lucha contra la inmigración irregular”. Para ello, la Unión europea (UE) y sus Estados miembros han desarrollado una multitud de dispositivos legislativos, administrativos y políticos relativamente coercitivos.

En primer lugar, se han reducido drásticamente las vías legales de entrada en el territorio de la UE, mediante políticas de visado y asilo cada vez más restrictivas. Así se les impide a las personas en migración entrar y residir legalmente en Europa.

Desde los años 1990, las autoridades europeas recurren de forma creciente al encierro de las personas en migración[1] en centros cerrados (centros de internamiento, zonas de tránsito, comisarías, etc.) o en centros teóricamente “abiertos”, en Europa y más allá. En efecto, la UE y sus Estados miembros financian campos de extranjeros fuera del territorio europeo. El objetivo de esta lógica de “encampamento” siempre es el mismo: controlar y marginalizar poblaciones consideradas como “indeseables”.

Durante el mismo periodo, la UE y sus Estados miembros han militarizado progresivamente las fronteras exteriores de la Unión a través de dispositivos cada vez más sofisticados. ¿Su objetivo? Impedir cualquier entrada terrestre o marítima, gracias a la multiplicación de las operaciones de vigilancia coordenadas por la agencia europea Frontex[2] y a la creación en 2015 de operaciones militares a las que participan la UE y la OTAN, en el nombre de la “lucha contra el tráfico de seres humanos”.

Asimismo, la UE y sus Estados miembros han desarrollado una política de externalización de los controles migratorios, otorgando a nuevos actores – privados (aerolíneas) y estatales (países “terceros” [3]) – el papel de distinguir más arriba entre los “buenos” y los “malos” migrantes. Bajo el pretexto de proteger Europa de un “riesgo migratorio”, se ha asignado poblaciones enteras a residencia, pese al derecho de toda persona “a salir de cualquier país, incluso del propio”, consagrado por el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

A partir de abril de 2015, las autoridades europeas y los medios de comunicación empezaron de repente a repetir una y otra vez que Europa se enfrentaba a una “crisis migratoria sin precedente”. No obstante, un año más tarde, se observa que las autoridades europeas no han estado a la altura del desafío que se imponía a ellas.

Bajo el pretexto falaz de una “crisis migratoria” (I), la UE ha reforzado la represión hacia las personas en migración, haciendo caso omiso de sus derechos y de sus propias obligaciones (II), revelando así una crisis mucho más profunda, que toca los propios fundamentos de la construcción de la Unión (III).

 

I – La construcción de una « crisis migratoria »

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 1 000 504 personas se presentaron a las puertas de Europa en 2015 (el 3% por vía terrestre y el 97% por vía marítima)[4]. Estas llegadas representan un número cuatro veces más alto que en el año 2014, y también según la OIM, constituirían “el flujo más importante [de migrantes] desde la segunda guerra mundial”.

Para rematar este panorama, en 2015, más de 3 700 personas fallecieron al intentar atravesar el mar Mediterráneo, es decir más de 10 personas al día.

 La llegada de exiliados y el número de naufragios se han multiplicado el año pasado en las fronteras de Europa, debido entre otros a la persistencia de situaciones de conflicto en numerosas regiones del mundo (Medio y Próximo Oriente, África). Sin embargo, ¿realmente se puede considerar que Europa se enfrenta a una “crisis migratoria” que de repente pondría en peligro su buen funcionamiento y su estabilidad?

  • Una “crisis” previsible y que se debe relativizar

Los 12 y 19 de abril de 2015[5], 2 naufragios consecutivos en el mar Mediterráneo costaron la vida de aproximadamente 1 500 exiliados.

El 20 de abril de 2015, los 28 ministros del Interior y de Asuntos Exteriores adoptaron un plan de acción en diez puntos como primera respuesta a la “situación de crisis en el Mediterráneo”. En este documento se encuentra por primera vez el concepto de “crisis migratoria”. Esta expresión alarmista se extendió entonces como un reguero de pólvora en el lenguaje de las instituciones europeas, de los responsables políticos y de los medios de comunicación europeos.

El 13 de mayo de 2015, también en respuesta a la “crisis migratoria en el Mediterráneo”, la Comisión europea anunció su Agenda Europea sobre Migración.

Si bien fueron los naufragios mortíferos del mes de abril de 2015 que desencadenaron esta retórica de la “crisis”, los responsables políticos también han utilizado las cifras de las llegadas y de las solicitudes de asilo en los 28 Estados miembros para destacar la importancia del fenómeno. Sin embargo, omitieron precisar que estas cifras no eran nuevas y que la intensificación de los movimientos migratorios hacia Europa era una realidad desde hace varios años. Esas cifras no cogieron a Europa por sorpresa en 2015. Las solicitudes de asilo ya habían aumentado en 2013 y 2014. Todos los indicadores apuntaban a que numerosas personas en busca de protección intentarían llegar hasta Europa en los años siguientes. Millones de nacionales sirios ya habían huido de su país, acogidos en su abrumadora mayoría por los países vecinos (principalmente Turquía, Líbano y Jordania). Dada la situación cada vez menos sostenible en estos países, inicialmente generosos, pero en dificultad frente a las llegadas importantes y continuas (Líbano ha acogido hasta el equivalente del cuarto de su población), las autoridades europeas habrían tenido que anticipar el incremento de las llegadas en 2015 y más allá.

Al contrario, los responsables políticos parecen haber ignorado deliberadamente los múltiples avisos de las organizaciones internacionales al respecto. Ya en 2013, el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR) recomendaba que se abriesen vías legales de acceso a Europa[6].

No sólo era previsible y evitable esta “crisis”, sino que está lejos de revestir el carácter “inédito” y “excepcional” que le prestan los responsables políticos y comentaristas de todos tipos.

Ciertamente, se presentaron en 2015 un millón de personas en migración a las puertas de Europa. Pero se debe relativizar esta cifra. Por un lado, pese a su importancia aparente, sólo representa el 0,2% de la población total de la Unión europea (alrededor de 510 millones de habitantes). Basta volver a los años 1990 para encontrar semejante ejemplo de llegadas importantes de personas en migración en los países de Europa occidental. En aquella época, más de medio millón de personas habían huido de las guerras de Yugoslavia hacia una Europa que sólo contaba 12, y luego 15 Estados miembros.

Por otro lado, a pesar de que el año 2015 fue marcado por un incremento sin precedente del número de personas desplazadas y refugiadas en el mundo (65,3 millones según ACNUR[7]), Europa está lejos de ser la principal región afectada. Cerca del 90% de las 21,3 millones de personas refugiadas en el mundo están acogidas en países del Sur[8]. En 2015, durante la llamada “crisis migratoria”, Alemania acogió por sí sola a la mitad del millón de exiliados, y esto principalmente entre el final del verano y el inicio del otoño, cuando abrió sus fronteras. En otros países como el Reino Unido, las llegadas apenas fueron más numerosas en 2015 que en 2014. En realidad, debido a la miríada de dispositivos de cierre implementados por la UE, pocos exiliados llegan a pisar efectivamente Europa. Las políticas comunitarias de visado y asilo les impiden a muchas personas, sospechadas de presentar un “riesgo migratorio”, acceder legalmente al territorio de la UE y residir allí en regla.

  • La instrumentalización de la retórica de la “crisis”

Pese a todo, la retórica de la “crisis ha convencido con éxito a una parte de la población europea que era legítimo llevar a cabo políticas migratorias aún más restrictivas, a pesar de una situación humanitaria mundial cada vez más desastrosa y de las numerosas tragedias en nuestras fronteras.

El concepto de “crisis” ha inducido una temporalidad política extremadamente corta, infundiendo la idea de una suerte de catástrofe repentina a la cual habría que aportar una respuesta inmediata. Sin embargo, eso supone hacer caso omiso a las políticas neoliberales que han destruido numerosos mercados no europeos, a las intervenciones militares que han desestabilizado regiones enteras del mundo y a la venta de armas a dictaduras conocidas por sus violaciones masivas de derechos humanos. La retórica de la “crisis” da la impresión de que Europa se enfrenta a una situación pasajera, y que podría abstenerse de reformar profundamente las políticas que nos llevaron a la situación actual.

Pero, sobre todo, a través del imaginario de la “ola migratoria” hacia Europa, la “crisis” contribuye a reforzar el mito de la invasión y la criminalización de las personas en migración. Lo demuestran las cifras de la inmigración “irregular” difundidos en octubre de 2015 por Frontex, la agencia europea de vigilancia de las fronteras exteriores de la UE.

En plena “crisis migratoria”, esta agencia publicó datos que señalaban “710 000 migrantes que franquearon las fronteras de la UE” desde el inicio del año en curso[9]. No obstante, Frontex no aclaró que se trataba del número de franqueamientos “irregulares” de las fronteras exteriores de la UE y no del número de las personas entradas “irregularmente” en el territorio de la UE. Ahora bien, cada persona puede franquear varias veces las fronteras (por ejemplo, en la ruta de los Balcanes). Por lo tanto, la cifra avanzada por Frontex es mucho más alta que la de las personas efectivamente entradas en la UE en el mismo periodo[10]. Pese a ello, esta cifra exagerada fue difundida como tal por la mayoría de los medios de comunicación[11] y utilizada como la demostración de un “boom de la inmigración irregular”. Eso no ha dejado de alimentar el mito de la invasión ya muy presente en la opinión pública europea.

Además, entre las personas entradas “irregularmente” en el territorio de la UE en 2015, más del 80% eran potenciales solicitantes de asilo[12], es decir personas quienes, según la Convención de Ginebra de 1951, no pueden ser penalizadas al franquear una frontera sin documentos o con documentos fraudulentos[13]. En consecuencia, se equivoca la agencia Frontex al ver en estos movimientos migratorios una inmigración “irregular” en fuerte incremento.

Lamentablemente, una parte de la población europea ha integrado las cifras de Frontex como hechos probados y ha admitido la importancia de reforzar la criminalización de las personas en migración. Desde hace muchos años, Frontex se nutre del discurso demagógico de los Estados miembros, que pone de relieve los riesgos de “desbordamiento de las fronteras”. Según este discurso, las personas en migración plantearían un problema de orden público y de seguridad, ya que, al llegar en las costas europeas, al “invadir” Europa, pondrían en peligro su estabilidad.

Además, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 de Nueva York, la inmigración ha sido progresivamente vinculada con los asuntos de seguridad interior. Desde 2004, el programa de La Haya[14] – que prevé la elaboración en cinco años de una política común de inmigración y asilo – mezcla seguridad e inmigración. Tras los atentados en París en 2015 y Bruselas en 2016, la amalgama entre “riesgo migratorio” y potencial amenaza terrorista se ha visto reforzada más que nunca. Esta amalgama está instrumentalizada por los partidos europeos de extrema derecha para propugnar por un refuerzo de los controles fronterizos y ganarse votos. Eso genera una hostilidad aún más creciente hacia los extranjeros.

El contexto actual marcado por el miedo, el sospecho y el rechazo permite legitimar, a ojos de la opinión pública, prácticas cada vez más represivas y con un enfoque de seguridad en materia de inmigración y asilo. Refuerza la guerra llevada a cabo en los años 2000 contra los migrantes que intentan llegar a Europa, a menudo al coste de sus vidas.

II – … Pretexto de la intensificación de la guerra a los migrantes

Lejos de provocar un cambio de políticas migratorias, la “crisis” parece haber generado un repliegue xenófobo que justifica mantener e intensificar políticas europeas con un enfoque “securitario” hacia los migrantes. Lo demuestra a la perfección el Plan de Acción de abril de 2015 de la UE al proponer “acciones inmediatas en respuesta a la situación de crisis en el Mediterráneo”, pero se enfoca en realidad en aumentar la vigilancia de las fronteras, reprimir a los “traficantes”, fichar de manera masiva a las personas en migración, expulsar de forma veloz a más personas, y por último, profundizar la externalización de los controles migratorios para contener mejor los movimientos migratorios hacia Europa.

  • El enfoque “hotspot”: ¿medios innovadores al servicio de una lógica represiva?

Frente a las “tragedias migratorias” en el mar y a la “crisis”, las autoridades han implementado una serie de medidas y dispositivos hacia una mejor “gestión de la inmigración”. Desde la “acogida” (a.) a la identificación y selección (b.), pasando por la “securización” creciente (c.) y la externalización de las fronteras europeas (d.), se consolida una lógica represiva que sigue prevaleciendo en las políticas migratorias europeas.

  1. La “acogida”: la reubicación en los Estados miembros

La reubicación de solicitantes de asilo hacia otros Estados miembros fue presentada por la Comisión europea en septiembre de 2015 como una primera respuesta urgente a la “crisis migratoria”. Se dirige a solicitantes de asilo que llegaron a Grecia o Italia después del 15 de abril de 2015, y cuya nacionalidad se ve otorgar el estatuto de refugiado a 75 % en el conjunto del territorio de la UE (según la base de datos Eurostat).

La reubicación consiste en repartir a 160 000 solicitantes de asilo entre los Estados miembros de la UE en dos años y permite derogar al reglamento de Dublín, que imputa la responsabilidad del examen de la solicitud de asilo al país de primera llegada, salvo excepciones. Basado en el artículo 78-3 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, el sistema de reubicación es jurídicamente vinculante. Sin embargo, depende en la práctica principalmente de la buena voluntad de los Estados.

A día del 21 de octubre de 2016, de los 160 000 solicitantes de asilo inicialmente previstos tan sólo unos 6 200 habían sido reubicados. De éstas, 4 846 de ellos han dejado Grecia y 1 391 Italia[15], representando un porcentaje irrisorio respecto al objetivo marcado a dos años.

Caben aquí dos observaciones. Primero, el número de solicitantes de asilo que se acordó reubicar entre los Estados miembros – 160 000 personas – no puede considerarse un impulso de solidaridad. Sobre todo, si tenemos en cuenta que la UE tiene una población de cerca de 510 millones de habitantes, que los países vecinos de Siria acogen a más de cuatro millones de refugiados sirios y que más de un millón de personas en migración alcanzaron Europa en 2015. Además, los Estados miembros non cumplen sus magros compromisos.

El escuálido mecanismo de reparto resulta un fracaso total por varias razones. La primera se debe a la falta de voluntad política de los Estados miembros, que se niegan a cumplir sus promesas. A día de 14 de julio de 2016, Austria, Dinamarca, Hungría, Polonia y Eslovaquia no habían reubicado a ningún solicitante de asilo. Bulgaria, Croacia y la República Checa habían reubicado a menos de diez solicitantes cada uno. Polonia revocó su compromiso tras los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París. Hungría y Eslovaquia han anunciado públicamente su intención de recurrir la decisión del Consejo europeo sobre las reubicaciones. Hungría también está organizando un referéndum nacional sobre el asunto el 2 de octubre de 2016.

Segundo, el fracaso de las reubicaciones se debe a que el sistema de reubicación no toma en cuenta, entre los criterios de reparto entre los Estados miembros, la voluntad o incluso las intenciones y circunstancias de los solicitantes, como, por ejemplo, los idiomas hablados, las redes de solidaridad (familia y comunidad nacional) y las oportunidades económicas. En efecto, las personas tienden a reubicarse por sí solas a países donde piensan poder integrarse mejor.

Tercero, el sistema de reubicación está basado en la idea falsa de que los sistemas de asilo de los Estados miembros son equivalentes. Sería el caso si existiera un verdadero régimen de asilo europeo común. Sin embargo, siguen existiendo diferencias importantes entre los Estados miembros en términos de condiciones de acogida de los solicitantes de asilo, de procedimientos de asilo y de criterios de otorgamiento del estatuto de refugiado.

Estas diferentes experiencias han demostrado que es sumamente difícil imponer de gestionar la movilidad de manera autoritaria. Pese a ello, las instituciones europeas debaten actualmente de la adopción de un reglamento de Dublín IV que se basaría en cuotas obligatorias. Todo esto a pesar de que la iniquidad y la ineficacia del sistema de Dublín en plena “crisis migratoria” hicieron precisamente que se implementara el sistema de reubicación, para redistribuir las responsabilidades entre los Estados miembros de la UE. En efecto, imponer a los países de primera llegada en la UE la responsabilidad del examen de las solicitudes de asilo es profundamente injusto, tanto para los países que tienen fronteras exteriores de la UE, sobre los cuales descansa gran parte de la responsabilidad, como para los solicitantes de asilo, a los que se les niega la libre elección de su futuro país de acogida y se les coloca en condiciones de desigualdad, en términos de acogida y del examen de su solicitud de asilo.

No obstante, lejos de extraer lecciones del fracaso tanto del reglamento de Dublín III como del dispositivo de reubicación para acabar con estos mecanismos desiguales, la UE está valorando consolidar este mecanismo injusto y deficiente, en lugar de cambiarlo.

Parecería que, en realidad, lo que busca la UE con este mecanismo es luchar contra los movimientos llamados “secundarios”, es decir, los desplazamientos de solicitantes de asilo de un Estado miembro a otro, en particular a países como Alemania o Suecia, considerados como más atractivos.

Pero además, la reubicación traduce la obsesión de deshacerse lo más rápidamente posible de los que no cumplen los requisitos para ser reconocidos como refugiados, es decir personas a las que se les categoriza de entrada como “inmigrantes económicos” y que, a los ojos de los Estados miembros, no tienen una razón válida para permanecer (o incluso venir) a Europa, excluyéndoles y criminalizándoles. Para las autoridades, se trata de contener al máximo la entrada en el territorio europeo de estos migrantes, confinándolos a su lugar de llegada mientras se determine si tienen una necesidad legítima de protección.

  1. Identificación y selección: los hotspots

En paralelo del sistema de reubicación, y con fines de selección de los “flujos migratorios” entre “migrantes económicos” y solicitantes de asilo, la UE implemento el enfoque “hotspot”. Esta terminología, que tiene origen en el vocabulario policial estadounidense[16], refiere al dispositivo de identificación y selección de los migrantes en las fronteras exteriores de la UE. Para “enfrentarse a la crisis”, nueve centros llamados “hotspots” fueron abiertos en Italia y Grecia.

El objetivo oficial es proporcionar una ayuda inmediata a los países llamados de “primera línea”, facilitando la identificación de los recién llegados, para reubicarlos hacia el Norte, examinar la solicitud de asilo in situ o expulsarlos hacia el Sur. La ayuda de la UE consiste en el despliegue de agentes de Frontex, de Europol y de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo. La identificación de las personas se hace sobre todo gracias a una selección según la nacionalidad, vulnerando así el artículo 3 de la Convención de Ginebra que prohíbe de manera expresa cualquier discriminación basada en el país de origen durante el tratamiento de las solicitudes de asilo.

Este dispositivo de selección pronto empezó a funcionar de manera coercitiva y evolucionó hacia la privación de libertad. Esto ha supuesto el uso de centros de retención en las islas griegas tras el acuerdo del 18 de marzo de 2016 entre la UE y Turquía (ver Infra). Esta medida fue criticada por numerosas organizaciones de la sociedad civil, así como por órganos de las Naciones Unidas[17]. Además, este dispositivo prioriza la tomada de huellas de manera sistemática, para todos, lo que confirma que el enfoque “hotspot” busca establecer el fichaje y la trazabilidad de las personas en migración.

Identificación, selección y detención de las personas llegadas a las fronteras. Nada nuevo aquí. Más allá de las novedades semánticas, este dispositivo de selección y privación de libertad ya existía en las fronteras nacionales de los Estados miembros. En efecto, los hotspots se parecen a las zonas de transito europeas, donde los derechos de los migrantes se ven aniquilados. Así, las islas griegas consisten en un verdadero archipiélago carcelario. No solo cualquier persona (incluyendo los menores) puede estar detenida hasta 25 días, sino también se expiden documentos de identidad que les prohíbe el acceso al continente europeo desde las islas, durante el tiempo necesario para el examen de sus solicitudes de asilo. Las condiciones de detención y el carácter arbitrario de la detención (acceso limitado, a veces inexistente, a una asesoría jurídica y a un intérprete) fueron denunciados por la organización Human Rights Watch y fueron el objeto de varios recursos ante el Tribunal europeo de los DDHH[18].

  1. Control o seguridad incrementada de las fronteras

En paralelo de la reubicación y de los hotspots, los Estados miembros intentan impermeabilizar al máximo las fronteras europeas de la UE, siguiendo una lógica de contención de los movimientos migratorios hacia Europa y en su seno. Por ello, la UE da un paso más en la militarización de las fronteras.

Militarización de las fronteras exteriores para parar a los migrantes

Tras el naufragio de 336 personas en la Mediterránea en 2013[19], la Marina italiana lanzó la operación militar-humanitaria Mare Nostrum en el Mediterráneo con una duración limitada. Un año después, en noviembre de 2014, considerada como demasiada costosa y poco disuasiva para los migrantes, fue sustituida por la operación de vigilancia Tritón, coordinada por la agencia europea Frontex.

Menos ambiciosa que Mare Nostrum, que se extendía hasta las costas libias[20], y rescató cerca de 160 000 personas, Tritón responde en realidad a las verdaderas prioridades de Europa, es decir el control de las fronteras. Con equipamiento y recursos menos importantes que Mare Nostrum, la operación se limita a las aguas territoriales europeas y no tiene los recursos ni el mandato para proceder a operaciones de rescate[21], tal como señala el director de la agencia Frontex: “Tritón no puede ser una operación de búsqueda y salvamento, tampoco es su mandato y, según mi punto de vista, tampoco es el de la UE [22]. Según él, el rescate de los migrantes en alta mar generaría un “efecto llamada”, y entonces habría travesías más peligrosas, al beneficio de los “pasadores de fronteras”: “Aumentar los recursos de salvamento solo animaría a los migrantes desesperados a arriesgarse en el mar [23].

Este cambio de rumbo tuvo consecuencias dramáticas para las personas en riesgo en el mar, como lo habían anticipado números actores[24], incluido Frontex[25]. Después de los dos naufragios consecutivos de abril 2015, la UE propuso un nuevo fortalecimiento de los medios de Frontex en mayo de 2015. Como respuesta, la comisión decidió triplicar los presupuestos de las operaciones Tritón y Poseidón (26 millones € más) para aumentar los medios y la zona de actuación de la agencia. Así, el coste de la operación Tritón pasó de 2,9 hasta 9 millones €/ mes (es decir el coste diario de Mare Nostrum). En la operación Tritón, participan 21 Estados miembros proporcionando recursos humanos (65 agentes al total) y técnicos (cuatro aviones, un helicóptero, cuatro patrullas en alta mar, un barco de patrulla costera, dos patrullas costeras) [26].

Así, frente a la multiplicación de los naufragios, se decidió sistemáticamente aumentar los medios de control de Frontex, para proteger aún más las fronteras europeas e impedir a los migrantes y a las personas buscando protección el acceso a su territorio. No obstante, lejos de permitir salvar más vidas, la agencia Frontex conllevo más riesgos para las personas en migración. Más de un año después del anuncio del fortalecimiento de los medios de la agencia, la cifra de personas desplazadas no ha disminuido y la de personas migrantes fallecidas en el mar ha aumentado.

Sin embargo, para defender mejor el espacio Schengen, la Comisión europea propuso en diciembre de 2015 ampliar el mandato de Frontex que se ha convertido el 16 de septiembre 2016 en la agencia europea de guardas costas y guardas fronterizos[27]. Se le ha dotado de más recursos y prerrogativas[28] y su mandato será ampliado substancialmente (lucha contra la inmigración irregular, el crimen transfronterizo y el terrorismo) y territorialmente (fronteras exteriores y Estados miembros).

Sin embargo, la decisión de la UE y de sus Estados miembros de fortalecer los recursos de la agencia siempre tuvo como consecuencia desviar las rutas migratorias, cada vez más peligrosas y mortales, y bloquear lejos de las fronteras europeas a las personas que desean llegar a la UE, aunque signifique exponerlas a violaciones de derechos en países de donde no pueden irse.

Desde hace diez años, Frontex se ha ido reforzando sin ningún tipo de control independiente y sin ningún mecanismo eficaz para poder establecer su responsabilidad en caso de violación de los derechos humanos[29].

Militarización del mar en nombre de la lucha contra los pasadores

Frontex no es la única en beneficiarse del fortalecimiento de sus medios para proteger las fronteras. Se emprendieron también en el mar Mediterráneo operaciones militares para luchar contra los “traficantes”. La primera es la operación naval Eunavformed, rebautizada “Sofia” en septiembre del 2015, lanzada por la UE en la parte sur del mar Mediterráneo central, entre Italia y Libia, el 22 de junio de 2015 por un mandato inicial de un año.

Esta operación tiene como objetivo “desmantelar el modelo económico de las redes de tráfico de clandestinos y de trata de seres humanos[30] y recopilar informaciones sobre las redes de traficantes a lo largo de las costas libias (Fase 1 lanzada el 22 de junio 2015), intervenir en alta mar para “inspeccionar, registrar, parar y desviar” las embarcaciones sospechosas de trata de seres humanos (Fase 2A lanzada el 7 de octubre 2015), y por fin desmantelar las redes, sea por medio de actuaciones en las aguas territoriales libias (Fase 2B que necesita el acuerdo de Libia o de las Naciones Unidas) o por puntuales operaciones en tierra en territorio libio (Fase 3).

Al 31 de diciembre de 2015, la operación “Sofia” había permitido detener a 47 pasadores y la inspección y destrucción de 64 barcos[31]. Al 30 de septiembre de 2016, la operación contaba con el apoyo de una veintena de Estados miembros, y disponía de siete barcos, cuatro helicópteros y tres “recursos aéreos” (Luxemburgo, España y Francia)[32].

Esta operación que ha tenido poco éxito a la vista de los resultados, implica riegos para los migrantes y vulnera el derecho internacional, especialmente el derecho de asilo. Es peligrosa porque no se sabe muy bien cómo distinguir a un traficante de un migrante en un barco en alta mar a la hora de abordarlo, o de “neutralizarlo”.

Nótese que, antes siquiera de que debutase esta operación, el Consejo europeo ya había contemplado los “riesgos de daños colaterales incluyendo la pérdida de vidas humanas” en el marco de la implementación de esta intervención armada en el mar[33].

Por otra parte, las operaciones militares se orientan a destruir las embarcaciones y por lo tanto, no son apropiadas para el rescate y poco en capacidad de evitar los naufragios. Los hechos demuestran que son a menudo las embarcaciones civiles – marina mercantil o barcos afretados por las ONGs – quienes rescatan los migrantes en peligro en mar.

Esas intervenciones militares vulneran además el derecho de asilo ya que no se hace ninguna mención de la suerte y de los cuidados de los potenciales solicitantes de asilo que intentan llegar al territorio europeo. Pero, al destruir los barcos – único recurso para cruzar el mar Mediterráneo a falta de vías legales de acceso -, esas operaciones militares impiden a las personas que necesitan protección llegar a las costas europeas y solicitar asilo.

Se teme que dichas operaciones militares, oficialmente destinadas a “luchar contra los traficantes” representen en realidad un nuevo obstáculo para las personas en migración.

Las rutas migratorias cambiaron a finales de 2015, los migrantes deseando llegar a Europa privilegiando el Mediterráneo oriental en lugar del Mediterráneo central. Para bloquear esta nueva ruta, a petición de Alemania, Grecia y Turquía[34], una segunda operación fue lanzada en el mar Egeo entre Grecia y Turquía, el 11 de febrero de 2016, bajo el mandato de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El objetivo oficial de esa operación es luchar contra las redes de traficantes y llevar acciones de “inteligencia”, pero, en realidad, la OTAN se unió a las tareas de vigilancia de las fronteras europeas, ya que está encargada de realizar “actividades de reconocimiento, de seguimiento y de vigilancia en aguas territoriales griegas y turcas, así como en aguas internacionales”. Los buques de la OTAN intercambian informaciones con las autoridades griegas y turcas, así como con la agencia Frontex. Se supone que no deben interceptar embarcaciones con destino a Grecia, pero existe el temor de que realicen devoluciones hacia Turquía, violando así el principio de no devolución en el caso de los solicitantes de asilo[35].

El 20 de junio de 2016, el Consejo de la UE prorrogó el mandato de la OTAN en el mar Egeo hasta el 27 de julio de 2017. Además, se añadieron dos prerrogativas más a la operación: la puesta en marcha del embargo de las Naciones Unidas sobre las armas, en alta mar, a lo largo de las costas libias y la formación de los guardas fronterizos libios y de la Marina libia[36].

La intervención de la OTAN en aguas territoriales europeas integra de manera definitiva la cuestión migratoria en el ámbito de la Defensa, al convertirla en una amenaza[37]. Es particularmente representativa de la guerra desarrollada por Europa en contra de civiles en migración en un contexto cada vez más militarizado, ya que los Estados miembros no luchan en contra de traficantes, sino en el fondo en contra de los migrantes y solicitantes de asilo[38].

Si se puede calibrar el interés estratégico, en términos geopolíticos, de contar con la presencia de la OTAN en el Mediterráneo en el contexto actual, dichas operaciones militares son en realidad inútiles desde el punto de vista del objetivo presentado. Por una parte, el cierre de las fronteras europeas y las políticas migratorias represivas incrementan la mortalidad migratoria y dan grandes beneficios a los pasadores de fronteras y otros traficantes. La mejor forma de combatirlos es abriendo vías migratorias legales y seguras. Por otra parte, lejos de solucionar la cuestión de los traficantes, este tipo de operación solo tiene como consecuencia desplazar sus actividades cada vez más lejos.

La mejor forma de combatirlos es abriendo vías migratorias legales y seguras. Por otra parte, lejos de solucionar la cuestión de los traficantes, este tipo de operación solo tiene como consecuencia desplazar sus actividades cada vez más lejos. Por último, en ningún caso frena las llegadas de migrantes, ya que estos buscarán otras vías terrestres o marítimas más peligrosas, como se desprende del aumento de las llegadas “irregulares” al territorio de la UE, proporcional al fortalecimiento de los dispositivos europeos de control de fronteras.

 Militarización de la gestión de la inmigración en Europa y más allá

La militarización de la “gestión de la inmigración” en el territorio y en las fronteras de los Estados miembros impacta también a los Estados “terceros”.

Como prueba, subrayar el papel de las fuerzas armadas en la gestión de las fronteras en Hungría, Croacia, Macedonia, o en Eslovenia, y en las fronteras de Italia y de Grecia, en los hotspots. Lejos de Europa, en la región del Sahel, las operaciones militares europeas de lucha contra el crimen transfronterizo y el terrorismo son un recurso más para cortar las rutas migratorias, con el consiguiente riesgo de instrumentalizar el enfoque de la seguridad y de desestabilizar aún más la sub-región. Roma desarrolló así la idea de que se pudiera controlar las fronteras africanas, sobre todo sahelianas, con el apoyo de misiones como Eucap Sahel, lanzada en 2012[39].

En su plan llamado “Migration compact” – propuesto a la Comisión europea en abril de 2016 – Italia tiene como objetivo concluir acuerdos entre la UE y algunos países africanos para intercambiar ayudas de cooperación a cambio de una mayor lucha contra la inmigración « irregular ».[40]

Este proceso de contención se extiende también a las fronteras internas de Europa.

Cierre de las fronteras interiores

Aunque se supone que el territorio de la Unión es un espacio de libre circulación de las personas (Schengen), varios Estados miembros decidieron cerrar sus fronteras frente a la llamada “crisis migratoria”. Así, Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Republica checa, Bélgica, Noruega, Dinamarca, y Suecia, restablecieron en 2015 y 2016 controles en sus fronteras nacionales[41], en nombre de la protección de la soberanía nacional y de la integralidad del espacio Schengen. En el este, los Estados empezaron a construir nuevos muros y alambradas[42]: entre Austria y Eslovenia, entre Grecia y Macedonia, pero también entre Hungría por una parte y Serbia y Croacia por otra.

Austria también anunció su intención de construir una valla con su frontera italiana, donde ya fueron reforzados los controles.

Y eso, aunque el director de Frontex recuerda que “los Estados miembros tienen que entender que, en lugar de desplegar centenares de policías en sus fronteras nacionales, sería más útil enviarles en las fronteras exteriores. La verdadera frontera de Francia está en Veintimilla, pero también en Lampedusa, en Lesbos, en Melilla[43].

  1. Alejamiento de los migrantes o la colaboración con los países terceros en la contención de los flujos migratorios

Con esta misma lógica, la UE está consolidando el desplazamiento de sus fronteras externalizando su política migratoria, especialmente al obtener la colaboración de países terceros. El objetivo es retener a los potenciales exiliados que quisieran irse a Europa, impidiendo su salida. La Agenda europea en el ámbito migratorio subraya así que “la colaboración con los países de origen y de transito es imprescindible”. En el plan de acción de la UE en el ámbito del retorno del 9 de septiembre de 2015[44], la Comisión europea se comprometió a abrir nuevas negociaciones sobre los acuerdos de readmisión con países de origen claves, además de los 17 acuerdos ya concluidos y de la veintena de procesos de negociación abiertos[45].

De hecho, la política de externalización no es nueva, pero se intensifica en respuesta a la “crisis migratoria” y la UE se focaliza en países y regiones particulares[46].

La Agenda europea en el ámbito de la inmigración precisa por ejemplo que “Turquía es un buen ejemplo de países con el cual sería muy benéfico intensificar la cooperación”. En 2014, la UE ya había firmado con Turquía un acuerdo de readmisión. El 29 de noviembre de 2015, se adoptó un plan de acción común por las dos partes, para negociar una cooperación más estrecha. En este marco, Europa espera de Turquía que se comprometa a impedir las salidas de migrantes desde sus costas hacia Grecia, a cambio de contrapartidas financieras, políticas y diplomáticas.

El 18 de marzo 2016, el Consejo europeo (jefes de gobierno y de Estado de los 28 Estados miembros) y Turquía, concluyeron un “arreglo” que prevé el retorno hacia Turquía de todas las personas en migración llegadas a las islas griegas a partir del 20 de marzo, incluyendo los solicitantes de asilo para quienes Turquía fue considerada un país seguro. Para cada sirio retornado a Turquía, se supone que otro sirio será reubicado en Europa desde Turquía (principio del uno por uno/con un tope de 72 000 personas)[47].

Por otro lado, Turquía tiene que vigilar y prevenir la apertura de nuevas rutas migratorias hacia Europa desde su territorio. A cambio, Europa se compromete en financiar la acogida de los refugiados sirios en Turquía (3 000 millones € suplementarios “a favor de los refugiados en Turquía”), acelerar la liberalización del régimen de visados para los nacionales turcos y abrir nuevos capítulos de negociaciones en el proceso de adhesión de Turquía a la UE.

La cooperación UE-Turquía, estratégica en el cierre de las rutas migratorias hacia Europa, parece replicar otros modelos. En primer lugar, el modelo español, basado desde los años 90 en la estrecha colaboración con Marruecos en la frontera sur de España. Luego, la colaboración entre Italia y la Libia del coronel Khadafi en 2008, que permitió la intercepción y la devolución sistemática de miles de migrantes hacia Libia, hasta que esas prácticas fueran condenadas por el Tribunal europeo de derechos humanos (Hirsi y otros c. Italia)[48].

Europa busca igualmente intensificar la cooperación con África[49]. Aunque el artículo 13 del acuerdo de Cotonou de 2000 obliga teóricamente los países africanos a firmar acuerdos de readmisión con la UE, en realidad, Europa tiene dificultades para negociar estos compromisos, sin embargo al centro de la política de externalización y de “retorno” de la UE. En noviembre de 2015, la UE organizó la cumbre de La Valeta, con el objetivo de incitar los países africanos a contribuir más activamente en los controles migratorios antes de que los migrantes lleguen a las fronteras europeas[50]. En este contexto, la UE ha desembolsado un fondo financiero de urgencia de 1,8 mil millones de euros, que vincula peligrosamente la ayuda al desarrollo con la lucha contra la inmigración « irregular » y con los retos de seguridad y la lucha contra el terrorismo.

Siguiendo la misma lógica, Italia propuso en abril de 2016 a la Comisión Europea, generalizar el modelo de acuerdo UE-Turquía con un plan llamado « Migration Compact », como vimos anteriormente: se trata de proporcionar una serie de ayudas financieras a los países africanos a cambio de una mayor cooperación en la lucha contra la inmigración « irregular » y en las operaciones de « retorno » desde la UE. En junio de 2016, una comunicación de la Comisión Europea[51] propone intensificar la cooperación con los países africanos a través de una importante dotación de fondos, oficialmente para el desarrollo, pero destinados en realidad a mejorar el control de fronteras y a facilitar la readmisión de las personas en migración.

En vista de estos elementos, está claro que contrariamente a los anuncios de los gobiernos europeos, la prioridad en el seno de la UE frente al éxodo y los naufragios de miles de personas no ha sido el salvamento de los exiliados, la apertura de vías de pasaje legales y seguras o la acogida en Europa. Bajo el pretexto de evitar « nuevos dramas de la migración », los Estados miembros han lanzado en realidad, un conjunto de medidas dirigidas a reforzar los obstáculos de acceso al territorio europeo, desembocando en violaciones masivas de derechos fundamentales, en nombre de la lucha contra la inmigración irregular y los traficantes.

2). El impacto del enfoque « hotspot »

Frente a la crisis migratoria, la UE ha elegido deliberadamente aplicar una política de control (a) con un carácter policial y militar que tiene por consecuencia la muerte de miles de personas obligadas a poner sus vidas en peligro (b), a falta de visados u otras vías legales que les permitan ejercer su derecho a salir de su país, o sino sufrir un arresto domiciliario en países “terceros”, que aceptan que la UE cierre sus fronteras (c).

  1. Primacía del control sobre el salvamento y la acogida

Sin duda, la « crisis » podría haber sido evitada si la UE hubiese decidido llevar a cabo una política de acogida organizada y ambiciosa a la altura de la situación humanitaria desastrosa en el mundo.

Pero bajo el pretexto de « evitar las muertes en el mar », la UE ha estructurado la inaccesibilidad a su territorio en respuesta al éxodo y a los naufragios de miles de personas consideradas todas, a priori, como “clandestinas”, desdeñando así los posibles refugiados.

Sin embargo, según las cifras oficiales[52], la mayoría de personas llegadas en 2015 a las costas mediterráneas provenían del Cuerno de África (Somalia, Eritrea), Siria, Afganistán e Iraq. En aplicación de las convenciones internacionales ratificadas por los Estados europeos, tienen a priori el derecho a acceder a alguno de los Estados para poder solicitar, incluso obtener, una protección internacional.

Pero los responsables políticos europeos se niegan a día de hoy a acoger a las personas en busca de protección. Turquía, Líbano, Jordania, Iraq y Egipto albergan ellos solos más de 4,5 millones de refugiados llegados de Siria[53], mientras Europa tiene dificultades para repartir a 160.000 solicitantes de asilo en dos años y entre los 28 Estados miembros. Las autoridades europeas intentan incluso frenar las llegadas, a pesar de una situación humanitaria extremadamente alarmante tanto en Oriente Próximo (Siria, Iraq, Afganistán) como en África Subsahariana (Sudán, Eritrea, Somalia, Nigeria, República Centroafricana).

Una de las primeras dificultades para los exiliados es obtener un visado para acceder a un país europeo, ya que los Estados miembros de la UE se niegan a otorgarlos. Peor aún, los dispositivos como el visado de tránsito aeroportuario[54] impuesto a los sirios por una docena de Estados de la UE[55] con el fin de restringir el acceso a las fronteras aéreas, constituyen un obstáculo para el derecho de asilo. Se impide a estas personas, objetivamente en situación de buscar una protección internacional, poder registrar una solicitud de asilo en los aeropuertos europeos[56] y así entrar legalmente en Europa.

Es sin embargo evidente que si éstas personas obtuvieran visados y pudieran viajar a Europa con total seguridad, no arriesgarían sus vidas, por vías terrestres o marítimas, pagando sumas astronómicas a los traficantes, convertidos en actores necesarios para su salvación.

Más allá de la concesión de visados, los Estados europeos podrían haber tomado la decisión de crear corredores humanitarios para facilitar el pasaje seguro de civiles en peligro. Incluso, podrían haber decidido activar – por primera vez – la Directiva europea sobre la protección temporal, prevista en caso de llegadas masivas de personas que huyen de países en conflicto, totalmente aplicable al caso sirio desde 2011.

Pero no fue así. Se prefirió aumentar la asignación de recursos a Frontex con el objetivo de reforzar el control, lo que muestra claramente que la protección de vidas humanas y la acogida no son las prioridades de las políticas europeas, sino que éstas se basan en el alejamiento de los migrantes y solicitantes de asilo.

  1. Unos dispositivos de seguridad con un elevado coste humano y económico:

 Los desvíos de las rutas migratorias:

El refuerzo de los dispositivos de control y de seguridad tiene fuertes consecuencias sobre los migrantes. Estos obstáculos multiplican los riesgos, los gastos y el tiempo de itinerario, bloqueando las personas en países de tránsito que no respetan los derechos humanos, y modifican las vías de paso, así como la acción de pasadores de fronteras y traficantes. Sin embargo, no disuade a las personas obligadas a exiliarse de intentar cruzar las fronteras.

Estos obstáculos les obligan a modificar sus itinerarios, a utilizar vías alternativas, que son siempre más largas, costosas y peligrosas y agravan cada vez más la situación de los exiliados en estas rutas que se van modificando según aumentan los controles y las barreras.

Tras la sangrienta represión, por parte de las policías española y marroquí, contra migrantes en las fronteras de Ceuta y Melilla en otoño de 2005, que costó la vida al menos a 11 personas[57], así como la militarización del norte de Marruecos con el objetivo de impedir las salidas hacía España, los migrantes han adaptado sus rutas, yendo más al sur, hacía el Sahara Occidental, o saliendo desde Senegal y Mauritania. Otra vez, la colaboración de España con los países del sur y la operación de vigilancia Hera de Frontex, lanzada en julio de 2006 – todavía en marcha – a lo largo de las costas senegalesas, mauritanas, cabo-verdianas y gambianas, han conseguido ralentizar los movimientos migratorios originarios del oeste africano en dirección a las Islas Canarias. En 2008, las llegadas de migrantes, de Libia a Italia se concentran en el sur de la parte central del Mediterráneo, por lo que se firmó un tratado de amistad entre los dos países[58] para bloquear las salidas a cambio de violaciones masivas de los derechos de los migrantes, encerrados y maltratados en Libia[59]. Más tarde, a finales de 2015, tras el despliegue de los dispositivos de seguridad en esta parte del Mediterráneo (Operación Tritón de Frontex) y del riesgo que supone este trayecto para los exiliados, las rutas migratorias se han desplazado hacia el Mediterráneo oriental, entre Turquía y Grecia. Las islas griegas se convierten en la puerta principal para llegar a Europa. De nuevo, es un acuerdo entre la UE y Turquía que parará los movimientos migratorios antes de que lleguen a la UE.

Estos obstáculos impuestos a lo largo de las rutas de los migrantes implican la aparición de campos improvisados y lugares de confinamiento a cielo abierto. Así, en 2016, las islas griegas se han convertido en “nasas” al mismo nivel que los dos enclaves de Ceuta y Melilla (frontera hispano-marroquí), Calais (frontera franco-británica) e Idomeni (frontera greco-macedonia), como antes lo fueron Oujda y Patras. Estos lugares se multiplican en Europa e impiden la circulación de personas hacia la UE. Estos cuellos de botella se caracterizan de facto por las violencias policiales recurrentes y, más generalmente, por la negación de los derechos de las personas en migración bloqueadas en su itinerario[60].

 Muertes en migración

Debido a la multiplicación y a la tecnologización de los obstáculos sobre los itinerarios migratorios, la ruta hacia Europa se ha convertido en un auténtico cementerio.

La cifra que debería alarmarnos no es tanto la del número de llegadas a Europa, fruto de una situación humanitaria deplorable, sino más bien la cifra – estimada – de las personas en migración que mueren intentando llegar al territorio europeo, resultado de las políticas migratorias represivas.

A 24 de junio de 2016, el consorcio de periodistas « The Migrants File »[61] había contado 34.861 personas muertas intentando llegar a Europa[62] desde los años 2000, precisando que éstas cifras están estimadas a la baja alrededor de un 50%. Por otra parte, el ACNUR ha declarado que el Mediterráneo fue la ruta más mortal del mundo en 2014, con 3.419 muertos[63]. En 2015, más de 3.770 personas fallecieron en el mar según la OIM[64]. El año 2016 se anuncia aún peor. El 30 de septiembre de este año, se podían contar ya 3 502 víctimas, lo cual representa un aumento de casi 20% en relación al mismo período del año precedente[65]. La evolución de las rutas migratorias en función de las barreras y de los controles se hace eco del aumento exponencial de estos dramas humanos[66], que no son una fatalidad y que podrían evitarse. Su repetición solo demuestra que la Unión Europea no tiene la voluntad de impedirlos.

En efecto, numerosos naufragios podrían haberse evitado. Por un lado, por la elevada presencia de importantes barcos de todo tipo en las zonas marítimas implicadas, probando la existencia de disfuncionamientos. Es especialmente el caso del “left to die boat” que causó la muerte de 63 personas en 2011[67]. Este caso es particularmente emblemático del rechazo a asistir los barcos en peligro, en violación del derecho marítimo: un barco que partió de Libia, con 72 personas a bordo, de las cuales sobrevivieron solamente 9, estuvo a la deriva durante dos semanas sin que ninguna entidad respondiera a sus llamadas de socorro ni acudiera en su asistencia. Sin embargo, resulta llamativo que a pesar de la presencia de numerosas embarcaciones militares implicadas en la intervención militar que pretendía tumbar el régimen de Libia, nadie acudió al socorro de esta embarcación (nunca esta zona del Mediterráneo había estado tan vigilada). A la vista de ese drama, queda claro que los Estados implicados no respondieron a sus obligaciones[68].

Por otra parte, al remplazar la operación de rescate Mare Nostrum por una operación de vigilancia en el marco de Frontex, la UE ha deliberadamente priorizado la disuasión por encima de las vidas humanas. Las capacidades, así como los recursos, de la operación Tritón no han sido pensadas para el salvamento. Haciéndolo, los Estados europeos sabían perfectamente cuáles serían las consecuencias de esta negligencia[69].

Lejos de incitar a los “políticos” a cambiar de paradigma, la multiplicación de estas “tragedias migratorias” – fruto de decisiones conscientes – son instrumentalizadas para echar toda la responsabilidad sobre las “redes mafiosas” y justificar así un nuevo endurecimiento de las políticas migratorias. Las autoridades europeas esquivan de esta manera su parte de responsabilidad al mismo tiempo que cortan toda posibilidad de acceder legalmente a Europa a las personas migrantes – a menudo en búsqueda de protección – fallando a su deber de prestar socorro y solidaridad.

A día de hoy, la UE y los países vecinos, que encarnan el rol de gendarmes de Europa, no han asumido nunca su parte de responsabilidad en estas tragedias.

Más allá del coste exorbitante en vidas humanas, la aplicación de todos estos obstáculos a los movimientos migratorios atañe igualmente un elevado precio en términos económicos.

Fondos extraordinarios a disposición del alejamiento

Si ha habido un sector beneficiario de la “crisis migratoria”, de la militarización de las fronteras y los mares, éste es el de la seguridad.

Desde hace 15 años, los países europeos emplean recursos económicos colosales para mantener a distancia a los migrantes, disuadiéndoles e impidiéndoles el acceso a la UE. Así, desde los años 2000, la UE ha gastado 13 mil millones de euros en la lucha contra la inmigración irregular (vigilancia, detención, expulsión)[70].

Son esencialmente los grandes lobbies industriales de defensa y seguridad, así como las grandes empresas privadas especializadas, los que sacan provecho de la gestión de la seguridad de las fronteras.

Desde 2003, la UE ha creado grupos de trabajo y reflexión sobre la definición de los objetivos de Europa en materia de control de fronteras. Aprovechando el efecto post 11 de septiembre 2001 en Nueva York, los dirigentes europeos legitiman el refuerzo de la lucha contra el terrorismo y los controles de las fronteras exteriores.

Entre 2003 y 2010, la Comisión Europea organizó varios think thanks con el conjunto de expertos en tecnología punta sobre la seguridad de las fronteras: empresarios, investigadores, militares, profesionales de la industria aeronáutica etc.

Gracias a los presupuestos en “investigación” desembolsados por la UE, estas mismas empresas y profesionales que habían aconsejado sobre esta línea, son los primeros beneficiarios de estas políticas de seguridad. Son los encargados de desarrollar la tecnología punta que será vendida a los Estados miembros para el control de las fronteras europeas y/o de aquellos países terceros quienes cooperan con la UE en la lucha contra las migraciones.

Estos grupos de trabajo y estas negociaciones van a influir enormemente en el proceso de construcción del régimen de inmigración y asilo común en el seno de la UE[71].

El mercado de la seguridad es de hecho extremadamente dinámico, puesto que los dispositivos quedan rápidamente obsoletos y necesitan mejorarse constantemente.

La industria de seguridad y defensa representa así el 25% de la industria europea. Esto justifica igualmente el aumento del presupuesto de la UE para la compra de dispositivos cada vez más eficaces.

La agencia europea Frontex ha sido asociada desde el principio a estos trabajos de investigación, de los que se ha beneficiado igualmente. Desde su creación, el presupuesto de la agencia está en constante aumento. Es la agencia más financiada de la UE. Su presupuesto ha pasado de 19 millones de euros en 2006, a 118 millones en 2011 y 254 millones en el presupuesto provisional de 2016, lo que equivale a un incremento de más del 1236% en diez años… Por otra parte, un presupuesto de 322 millones[72] ha sido anunciado para la agencia, una vez revisado el mandato de Frontex.

En 2015, el presupuesto en seguridad de la UE se estimaba en 15 mil millones de euros, y está previsto que aumente hasta los 29 mil millones en 2022[73]. El financiamiento total de la UE para las medidas ligadas a la seguridad de las fronteras se sitúa alrededor de los 4,5 mil millones de euros entre 2004 y 2020.

Finalmente, la parte esencial de los recursos desembolsados por la Unión Europea – con el consentimiento del Parlamento europeo – está destinada a reenviar o alejar los migrantes mediante la colaboración de los países terceros. Es decir, la UE exporta su lógica y sus métodos en seguridad más allá de sus fronteras.

  1. El alineamiento de los países terceros

Para contener los potenciales migrantes que quisieran venir a Europa y fijarlos en sus regiones de origen, Europa está dispuesta a realizar todo tipo de concesiones. Con el pretexto de la cooperación y la ayuda al desarrollo, la UE se presta a un auténtico mercadeo con los Estados de origen y de tránsito con el objetivo de subcontratar el control de sus fronteras y de restringir las posibilidades de libre circulación para los extranjeros.

Apropiación de las medidas “securitarias” europeas más allá de sus fronteras:

Los controles fronterizos y las capacidades represivas de los países terceros son reforzadas bajo el impulso, apoyo y financiamiento de la UE, especialmente en Níger[74], Mali[75], Mauritania[76], Senegal, Nigeria[77], Angola[78] y Sudan[79]. Estos acuerdos se negocian con países conocidos por pisotear los derechos humanos o por poner en cuestión la libertad de circulación de determinados espacios subregionales, como la CEDEAO, despreciando las necesidades de sus habitantes y la legislación en vigor. Así, En Níger, país de tránsito por excelencia, un paquete de 75 millones de euros ha sido negociado con la UE para reforzar los controles en las fronteras y evitar que los migrantes lleguen a Libia. Además, este país clave acepta la readmisión de sus ciudadanos interpelados en situación administrativa irregular en el territorio de un Estado europeo, así como de cualquier extranjero que haya pasado por Níger en su itinerario hacia Europa.

La biometrización de los documentos de identidad de los nacionales del Sur también empieza a generalizarse, una vez más bajo el impulso de la UE, que contribuye a que los países terceros puedan identificar y trazar los movimientos migratorios en su territorio. Así, en 2012, las autoridades mauritanas crearon el permiso de residencia biométrico para todos los extranjeros viviendo en el país. Senegal y Mali también siguen el mismo proceso de biometrización de los documentos civiles y permisos de residencia de los extranjeros.

La privación de libertad de las personas en migración también tiende a reforzarse fuera de los Estados europeos. Ya existe un centro de detención en Agadez (Níger), que podría ser destinado a organizar “retornos” antes de que os migrantes alcancen las fronteras europeas, como resultado de la Cumbre euroafricana de La Valeta de noviembre de 2015. Recientemente, el Comité de la ONU para la protección de los derechos de los trabajadores emigrantes y de sus familias también animó Senegal a crear centros de retención[80].

Algunos países, como Mauritania no esperaron para detener personas en condiciones deplorables, primero en el tristemente famoso “Guantanamito” de Nuadibú, y luego en Nuakchot, en el centro “Bagdad”, o para practicar devoluciones “en caliente” en las fronteras.

En Sudán, uno de los regímenes más represivos del mundo – con el cual colabora sin embargo la UE en el marco del “proceso de Jartum”-, se creó otro campo[81]. El 13 de mayo de 2016, el periódico alemán Der Spiegel[82] desvela la existencia de negociaciones europeas con Sudán y divulga un proyecto de construcción de dos centros de retención y la entrega de sistemas de vigilancia (escáner y materiales de identificación) que podrán ser utilizados contra la oposición política, en una dictadura cuyo Presidente tiene varios órdenes de detención por genocidio y crimen contra la humanidad dictados por el Tribunal Penal Internacional.

Es también de temer que el fortalecimiento de las capacidades represivas de los países terceros y el deterioro de los derechos y condiciones de sus nacionales contribuyan a transformar potenciales migrantes en solicitantes de asilo, procurando huir de su país para encontrar protección en un país seguro[83].

No obstante, y esa también es una consecuencia de la externalización, algunos países – como Marruecos – criminalizan la salida no autorizada de su territorio creando un delito de “emigración ilegal”, aunque la prohibición de salir del país del que uno es nacional contraviene al derecho internacional[84]. Esta disposición recibió sin embargo el aval de la conferencia de los ministros del Interior del Mediterráneo occidental, (Niza, mayo del 2006), que en un comunicado “saluda[ba] los esfuerzos de los países de la orilla meridional del Mediterráneo para contener la emigración ilegal hacia Europa“. Los ministros del Interior del Mediterráneo occidental respaldaban así la idea de que sería normal que una gran parte de la población mundial estuviera bajo arresto domiciliario[85].

***

Desde más de 20 años, Europa ha demostrado su incapacidad en responder a los imperativos de acogida y de protección internacional reforzando un conjunto de medios casi-militares que pone en peligro a las personas en migración, en contra del derecho y de los valores que pretende defender.

A pesar de su impacto devastador en Europa y más allá de sus fronteras, la UE acentúa la lucha contra la inmigración irregular, convertida en su leitmotiv, y convierte el extranjero el chivo expiatorio ideal de los males de Europa.

Finalmente, la llamada crisis migratoria” no sólo sirve los intereses de los lobbies industriales y de los partidos de extremo-derecha, sino que permite útilmente desviar la atención de la opinión pública de las numerosas dificultades políticas, económicas y sociales sufridas al diario.

III/… Reveladora de una Europa en crisis

Bajo pretexto de responder a una supuesta “crisis migratoria”, y en contra del sentido común, los dirigentes europeos usaron las mismas herramientas que la originó, y que revelaron sin embargo su ineficacia y peligrosidad (1). Esta crisis, que no es otra cosa que una crisis de las políticas migratorias y de la acogida, desvela una Europa sin aliento y dividida, profundamente en crisis, y cuyos fundamentos se están desmoronando (2).

  1. Una política migratoria usada e ineficaz y en contra de los derechos:

Estancada en una postura rígida y securitaria en el ámbito de las migraciones y del asilo, la UE no ha sabido renovarse ni adaptarse a los desafíos de nuestro mundo globalizado y a la evolución progresiva del fenómeno migratorio. Desde los años 90, no ha modificado en nada sus políticas represivas para “luchar contra la inmigración clandestina”.

Su programa, su método y su discurso, basados en el rechazo y el alejamiento de los “indeseables”, son repetidos y declinados desde hace 25 años, sin tener en cuenta la multiplicidad y la evolución de los factores de salida de las personas en migración.

La UE vive en una constante repetición

Al contrario de lo que se desprende de los discursos oficiales y la Agenda europea de migración, el año 2015 no representó una ruptura con el precedente programa en el ámbito de la migración y del asilo. Los dirigentes europeos reforzaron recursos ya existentes en el programa de lucha contra la inmigración irregular bajo la forma de estrategias supuestas innovadoras: aumento de los medios financieros asignados a la lucha contra la “inmigración clandestina” y las redes de traficantes, identificación y selección en las fronteras, detención de los indeseables, colaboración incrementada con los países de origen y de tránsito.

Tantas recetas represivas implementadas para contener las migraciones que hasta aquí nunca han funcionado y que se revelaron en contra de los derechos fundamentales de las personas. A pesar de no haber realizado ninguna evaluación oficial de estas políticas y de su impacto devastador sobre las personas en migración, y del fracaso en contener las migraciones en los últimos 25 años, la UE persiste en su lógica securitaria.

¿Por qué se empeña la UE con herramientas soberanistas que no funcionan y que violan los derechos? Sera porque las respuestas securitarias y supuestamente « novedosas » frente a las llegadas de personas en migración permiten comunicar sobre un balance político de rendimiento securitario, afirmando que la situación está bajo control, y restaurar así la autoridad europea. Para hacer olvidar una Europa que sufre una profunda crisis existencial.

  1. Una crisis moral o el cuestionamiento de los fundamentos de Europa:

Si la crisis europea se ha cristalizado alrededor de las cuestiones migratorias, es en realidad mucho más profunda porque toca los principios y valores que pretende defender la UE.

Los dirigentes europeos desarrollaron una comprensión totalmente retorcida de la “crisis migratoria”, a partir de la cual ya nadie es sujeto de derechos universales (distinción entre el “bueno” y el “mal” migrante y entre el “bueno” y el “mal” solicitante de asilo), y donde los movimientos migratorios son criminalizados, penalizados y reprimidos. Eso, cuando el derecho internacional – que reconoce el derecho de toda persona a salir de cualquier país, incluso del propio – debería ser la única brújula de una Europa protectora de los Derechos humanos.

Al aliso de esta supuesta “crisis migratoria”, la UE parece haber renunciado a sus fundamentales universalistas demasiado molestos. Al privilegiar en 2015 una lógica represiva y mortal, Europa se convirtió en una tierra de inhospitalidad y de violaciones de los derechos de los migrantes y solicitantes de asilo.

Haciendo eso, la UE pisotea sus propios logros, desdeñando sus obligaciones internacionales.

Cuestionamiento del principio de libre circulación en el espacio Schengen

No es la primera vez que se reintroducen los controles en las fronteras internas de Europa. Ya en 2011, el principio de libre circulación en el espacio Schengen había sido cuestionado a la iniciativa de Italia y de Francia, en reacción a otra “crisis migratoria”, la de las Primaveras Árabes.

En 2015, asistimos de nuevo a un fortalecimiento de las barreras internas, en nombre de la protección de la soberanía nacional, pero también de la integridad del territorio europeo. También es una medida de desconfianza entre los Estados miembros. Así, Grecia ha sido marginada a causa de su vulnerabilidad y de su incapacidad para “detener los flujos migratorios” hacia su territorio. Fue acusada de negligencia y de fallo en el control de sus fronteras exteriores por la UE y estuvo a punto de verse expulsada del espacio Schengen en 2015.

Esta crispación reveló una Europa desunida, sin ninguna solidaridad. Los muros fueron edificados/restablecidos en las fronteras internas y la mayoría de los países de Europa se negaron a acoger a solicitantes de asilo/refugiados reubicables, en un contexto de brotes de xenofobia y terrorismo, una ganga para los populistas de todo tipo.

Esta misma “crisis” reveló una Europa replegada sobre sí misma y sus “soberanismos”, cuya política de inmigración común no está basada en la acogida, sino en la lucha contra la inmigración irregular. En esta situación, sólo Alemania dio muestra de modo temporal de solidaridad abriendo sus fronteras a 500 000 personas y suspendiendo el Reglamento Dublín para los nacionales sirios. Pero concedió al mismo tiempo el estatuto de “país seguro” a Macedonia, Albania y Kosovo, permitiendo así facilitar el examen de las solicitudes de asilo y el retorno de los nacionales de dichos países. También decidió reintroducir en septiembre de 2015 los controles en sus fronteras, y rebajar los derechos de los solicitantes de asilo y refugiados presentes en su territorio[86] (Ayudas en especie en lugar de dinero en efectivo, revisión de seis a tres meses del efecto suspensivo de las medidas de expulsión en caso de denegación de las solicitudes de asilo). Por último, la canciller alemana Ángela Merkel desempeñó un papel determinante en la negociación que llevo la Unión Europea a la firma del acuerdo con Turquía, que permite a la UE soslayar sus obligaciones respecto a las personas en busca de protección. Esto ha sido posible al subcontratar a Estados terceros la gestión de los migrantes y solicitantes de asilo.

Violación del derecho de asilo y del principio de no devolución

La “Declaración” del 18 de marzo entre la UE y Turquía permite rechazar a los refugiados fuera de sus fronteras. Sin embargo, este proceso de externalización del asilo a un país fuera de la Unión Europea se hace en violación del principio de no devolución previsto por el Convenio de Ginebra. Además, al subcontratar sus obligaciones a Turquía, los Estados miembros huyen de sus responsabilidades en violación del derecho de asilo.

Por otra parte, al validar la devolución hacia Turquía de todos los migrantes y solicitantes de asilo cuya solicitud fue declarada inadmisible a trámite, la UE da por sentado que Turquía es un país “seguro” tanto para sus nacionales como para los extranjeros que son ahí reenviados.

No obstante, numerosas ONGs se elevaron contra esta apreciación[87]. Por el contexto represivo que prevale hoy en Turquía (amordazamiento y criminalización de la oposición política y de toda forma de protesta, detención de periodistas, de catedráticos de universidad y de juristas asimilados a terroristas), o el hecho de que sólo concede el estatuto de refugiado a nacionales europeos[88]. Sin hablar de las condiciones discutibles en las que alberga a más de tres millones de exiliados[89]. Más preocupante aun, las organizaciones de defensa de los derechos han alertado sobre graves violaciones del principio de no devolución[90], pero también sobre graves violencias en contra de solicitantes de asilo[91] en las fronteras de Turquía. Por último, para facilitar las devoluciones desde su territorio, Turquía también firmó acuerdos de readmisión con Grecia, Yemen, Bosnia Herzegovina, Kirguizistán, Paquistán, Rumania, Ucrania, Bielorrusia, Montenegro, Moldavia, Kosovo, Noruega, Siria, Rusia, Uzbekistán, Egipto y Nigeria. Otros acuerdos están en proceso de negociación con China, India, Irán, Iraq y Marruecos[92].

Colaboraciones perniciosas

Además de Turquía, o Afganistán, los Estados europeos se giran hacia los dirigentes africanos para frenar las migraciones. Países estratégicos como Níger, Libia y Sudán son unos objetivos, sin que la UE se preocupe de la situación deplorable del respeto de los derechos humanos in situ. A cambio de convenios comerciales, políticos o financieros, los regímenes más represivos (particularmente Sudán y Eritrea, en el marco del “proceso de Jartum”), de los que huyen decenas de miles de solicitantes de asilo, se benefician de subsidios para retener a su población y “salvaguardar” sus fronteras. Estas negociaciones y su implementación van en contra de todas las obligaciones de la UE en materia de respeto de los derechos humanos, y de todos los principios que fundaron Europa.

Una opacidad y una marginación de las poblaciones y de los responsables políticos en la toma de decisiones

Esta política de alejamiento se implementa en nombre de los ciudadanos europeos, pero lejos de su mirada. En efecto, la sociedad civil está marginada de las negociaciones y de la ejecución de los acuerdos entre la UE y los Estados terceros de colaboración, mientras estos acuerdos tienen unos impactos directos sobre los derechos de las personas. Más grave aún, esa política de subcontratación se ejecuta sin la validación de los parlamentos nacionales de los Estados cooperantes ni del Parlamento europeo.

Esta externalización erosiona las responsabilidades

La externalización de los controles migratorios y del asilo fuera de las fronteras europeas diluya las responsabilidades a favor de un marco jurídico impreciso y de débiles controles. ¿Quién es responsable de las violaciones masivas de los derechos fundamentales de los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados en los países de tránsito? ¿Los países miembros que actúan en violación de sus obligaciones internacionales o los países terceros que aceptan – a cambio de un verdadero chantaje político, económico y comercial – realizar las viles tareas que la UE no puede permitirse cumplir en virtud de su Carta de Derechos Fundamentales, y con las que se indigna cínicamente a posteriori?

La UE considera en cuanto a ella que no incurra en responsabilidad en cuanto a las consecuencias de sus opciones políticas (lucha contra “la emigración” con el apoyo de los países terceros, devoluciones en fronteras, expulsiones, retención en centros especializados, penalización de la entrada irregular en el territorio). Sin embargo, viola muchas de sus obligaciones internacionales al devolver personas hacia países no seguros, firmando acuerdos de readmisiones, o en su defecto un documento europeo de viaje, es decir un salvo-conducto que permite devolver hacia su país de origen a una persona sin documento de identidad válido[93].

Al considerar el conjunto de estos elementos, parece claro que Europa no se enfrenta a una crisis migratoria, sino a una crisis de las políticas migratorias de la UE y a una crisis de la acogida de sus Estados miembros.

[1] Migreurop, “Encierro de migrantes: El ‘modo de gestión’ privilegiado de las migraciones”, abril de 2013, disponible en http://www.migreurop.org/article2261.html

[2] Migreurop, “Frontex: El brazo armado de las politicas migratorias europeas”, marzo de 2014, disponible en http://www.migreurop.org/article2525.html

[3] Migreurop, “Acuerdos de readmisión: La ‘cooperación’ al servicio de la expulsión de migrantes”, diciembre de 2012, disponible en http://www.migreurop.org/article2276.html

[4] OIM, “Más de un millón de migrantes y refugiados han llegado a Europa en 2015, informó la OIM”, 22 de diciembre de 2015, disponible en https://www.iom.int/es/news/mas-de-un-millon-de-migrantes-y-refugiados-han-llegado-europa-en-2015-informo-la-oim

[5] El País, “700 inmigrantes desaparecidos tras hundirse su barco en aguas libias”, 19 de abril de 2015, disponible en http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/19/actualidad/1429431225_038632.html

[6] ACNUR, “El Alto Comisionado de ACNUR pide a Europa que haga más por los solicitantes de asilo sirios”, 18 de julio de 2013, disponible en http://www.acnur.es/noticias/notas-de-prensa/1362-el-alto-comisionado-de-acnur-pide-a-europa-que-haga-mas-por-los-solicitantes-de-asilo-sirios ; ACNUR, “ACNUR insta a los países a hacer más por los refugiados sirios en Europa”, 11 de julio de 2014, disponible en http://www.acnur.es/noticias/notas-de-prensa/1773-acnur-insta-a-los-paises-a-hacer-mas-por-los-refugiados-sirios-en-europa

[7] Ver http://www.acnur.org/recursos/estadisticas/

[8] ACNUR, “Con uno de cada 113 seres humanos afectados, el desplazamiento forzoso bate su cifra récord”, 20 de junio de 2016, disponible en http://www.unhcr.org/fr/news/press/2016/6/576404f7a/etre-humain-113-deracine-deplacement-force-atteint-niveau-precedent.html

[9] Frontex, “710.000 migrantes han llegado a la UE en los primeros nueve meses de 2015”, 13 de octubre de 2015, disponible en inglés en http://frontex.europa.eu/news/710-000-migrants-entered-eu-in-first-nine-months-of-2015-NUiBkk

[10] Nando Sigona (The Conversation), “¿Viendo doble? Como la UE cuenta mal a los migrantes que llegan a sus fronteras”, 21 de octubre de 2015, disponible en inglés en https://theconversation.com/quand-leurope-voit-les-migrants-en-double-ou-en-triple-49464

[11] Ver por ejemplo El País, “Las llegadas de extranjeros a Europa suman 710.000 hasta septiembre”, 13 de octubre de 2015, disponible en http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/13/actualidad/1444749893_894284.html

[12] Según la OIM y el ACNUR, sobre la mitad eran sirios, el 20% afganos y el 7% iraquíes. Fuente: ACNUR/OIM, “Un millón de refugiados e inmigrantes huye hacia Europa en 2015”, 22 de diciembre de 2015, disponible en http://www.acnur.org/noticias/noticia/un-millon-de-refugiados-e-inmigrantes-huye-hacia-europa-en-2015/

[13] Artículo 31 párrafo 1 de la Convención de Ginebra sobre el estatuto de los refugiados, 1951: “Los Estados Contratantes no impondrán sanciones penales, por causa de su entrada o presencia ilegales, a los refugiados que, llegando directamente del territorio donde su vida o su libertad estuviera amenazada en el sentido previsto por el artículo 1, hayan entrado o se encuentren en el territorio de tales Estados sin autorización, a condición de que se presenten sin demora a las autoridades y aleguen causa justificada de su entrada o presencia ilegales”. Disponible en http://www.acnur.org/fileadmin/scripts/doc.php?file=fileadmin/Documentos/BDL/2001/0005

[14] “Programa de La Haya: 10 prioridades para los próximos cinco años”, disponible en http://eur-lex.europa.eu/legal-content/FR/TXT/?uri=URISERV%3Al16002

[15] Comisión europea, Informe sobre reubicación y reasentamiento, 21 de octubre de 2016, disponible en inglés en http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/european-agenda-migration/press-material/docs/state_of_play_-_relocation_en.pdf

[16] Migreurop, « Con los ‘hotspots’, la UE refuerza su política de devolución de los boat people, 21 de julio 2015, disponible en francés https://blogs.mediapart.fr/migreurop/blog/200715/avec-les-hotspots-l-ue-renforce-sa-politique-de-refoulement-des-boat-people

[17] Le Monde, « Pour le HCR, les ‘hotspots’ sont devenus des ‘centres de détention’ », 22 mars 2016, disponible sur http://www.lemonde.fr/europe/article/2016/03/22/pour-le-hcr-les-hotspots-sont-devenus-des-centres-de-detention_4887931_3214.html ; Le Monde, « L’ONU réclame la ‘fin des détentions’ de migrants en Grèce », 16 mai 2016, disponible sur http://www.lemonde.fr/europe/article/2016/05/16/l-onu-reclame-la-fin-des-detentions-de-migrants-en-grece_4920442_3214.html

[18] GISTI, “51 migrantes detenidos en Grecia del acuerdo UE-Turquía: el Tribunal europeo de los DDHH mira hacia otro lado”, 25 de junio de 2016 – Disponible en francés e inglés en: http://www.gisti.org/spip.php?article5414

[19]BBC Mundo, 3 de octubre de 2013 : “Al menos 130 inmigrantes muertos en Lampedusa”

http://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2013/10/131003_ultnot_italia_inmigrants_lampedusa.shtml

[20] La zona de operación de Tritón incluye las zonas de la operación Hermes (al sur de Sicilia y cerca de las islas de Lampedusa y Pantelleria) y Aeneas (en las costas de la Calabria y de la Apulia).

[21] Sin embargo, como cualquier actor en el mar, la agencia Frontex tiene que respetar el derecho internacional marítimo, que obliga rescatar a cualquier embarcación en peligro (Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho marítimo de 1982, Convención internacional de 1974 para la seguridad de la vida humana en mar, Convención internacional de 1979 sobre búsqueda y salvamento marítimos).

[22] The Guardian, 22 de abril de 2015: “El director de la agencia Frontex dice que el rescate de los migrantes no es la prioridad de las patrullas” (inglés) http://www.theguardian.com/world/2015/apr/22/eu-borders-chief-says-saving-migrants-lives-cannot-be-priority-for-patrols

[23] ibid

[24] El Periódico, 20 de abril de 2015,” Un fracaso cantado”

http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/fracaso-cantado-4114780

[25] Charles Heller, Lorenzo Pezzani, “Muertes durante rescates: los efectos colaterales de la ausencia de asistencia en mar por los policiales europeos”, abril de 2016 – Disponible en inglés : https://deathbyrescue.org/

[26] Europa Forum Luxembourg : « La UE crea la operación “Tritón” en Mediterránea para reforzar las fronteras exteriores y ayudar a Italia para hacer frente a la llegada masiva de migrantes en sus costas, cuando Roma anuncio el fin de “Mare Nostrum” », 1 de noviembre de 2014 – Disponible en francés http://www.europaforum.public.lu/fr/actualites/2014/10/triton-mare-nostrum-frontex/index.html

[27]             Frontexit, 22 de septiembre 2016, disponible en francés y en inglés: “A reinforced Frontex agency EU turns a deaf ear to NGO’s warnings”

[28] Frontexit, “Los diputados europeos votan a favor de la creación de una nueva agencia Frontex : nueva vulneración de los DDHH », 31 de mayo de 2016, disponible en francés e inglés : http://www.frontexit.org/fr/actus/item/780-les-deputes-europeens-s-appretent-a-voter-pour-la-creation-d-une-nouvelle-agence-frontex-un-deni-des-droits-humains

[29] Frontexit, “Los diez regalos envenenados de Frontex para su 10 aniversario”, diciembre de 2015 – Disponible en francés e inglés: http://www.frontexit.org/fr/docs/73-les-10-cadeaux-empoisonnes-de-frontex-pour-son-10eme-anniversaire/file

[30] DECISIÓN (PESC) 2015/972 DEL CONSEJO de 22 de junio de 2015 por la que se pone en marcha la operación militar de la Unión Europea en el Mediterráneo central meridional (EUNAVFOR MED), disponible en http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32015D0972&from=FR

[31] Informe (junio-diciembre de 2015) sobre la operación EUNAVFORMED, 22 de diciembre de 2015, disponible en https://wikileaks.org/eu-military-refugees/EEAS/EEAS-2016-126.pdf

[32] Fiche d’information sur la mission EUNAVFORMED, 30 septembre 2016, disponible sur https://eeas.europa.eu/sites/eeas/files/factsheet_fr_30_september_2016_1.pdf

[33] Wikileaks, “El director de Frontex aprueba el plan de intervención militar en contra de las pateras in Libia y en Mediterránea” 25 de mayo de 2015 – Disponible en inglés : https://wikileaks.org/eu-military-refugees/EUMC/eu-military-refugee-plan-EUMC.pdf ; Wikileaks, “ El grupo político-militar europeo en favor de una intervención militar en contra de las pateras en Libia y en el sur de la Mediterránea central”, 25 de mayo de 2015 – Disponible en inglés : https://wikileaks.org/eu-military-refugees/PMG/eu-military-refugee-plan-PMG.pdf

[34] OTAN, « Ficha de información : despliegue de la OTAN en el mar Egeo”, julio de 2016, disponible en francés e inglés http://www.nato.int/nato_static_fl2014/assets/pdf/pdf_2016_07/20160627_1607-factsheet-aegean-sea-fr.pdf

[35] ACNUR, “Reacción de ACNUR a la Declaración de los Jefes de Estado de la UE y del Gobierno de Turquía de 7 de marzo”, 8 de marzo de 2016, disponible en: http://www.acnur.org/noticias/noticia/reaccion-de-acnur-a-la-declaracion-de-los-jefes-de-estado-de-la-ue-y-del-gobierno-de-turquia-de-7-de-marzo/

[36] DECISIÓN (PESC) 2016/993 DEL CONSEJO de 20 de junio de 2016 por la que se modifica la Decisión (PESC) 2015/778 relativa a una operación militar de la Unión Europea en el Mediterráneo central meridional (operación EUNAVFOR MED SOPHIA):

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32016D0993&from=FR

[37] Mediapart, « L’OTAN en mer Egée – une manœuvre qui a eu le temps de mûrir », Article de Yerasimos Livitsanos, publié dans ‘Unfollow’ de mars 2016, traduit par Baptiste Dericquebourg : http://unfollow.com.gr/print-edition/29186/ ;https://blogs.mediapart.fr/baptiste-dericquebourg/blog/050416/lotan-en-mer-egee-une-manoeuvre-qui-eu-le-temps-de-murir-traduction

[38] Migreurop, “Es una guerra contra los migrantes : no una fatalidad, tampoco una responsabilidad de los traficantes”, 10 de agosto de 2015, disponible en francés  : https://blogs.mediapart.fr/migreurop/blog/100815/il-s-agit-d-une-guerre-aux-migrants-pas-de-la-fatalite-ou-de-la-responsabilite-des-passeurs-0

[39] Misión civil Eucap Sahel Niger 2012 – Ver : https://eeas.europa.eu/csdp/missions-and-operations/eucap-sahel-niger/pdf/factsheet_eucap_sahel_niger_fr.pdf – Ver también las conclusiones del Consejo sobre el plan de acción regional a favor del Sahel para 2015-2020

[40] “Migration Compact: contribución para una estrategia europea para externalizar el control de las fronteras”, http://www.governo.it/sites/governo.it/files/immigrazione_0.pdf

[41] Toute l’Europe, « Schengen : la carta de los controles en las fronteras nacionales », 23 de mayo de 2016 – Disponible en francés : http://www.touteleurope.eu/actualite/schengen-la-carte-des-controles-aux-frontieres-nationales.html

[42] Numerosas vallas ya existen desde hace mucho tiempo en las fronteras exteriores de la UE, por ejemplo, entre España y Marruecos (Ceuta y Melilla) o Grecia y Turquía (a lo largo del rio Evros). Una valla está en construcción entre Turquía y Bulgaria. Una valla existía entre Francia y el Reino-Unido en Calais, para permitir la externalización de los controles fronterizos británicos.

[43] L’Alsace, « Fabrice Leggeri, director : ‘Ni Europa-fortaleza, ni Europa-filtrada », 5 de octubre de 2015, disponible en francés: http://www.lalsace.fr/actualite/2015/10/05/fabrice-ligerri-directeur-ni-europe-forteresse-ni-europe-passoire

[44] COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Plan de Acción de la UE en materia de retorno 9 de septiembre de 2015, disponible en http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/european-agenda-migration/proposal-implementation-package/docs/communication_from_the_ec_to_ep_and_council_-_eu_action_plan_on_return_es.pdf

[45] http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/irregular-migration-return-policy/return-readmission/index_en.htm

[46] Migreurop, “Guerra contra los migrantes : arma de externalización”, Mediapart, 15 de julio de 2015 – Disponible en francés: https://blogs.mediapart.fr/migreurop/blog/150715/guerre-aux-migrants-larme-de-lexternalisation

[47] En julio de 2016, ya 511 sirios fueron readmitidos en la UE desde Turquía en el marco del acuerdo UE-Turquía del 18 de marzo de 2016.

[48] Hirsi Jamaa y otros c. Italie – Tribunal europeo de los DDHH, 23 de febrero de 2012 – Disponible en : http://urlz.fr/3QiG

[49] Arci, « Documento de analisis : Las etapas del proceso de externalizacion del control de fronteras en Africa, de la Cumbre de la Valette a hoy », junio 2016, disponible en : http://www.integrationarci.it/wp-content/uploads/2016/06/externalisation_docanalyse_ARCI_FR.pdf

[50] Migreurop, « Cumbre euro-africana de La Valette (Malta, 11-12 de noviembre 2015) : La UE constriñe sus vecinos a apoyar su política de no hospitalidad”, 12 noviembre de 2015, disponible en: http://www.migreurop.org/article2651.html

 

[51] Comision Europea, “Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo y el Banco europeo de inversiones sobre el establecimiento un nuevo marco para la colaboración con países terceros bajo la Agenda europea sobre Migraciones”, 7 junio 2016, disponible en: http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/european-agenda-migration/proposal-implementation-package/docs/20160607/communication_external_aspects_eam_towards_new_migration_ompact_en.pdf

[52] Carta de Roma, 31 de mayo de 2016 : “Desembarcos en Italia en 2016: algunos datos que refutan el alarmismo” Disponible en italiano: http://www.cartadiroma.org/news/slider/gli-sbarchi-italia-nel-2016-dati-smentire-lallarmismo/

[53] Amnistía Internacional, « La crisis de los refugiados sirios en pocas líneas”, 3 de febrero de 2016 – Disponible en: https://www.amnesty.org/fr/latest/news/2016/02/syrias-refugee-crisis-in-numbers/

[54] El visado de tránsito aeroportuario (VTA) está destinado a impedir a los viajeros que no disponen de una visa de entrada o de estancia de entrar de manera desviada en el territorio de un Estado haciendo escala en un aeropuerto.

[55] Para más precisiones, ver la página de la Comisión Europea sobre la política de visados :

http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/borders-and-visas/visa-policy/index_en.htm

Una lista no exhaustiva de las obligaciones impuestas por los Estados miembro en materia de visas de transito aeroportuario está disponible en la dirección siguiente: http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/e-library/documents/policies/borders-and-visas/visa-policy/docs/annex_7b_atv-national_lists.en.pdf

[56] ANAFE/GISTI, « Cuando Francia intenta impedir a los sirios de huir », Comunicado de prensa, 4 de febrero 2013 – Disponible en francés : http://www.anafe.org/spip.php?article114

ANAFE/GISTI, “El Consejo de Estado abandona a su suerte a los refugiados sirios…saliendo al rescate del Gobierno francés”, Comunicado, 25 de marzo de 2013 – Disponible en francés : http://www.anafe.org/spip.php?article262

[57] Migreurop, « El libro negro de Ceuta y Melilla », informe, 2006 – Disponible en francés : http://www.migreurop.org/article981.html

[58] Combate por los derechos humanos, « Un acuerdo ítalo libio sobre la inmigración, contrapartida de la indemnización colonial italiana », 25 de octubre de 2008 – Disponible en : http://combatsdroitshomme.blog.lemonde.fr/2008/10/25/un-accord-securitaire-italo-libyen-sur-limmigration-contrepartie-de-lindemnisation-de-lepoque-coloniale-italienne-par-sara-prestianni-migreurop/

[59] Migreurop-FIDH-JSFM, « Libia : acabar con el acoso a los migrantes”, Informe de misión, 2012 – Disponible en: http://www.migreurop.org/article2208.html

[60] Ver : https://www.hrw.org/fr/news/2015/01/20/france-les-migrants-et-les-demandeurs-dasile-victimes-de-violence-et-demunis; http://www.lavoixdunord.fr/region/violences-policieres-sur-migrants-l-onu-epingle-ia33b48581n2966935;  https://passeursdhospitalites.wordpress.com/2015/10/08/le-defenseur-des-droits-rappelle-letat-de-droit/ ; https://passeursdhospitalites.wordpress.com/2015/06/30/18-juin-de-lappel-a-la-rafle/

[61] The Migrants files Project – Disponible en : http://www.themigrantsfiles.com/

[62] Base de datos Migrants Files : http://urlz.fr/3PxF

[63] http://www.lemonde.fr/societe/article/2014/12/10/un-nombre-record-de-migrants-ont-peri-en-mediterranee-en-2014_4537645_3224.html

[64] OIM, « La OIM contabiliza 3.771 muertes de migrantes en el Mediterraneo en 2015 », 1 de mayo de 2016, disponible en : https://www.iom.int/fr/news/loim-recense-3-771-deces-de-migrants-dans-la-mediterranee-en-2015

[65] OIM, “Se contabilizan 302.486 llegadas y 3.502 muertes de migrantes en el marhttp://www.iom.int/es/news/se-contabilizan-302486-llegadas-y-3502-muertes-de-migrantes-en-el-mar

[66] http://15years.morizbuesing.com/

[67] Forensic Oceanography, Charles Helles, Lorenzo Pessani y Situ Studio, Informe sobre « Left-To-Die Boat » – Disponible en : https://www.fidh.org/IMG/pdf/fo-report.pdf

[68] Comisión de las migraciones, de los refugiados y de las personas desplazadas del Consejo de Europa, “Vidas perdidas en el Mediterráneo, ¿quién es el responsable?”, 5 de abril de 2012

[69] Charles Heller, Lorenzo Pezzani, « Muerte por rescate : los efectos letales de la politica europea de no asistencia en el mar », abril 2016, disponible en :  https://deathbyrescue.org/

[70] The Migrants files Project – Disponible en : http://www.themigrantsfiles.com/

[71] Sobre esta cuestión, ver Claire Rodier, “El negocio de la Xenofobia, para qué sirven los controles migratorios”, Clave Intelectual, 2013.

[72] El País, « Bruselas crea una policía de fronteras con 1.500 agentes », 15 de diciembre de 2015 – disponible en :

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/15/actualidad/1450191102_198417.html

[73] Transnational Institute, Stope Wapenhandel y Centre Delàs d’Estudis per la Pau, « Guerras de fronteras : los fabricantes y vendedores de armas que se benefician de la tragedia de los refugiados en Europa”, Mark Akkerman, mayo de 2016 – Disponible en: https://www.tni.org/files/publication-downloads/guerras-de-frontera-web.pdf

[74] Actu Niger : « Migraciones : Niger, el nuevo gendarme de Europa en la ruta contra los dlujos migratorios », 5 de mayo de 2016 – Disponible en: http://www.actuniger.com/societe/11581-migration-le-niger,-nouveau-gendarme-de-l-europe-dans-la-lutte-contre-les-flux-migratoires.html

[75] OIM : « La OIM refuerza la capacidad de gestion de las fronteras en Mauritania y en Mali », 12 de abril de 2016 – Disponible en : https://www.iom.int/fr/news/loim-renforce-la-capacite-de-gestion-des-frontieres-en-mauritanie-et-au-mali

[76] West Africa, « La OIM organiza la formación sobre seguridad en las fronteras con Mali y Mauritania », 14 de abril 2016 – Disponible en : http://westafricawire.com/stories/510714481-iom-organizes-border-security-training-with-mali-mauritania

[77] VOA Afrique, « Bruselas quiere un acuerdo de readmisión de migrantes con Nigeria”, 11 de mayo de 2016 – Disponible en: http://www.voaafrique.com/a/bruxelles-veut-un-accord-de-readmission-avec-le-nigeria-pour-les-migrants/3324868.html

[78] Agencia Angola Press, « Angola : la policía de fronteras recibe 120 vehículos », 11 de mayo de 2016, disponible en : http://www.portalangop.co.ao/angola/fr_fr/noticias/politica/2016/4/19/Angola-Police-Garde-Frontiere-recoit-120-voitures,ab78c7d5-e919-4a3e-92f1-3fd55c89345d.html

[79] The Guardian, « EU considering working with Sudan and Eritrea to stem migration”, 6 junio 2016 – Dispoonible sur: https://www.theguardian.com/world/2016/jun/06/eu-sudan-eritrea-migration

[80] Seneplus, « Le Comité de l’Onu suggère la construction d’un centre de rétention », 30 abril 2016 – Disponible sur : http://www.seneplus.com/international/le-comite-de-lonu-suggere-la-construction-dun-centre-de-retention

[81] OIM, « IOM Opens the First Migrant Resource and Response Center in Sudan”, Diciembre2015

[82] http://www.spiegel.de/international/world/eu-to-work-with-despot-in-sudan-to-keep-refugees-out-a-1092328.html

[83] Ver « Les enjeux de la sécurisation de la question migratoire dans les relations de l’Union européenne avec l’Afrique. Un essai d’analyse », Lorenzo Gabrielli, 2007 : https://www.cairn.info/revue-politique-europeenne-2007-2-page-149.htm

[84] Derecho a salir de cualquier país, incluso del propio : Art.13-2 Declaracion Universal de Derechos Humanos, Art.2 del Convenio europeo para la protección de los derechos y de las libertades fundamentales

[85] Migreurop : « « Emigration illégale » : une notion à bannir », 13 juin 2006 – Disponible en : http://www.migreurop.org/article922.html

[86] http://www.latribune.fr/economie/union-europeenne/allemagne-pourquoi-angela-merkel-est-elle-si-genereuse-envers-les-refugies-503128.html

[87] Informe AEDH, EuroMed Droits, FIDH, LDH : « Turquía: los derechos humanos bajo toque de queda », Mayo 2016 – Disponible en : http://euromedrights.org/fr/rapport-pourquoi-la-turquie-nest-pas-un-pays-sur/

[88] Turquía ratificó el convenio de Ginebra de 1951 sobre los refugiados y su protocolo adicional sobre el asilo, pero aportando una reserva geográfica, lo que implica que sólo los nacionales europeos pueden gozar del estatuto completo de refugiado.

[89] Amnistía Internacional : « Tres nuevas pruebas de que el acuerdo UE/Turquía es ilegal », 3 junio 2016 – Disponible en : http://www.amnesty.fr/Nos-campagnes/Refugies-et-migrants/Actualites/3-nouvelles-preuves-que-accord-UE-Turquie-est-illegal-18545

[90] Amnistía Internacional : « Turquía devuelve a refugiados sirios a Siria », 1 de abril 2016 – Disponible en : http://www.dw.com/fr/amnesty-la-turquie-renvoie-des-r%C3%A9fugi%C3%A9s-syriens-en-syrie/a-19158930

[91] Human Rights Watch : « Turquía : Guardas-costas han matado y herido a solicitantes de asilo sirios », 10 de mayo 2016 – Disponible sur : https://www.hrw.org/fr/news/2016/05/10/turquie-des-gardes-frontieres-ont-tue-et-blesse-des-demandeurs-dasile-syriens

[92] Medhi Rais : « Los acuerdos de readmisión de la Unión europea », Revue Migrations Forcées n°51 – « Destination Europe », enero 2016 – Disponible en : http://www.fmreview.org/fr/destination-europe/rais.html

[93] Parlamento europeo : « Documento europeo de viaje : diputados y ministros concluyen un acuerdo informal » – 23 junio 2016 – Disponible en :

http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=IM-PRESS&reference=20160623IPR33673&language=FR&format=XML

 

 

Ensamblaje para entendernos

AUTOR: Héctor Silva Michelena, Economista, professor, Universidad Central de Venezuela

El 31 de marzo de 2016, en El Nacional, el padre Luis Ugalde escribía: “En Venezuela, tras el triunfo electoral del 6-D, luego de los primeros desahogos alegres, hay el peligro del bloqueo de los cambios: el gobierno, como no puede ni con todos sus motores verbales, se encierra en el castillo del poder y llama en su defensa al servil Poder Judicial y a la inestable lealtad de las armas. Mientras que los opositores demócratas concentran su esperanza en el Legislativo. Aunque el TSJ hable de leyes no ejerce de juez sino de parte, ni el debate es jurídico sino de poder político para someter al otro. El juego está trancado, entre el Legislativo haciendo nuevas leyes, y el Judicial bloqueándolas de antemano. Pero la miseria y desesperación de la gente avanzan y exigen cambios de fondo” (Elogio de la política, UCAB, 2016).

Más adelante, en el mismo artículo, el pare Ugalde formula esta proposición: “Para desbloquear el camino y reconstruir al país es imprescindible llegar a un acuerdo sobre un gobierno de salvación nacional con compromisos básicos respaldados por parte del chavismo y de la oposición democrática, con medidas de cirugía mayor para recuperar la democracia, con una economía que atraiga inversión, crecimiento y abastecimiento para una sociedad que recupere la esperanza”.

La excelencia del texto excusará la extensión de la cita. ¿Qué ha ocurrido desde entonces? En los más de ocho meses transcurridos, el juego no sólo sigue trancado, sino que en el coto cerrado donde juegan payasos hipócritas que, fingiendo y fingiendo, han dado la espalda a millones de venezolanos, hiriendo de muerte a la esperanza y ahondándolos en la miseria. Sólo la camarilla gobernante, milico-civil, se ha beneficiado con esta calamidad pública, ya demasiado larga. No se requiere ser un sabio en ciencias sociales para sospechar que, bajo su aparente pasividad, emerge un volcán que vomita azufre y cenizas tóxicas.

En una entrevista reciente conducida por el lúcido periodista Alonso Moleiro (AM, en Tal Cual, 17 al 23 de noviembre), el ex rector de la UCAB afirma sin tapujos: “Esto es una dictadura con miseria para la mayoría”. Ante la pregunta de AM, Ugalde responde: “Yo te quiero decir por qué digo ‘arbitrariamente’ que estamos en una dictadura. En un país donde en una elección la oposición triunfa con dos tercios de la Asamblea y se dice ‘esa Asamblea cualquier decisión que tome es inválida, sin importar sin importar cuál es la argumentación’. Segundo, el Poder Judicial hace lo que yo, el Ejecutivo, le pido que haga; los militares sirven, no para proteger la Constitución, sino para defender al régimen (…) el control es total y el ideal para el dictador es que l dictadura sea aceptada por los súbditos”. Más claro, ni los claros clarines del gran Darío.

AM pregunta: ¿cómo se enfrenta una dictadura? Ugalde: “Lo peor que se puede hacer es empezar a regatear con la dictadura. Estamos secuestrados: nos secuestraron las elecciones, el abastecimiento, las medicinas, nos metieron un montón de presos a los que les han inventado delitos. La tentación puede ser empezar a rebajar, como ‘no me das todo’ porque eso es lo que se hace con el secuestrador. Pero eso es lo que no se puede hacer”. Yo, HSM, lo comparto. Empero, ¿no se está haciendo ya?

Consecuente con todo lo que ha predicado y escrito, el padre Ugalde nos propone lo siguiente para lograr un gobierno de salvación nacional: “Yo creo que un reto para los demócratas es comunicación, comunicación, comunicación con la población en doble dirección. En estos días ha habido mucha confusión. Uno entiende por la presión que tienen los dirigentes, incluso se enredan entre ellos, pero tiene que quedar claro que una cosa son las diferencias y otra cósala gran batalla. Y eso, la fuerza que tiene la oposición es que el 90% del país está desesperado y quiere la salida y la Constitución le da la razón. Entonces se tiene que pedir este matrimonio y no podemos inventar otra cosa”.

AM: ¿y qué opinión le merecen los militares? Ugalde: “Aquel sector de la Fuerza Armada que es clave para mantener esta dictadura es una vergüenza. Es decir, la FA tiene la obligación de defender la Constitución y realmente, y estando en esta situación, evidentemente, si el Gobierno no tiene la mayoría, ¿por qué se mantiene?, porque tiene la fuerza y la ejerce. Dice que cree que puede haber elecciones, pero hay que presionar duro al gobierno con la AN, y la acción internacional. Afirma que no se pueden dar largas porque eso aumenta la tortura de pueblo venezolano, que hace colas para comer y curarse pero no encuentra los productos.

Elías Pino Iturrieta, en su artículo en EL Nacional (04/12/16), después de arrancarle el embustero y tramposo mascarón de proa, y desnudar su dislexia coprológica, nos dice que Maduro “viene afirmando en los últimos días que mantendrá la mesa de diálogo hasta 2020 o 2021, y que evitará que los interlocutores la abandonen. ¿Puede caber una mofa de mayor estatura? ¿Se puede uno imaginar una befa más grande?”. Y concluye muy bien su notable artículo: “En suma, Maduro afirma que terminará su mandato, que lo prologará hasta las calendas griegas valiéndose de un simulacro de diálogo, es decir, emborrachando las estúpidas perdices”. Pausa y sigue.

“La analogía con las perdices va con los líderes de la oposición que guardan silencio que guardan silencio con la descarada operación y que acudirán raudos a la próxima reunión, pero también con el señor a quien le toca repartir la baraja: el delegado pontificio. Rodríguez Zapatero y sus colegas deben estar felices de la vida, como partes esenciales de la jugada y como observadores de lo que ya parece idiotez establecida en nuestra sociedad. Nada nuevo bajo el sol venezolano, si nos atenemos a cómo nos miente sin consecuencias todos los días el embustero mayor de la comarca”. ¿Cómo medirle la nariz a este Pinocho no inocente?

Yo sigo insistiendo que quienes han secuestrado el poder son perros de presa: no la sueltan sino con su muerte. Esa presa se llama “Poder”, y el Poder da acceso al dinero público. “Poderoso caballero es el dinero”, nos enseñó hace mucho tiempo el gran Quevedo.

¿Qué hacer, pues? Leamos el artículo 350 de la Constitución: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”. ¿Quién y cómo se interpreta este artículo? Sencillamente, el pueblo soberano y se interpreta como un derecho a la rebelión. El gobierno y sus órganos del Poder Público (menos la AN, desde luego) y el alto mando militar están incursos en lo pautado en el artículo constitucional citado y, por lo tanto, el pueblo debe desconocerlos. Y punto.

Paz en Colombia. ¿Acuerdo definitivo o futuro incierto?

AUTOR: Héctor Dupuy, Geógrafo, profesor na Universidad de la Plata

 

El 2016 es un año muy particular en lo que hace a la situación mundial y, muy especialmente, para América Latina. Pero, entre el conjunto de noticias y experiencias verdaderamente impactantes que nos ha tocado vivir, se encuentra el hasta ahora tramo final de las negociaciones de paz de la República de Colombia entre dos fuerzas político militares hasta hace poco totalmente antagónicas: el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, que llevaron a cabo un enfrentamiento armado que se viene prolongando por más de cincuenta años y que deja consecuencias sociales, humanas y económicas catastróficas.

Este proceso habría culminado, el pasado 12 de noviembre, con la firma del Nuevo Acuerdo, modificatorio del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, suscrito a su vez por los representantes de ambas fuerzas el 24 de agosto de este mismo año y que fuera rechazado por la mayoría de los votantes que participaron del plebiscito realizado el 2 de octubre. Cabe recordar que el porcentaje contrario al Acuerdo alcanzó el 50,21 %, habiendo sufragado sólo el 37,44 % de los votantes registrados.

Si bien el proceso parece estar llegando a su fin, al menos en términos militares tradicionales, su complejidad no asegura un final definitivo o, al menos, no parece resolver las causas que lo motivaron. Ambas partes han declarado en innumerables ocasiones su decisión de sostenerlo y respetarlo y han procurado crear los instrumentos necesarios para que esto se produzca. Asimismo, el documento firmado y reformado, recientemente, ha introducido salvaguardas legales y posturas ideológicas fuertemente equilibradas como para que el resultado pueda ser lo más auspicioso posible.

Un conjunto de apartados documentales dan solidez jurídica dando como resultado un documento muy completo con referencia a salvaguardas políticas de ambas partes y de aplicación fuertemente progresista en cuanto a sus planteos sociales y económicos.

Los apartados atañen a los siguientes aspectos: Reforma Rural Integral (Hacia un nuevo Campo Colombiano), Participación Política (Apertura Democrática para Construir la Paz), Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas, Solución al Problema de las Drogas Ilícitas, Acuerdo sobre Víctimas del Conflicto (Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición), Apartado para la Implementación, Verificación y Refrendación, con documentación protocolar y de aplicación formal.

En este conjunto podemos distinguir, como se expresa más arriba, cuestiones de fondo que hacen a exigencias de ambas partes. La introducción de una nueva perspectiva en cuanto a la estructura agraria y a las condiciones del campesinado, sosteniendo principios como la igualdad y el enfoque del género, el bienestar y el buen vivir, la restitución de tierras y el restablecimiento de los derechos a las víctimas del conflicto, el derecho a la alimentación, la participación del campesinado en el planeamiento de las políticas agrarias, la garantía de un desarrollo sostenible, el impulso a infraestructuras indispensables y otros beneficios a los sectores más vulnerables permiten a las FARC avanzar hacia una solución de las causas históricas del conflicto.

Asimismo, el sector insurgente se asegura una apertura que le permite un piso de participación política, junto con su subsistencia, la legalización de su miembros (bajo condiciones de un escaso riesgo de represalias jurídicas) y el consiguiente reconocimiento de su actividad en el marco del sistema democrático liberal, a la vez que impulsa una reforma política que brinde seguridades a la oposición y a los dirigentes de partidos y movimientos políticos y sociales, generando una serie de mecanismos que materialicen tales seguros, a la vez que permitan perseguir legalmente a las denominadas Organizaciones Criminales, entre ellas a las bandas sucesoras de las Autodefensas Unidas de Colombia, supuestamente desmovilizadas bajo el gobierno anterior.

Por su parte, el Gobierno Nacional logra en principio, el único objetivo material concreto e inmediato, el cese al fuego y de las hostilidades y la dejación de las armas por parte de las FARC. Ha sido la base esencial de las negociaciones y, tal vez, su mayor ganancia. Junto con este objetivo, otro de importancia es la propuesta para la solución al problema de las drogas, con lo cual se asegura contrarrestar el apoyo financiero que esta producción beneficiaba a los insurgentes. Asimismo logra evitar el pedido inicial de las FARC para la convocatoria de una asamblea constituyente y la incorporación del Acuerdo al texto Constitucional, la cual fue uno de los puntos rechazados por los votantes del No.

La pregunta es, entonces, ¿que significación tiene la paz en Colombia en este momento?

 

Preexistencia del conflicto

Los medios han ejercido una influencia extraordinaria, ayudados incluso por muchos especialistas, comentaristas, formadores de opinión y personas de buena voluntad, en el sentido de mostrarnos un proceso de paz que, antes que nada, es nada más ni nada menos que eso, “un proceso de Paz”. La concepción pacifista extrema, muy acorde y sensible a esta época tan plagada de conflictos de dimensiones horrorosas, nos ubica en la preexistencia de un concepto de “Paz” por encima de todo análisis. No importa cuáles han sido las causas, las vicisitudes, las marchas y contramarchas; no importa cuál ha sido o cuál es el conflicto. La “Paz” se encuentra por encima de todo eso. Se trata de terminar con el conflicto de cualquier manera, a los efectos de alcanzar esa “Paz”.

Por supuesto, esta idea, de profundo arraigo, choca con los que desean alcanzar una paz justa de conformidad a las motivaciones originarias, en este caso la lucha contra la opresión y explotación de sectores muy vulnerables de la población campesina colombiana, no muy alejada de las situaciones que viven las poblaciones rurales del resto de Latinoamérica, las demás clases populares de este subcontinente o la explotación de grandes masas de trabajadores o desocupados en el resto del Tercer Mundo.

Para los luchadores por la mejora social, por el desarrollo igualitario de los derechos humanos, por la justicia para innumerables personas que se encuentran al margen de los adelantos del progreso y de las mejoras alcanzadas después de muchos siglos por la sociedad, la paz no es sólo un objetivo en sí mismo si no se alcanza con un verdadero sentido de justicia. Justicia para los oprimidos vivos y justicia para los que dejaron su vida por tan altos principios.

De más está decir que esta paz no puede satisfacer a aquellos que se vienen esforzando para impedir este progreso. Se trata de viejas y nuevas clases opresoras que saben que la igualdad social no es otra cosa que la derrota en sus intentos por alcanzar los máximos niveles de eficiencia y competitividad en sus negocios. Estos son los sectores que, exigen una justicia ciega, sorda y muda sobre todos los insurgentes, considerándolos como asesinos comunes, arrastrando tras de sí a una gran cantidad de personas que adhieren a estos principios sin comprender que, tarde o temprano, serán los mismos que esgrimirán estos sectores poderosos para ejercer su opresión sobre sectores medios, profesionales, comerciantes o pequeños industriales. Esto sin considerar que aquellas acciones lamentables y aún horrorosas practicadas por los combatientes, se iniciaron para contrarrestar episodios de extremada injusticia e inequidad, de flagrante violencia practicada contra los oprimidos de todo tipo y con la unidad de todos los sectores oligárquicos y el beneplácito de los poderes instalados muchos kilómetros al norte.

Realizar una diferenciación tan marcada no pretende ocultar los horrores de la guerra. Saldos cuantitativos computados sólo desde 1985, con más de 6 millones y medio de desplazados, 162 mil desaparecidos, más de 100 mil familias que perdieron sus propiedades, 90 mil atentados y combates, más de 90 mil secuestros, 14.216 denuncias de delitos contra la libertad y la integridad sexual, más de 10 mil muertos por minas o explosivos sin detonar, casi la misma cantidad de personas torturadas, casi 8 mil niños y adolescentes involucrados en las acciones bélicas (en su mayoría por las FARC), ejemplifican, a medias, la magnitud de las depravaciones cometidas por todas las partes. Es sabido que, iniciada una guerra, el mantenimiento de las acciones destructivas de todo tipo se van justificando, cada vez más, en la espiral de violencia que se acrecienta y en las propias acciones cometidas tanto como en el compromiso asumido con los muertos y desaparecidos.

Sin embargo, insisto en este punto. En un proceso violento de este tipo, al inicio de las acciones las fuerzas son exageradamente desiguales. Por lo tanto, la elección de la violencia por parte del sector más débil, para la cual los más pobres tienen escasas posibilidades de optar, implica un proceso de empoderamiento en el cual cada paso implica un nuevo compromiso con la opción elegida y cada vez menos posibilidades de diferenciar los métodos utilizados.

El sector más poderoso, aliado y comprometido con los sectores hegemónicos a escala mundial, en especial con los mecanismos del mercado internacional, suele tener, asimismo, escasos márgenes de opción aunque cuenta a su favor con un andamiaje legal, político e institucional que le permitiría mayores posibilidades de negociación racional a las cuales no ha estado decidido a recurrir, salvo en contadas oportunidades. La actual sería una de ellas. Por lo tanto, el nivel de responsabilidad en los horrores antes enumerados es, a todas luces, mucho mayor.

 

El factor territorial

El análisis del conflicto, tanto en sus aspectos reivindicativos como en el proceso de una lucha táctica y estratégica, nos introduce en el interrogante acerca de las posibilidades reales para que un grupo insurgente pueda oponerse, durante un largo período histórico, a fuerzas aliadas al poder hegemónico mundial. En la escala mundial, la existencia de una potencia que controla, en mayor o menor medida, el orden geopolítico internacional, como lo es Estados Unidos desde la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, generando alianzas entre las potencias de segundo orden, disciplinando a las potencias regionales y controlando política, económica e ideológicamente a todo el continente americano, dificulta notoriamente las posibilidades de cualquier fuerza local, nacional o regional para desarrollar una lucha contrahegemónica. Si bien el inicio de las hostilidades entre las FARC y el Gobierno colombiano se produjo en el marco de un orden geopolítico bipolar, con la presencia de la URSS, una potencia antagónica, menor pero poderosa, las posibilidades de acción en una región del Planeta alejada de sus estrategias territoriales y con un Estado aliado, con una voluntad inquebrantable, como lo es Cuba, aunque de escasa entidad espacial y estratégica no presagiaban un futuro promisorio para una experiencia apoyada en una escalada bélica como la que planteaban los insurgentes. El fracaso de casi todos los otros intentos de insurgencia bélica en América Latina testimonia esta apereciación.

Sin embargo, tanto la experiencia colombiana como otras excepciones, la propia Cuba, Nicaragua y, en parte, El Salvador, abren este interrogante. No se trata aquí de reivindicar esta estrategia que ha dejado saldos demasiado nefastos para nuestra región, sino de tratar de comprender la importancia de las acciones políticas contrahegemónicas desarrolladas en diversas escalas pero de acción plenamente territorial.

Al respecto, retomando los estudios e interpretaciones realizadas sobre el espacio geográfico por Henri Lefebvre (1974, 1976), sobre el territorio por Claude Raffestin (1980), sobre la geopolítica por Peter Taylor (Taylor y Flint. 2002) o sobre la conceptualización de la actual etapa en el proceso de acumulación capitalista (Arrighi. 1999), se puede afirmar que, mientras los procesos de concentración de poder por parte de potencias hegemónicas de escala mundial se desarrollan en relación con el gran mercado financiero transnacional, ámbito en el cual se producen tales proceso de acumulación más allá del espacio geográfico concreto, el territorio se convierte en un objeto en el que se reproducen las contradicciones entre capital y trabajo y que, en muchas oportunidades reacciona contra el orden establecido por aquellas.

Así lo han intuido la mayor parte de los grandes movimientos políticos y sociales y también sus expresiones económicas, más allá de haber logrado parcialmente o no sus objetivos. De manera que la lucha de los campesinos colombianos y de todas las fuerzas populares de ese país pueden vislumbrar que los logros de este Acuerdo de Paz se encolumnan en el sentido de esas luchas, más allá que sus protagonistas no hayan concitado un apoyo popular generalizado y efectivo y que sus métodos hayan contribuido a la desgracia de numerosas familias populares. No se trata, pues, de reivindicar el método ni elogiar como grandes héroes a los miembros de las FARC, sino de comprender el momento y la oportunidad histórica así evidenciada.

 

El futuro incierto

Sin embargo, al igual que muchos episodios en las luchas populares, la llegada de esta oportunidad no se produce en el mejor momento ni podrá aprovecharse en un marco de virtual equilibrio de fuerzas. Después de más de una década de esfuerzos latinoamericanos para sostener experiencias progresistas en un buen número de sus Estados y malogrando muchos de los intentos para impulsar un proceso de integración económica, social y política en el cual se pudieron visualizar instancias sumamente promisorias, como la aparición de la UNASUR, el ALBA o la CELAC, que llegaron a mediar, en más de una oportunidad en el conflicto colombiano o los avances del MERCOSUR, buena parte de nuestro subcontinente ha caído nuevamente en manos de la derecha oligárquica y los sectores aliados al capital transnacional.

En particular el mismo gobierno colombiano es parte de este contexto, diferenciando apenas un ala negociadora, artífice del Acuerdo, y otra refractaria a toda apertura que impidió la posibilidad de festejar debidamente la aprobación del texto originario. Estos sectores generan grandes dudas sobre una auténtica aplicación de los diversos Apartados del documento recientemente aprobado. La pertenencia de Colombia al sector más neoliberal de América Latina, asociado a la Alianza del Pacífico, versión actual del fallido ALCA, es sólo un aspecto de la propuesta norteamericana de gran desarrollos comercial y financiero asomado a ese océano a partir del Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP). Si bien Colombia no ha suscrito esta propuesta, la política impulsada desde Bogotá se encuentra en sintonía con dicha política estratégica, lo cual no resulta una buena noticia para la población colombiana y, en particular, para sus campesinos.

Por otra parte, la aplicación de las diversas cláusulas del Acuerdo de Paz se encuentra claramente supeditada a las relaciones de poder que existan en los ámbitos institucionales (legislativos y judiciales) y en su aplicación efectiva por el Poder Ejecutivo, el cual será durante bastante tiempo de difícil acceso por parte de las fuerzas progresistas.

En cambio, la única cláusula efectiva del Acuerdo, la “dejación de las armas”, asegura a las fuerzas del poder la imposibilidad de defensa de los militantes populares, los cuales vienen siendo perseguidos y eliminados por las bandas criminales herederas de las fuerzas paramilitares. El futuro, así, se presenta incierto. Sólo un cambio de situación regional podría colaborar con los esfuerzos que realizan los movimientos progresistas colombianos para alcanzar una aplicación real y efectiva de todas las propuestas que tanto sufrimiento y sangre han significado par ala querida patria hermana.

 

Bibliografía

Arrighi, G. (1999) El largo siglo XX. Dinero y poder en los orígenes de nuestra época. Madrid: Akal.

Dupuy, H. (2000) “Viejas y nuevas perspectivas para el estudio de la Geografía política”. En: Geograficando. Aportes para la enseñanza de la Geografía. La Plata: Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de La Plata.

Lefebvre, H. (1974) La production de l´espace. París: Anthropos.

Lefebvre, H. (1976) Espacio y política. El derecho a la ciudad II. Barcelona: Ediciones Península

Raffestin, C. (1980) Pour une géographie du pouvoir. París: Librairies Techniques.

Taylor, P. y Flint, C. (2002) Geografía política. Economía-mundo, Estado-nacion y localidad. Madrid: Trama Editorial

Leitura: relações raciais nas formas de comunicação contemporâneas

AUTOR: Angela Maria da Costa e Silva Coutinho, Professora titular no Instituto Federal do Rio de Janeiro

 

Em outras palavras, a maioria dos membros dos grupos dominantes aprende a ser racista devido às formas de texto e de fala numa ampla variedade de eventos comunicativos. (TEUN A. Van Dijk , 2015, p. 15)

Minha proposta é que possamos percorrer imagens feitas por traços fotográficos e por palavras, perceber suas sugestões e compreender que a mente reconhece significados que já foram inscritos em outros textos, com outras combinações. É nesse sentido, o de surpreender o momento do julgamento, que traço minha estratégia para pensar possibilidades de nos esforçar para fortalecer o olhar, a fim de ler as representações raciais que estão ao nosso redor, às quais temos acesso pelos modos de expressão das ciências e de meios de comunicação.

Mikhail Bakhtin, ao tratar de questões de enunciado e de leitura, aborda o caráter dialógico da comunicação. “Ser significa comunicar-se dialogicamente. Quando termina o diálogo, tudo termina”. (citado por Stam, 2000, p. 72). Essa noção de dialogismo é expressa de maneira recorrente em sua obra, confirmando-se, a título de exemplo, com a declaração: “Por toda parte ouço vozes e as relações dialógicas entre elas”. (idem). Com apoio em visões dessa natureza teórico-literária e auxiliada pela Semiótica, postulados de Análise de Discurso e de Teorias da Comunicação, encorajo-me a experimentar leituras que contribuam para uma discussão de representações de pessoas, grupos humanos, lugares veiculadas em mensagens verbais e não verbais em diferentes suportes propiciados pela tecnologia contemporânea. Tal abordagem visa a refletir acerca das referidas mensagens, por meio da exploração de seus possíveis significados e de suas sugestões, interrogando declaradas intenções discursivas postas em tensão com a memória social e cultural dos leitores atuais. Portanto, visa-se a dar tratamento interpretativo às mensagens, a empreender leituras possíveis, pela via dos critérios de economia, de recepção e de associação de modelos de discursos.

Há um expressivo crescimento, nessas primeiras décadas deste milênio, do interesse em aproximar uma quantidade muito maior de pessoas dos diálogos referentes à construção da imagem dos cidadãos negros e dos efeitos dessa construção para as relações sociais. Foi criada a lei 10639 no ano de 2003, cujo centro de interesse são as relações inter-raciais, ensejando o conhecimento das culturas africanas e afro-brasileira na educação. Iniciativas de caráter acadêmico procuram problematizar o fenômeno do racismo e debatê-lo em seminários e simpósios. Ampliaram-se os cursos de pós-graduação integralmente direcionados ao estudo da complexidade das matrizes raciais e suas correlações culturais, históricas, políticas e econômicas. Nos meios de comunicação, especialmente nas redes de tevês públicas e de cultura, veiculam-se documentários, filmes ficcionais, novelas realizadas por autores africanos e referentes à realidade de países da África. Consequentemente, são mais numerosas, nos dias de hoje, as produções que remetem à reflexão qualificada sobre esses assuntos e, dessa forma, tornam mais fortalecidas, mais visíveis e renovadas as demais maneiras de militância e asseguram continuidade à luta pela igualdade racial empreendida desde os séculos anteriores.

Muniz Sodré (2004) discute um mal-estar civilizatório escamoteado pela socialização “irradiada ou teleirradiada operada pelos meios de comunicação” que, segundo ele, apoiando-se em ideias freudianas, é uma “das dificuldades ligadas à natureza da cultura e resistentes a qualquer reforma”. (p.180).

A abstração violenta (com relação à vicissitude territorial) da montagem industrial dos meios de comunicação contribui para o reforço de papeis e estereótipos presentes na memória coletiva da sociedade tradicional. Novos tipos de discriminação terminam superpondo-se às formas tradicionais de exclusão do outro (o estranho, o migrante), geralmente enfeixadas na denominação de “racismo”. Aparecem, assim, formas inéditas de racismo ou “neo-racistas”. Targuieff menciona três operações fundamentais, três deslocamentos dos conceitos de base racista desde o início dos anos 1970: a) raça passa a ser “etnia” ou “cultura”; b) desigualdade passa a chamar-se diferença; c) a heterofobia dá lugar à heterofilia (Targuieff,1988, p.14, citado por Sodré, 2004, p.180)”.

Observando-se e analisando-se situações e práticas nas relações sociais cotidianas contemporâneas, no Brasil, não é difícil interpretar que existe tensão entre um discurso de hipervalorização do outro e indicações de espaços e códigos simbólicos em que é permitido a esse outro representar-se e expressar-se. Constata-se uma concepção de “diferente” concebida a partir de um centro irradiador de forma, de ética, de gosto distante dos sentidos encontrados em discursos conscientes que legitimam as diferenças, o contato com o desconhecido e com a latência, comprometidos com o entendimento da complexidade dos grupos humanos, interessados no reconhecimento de seus aspectos genuínos. Dentre as indicações citadas, pode-se destacar, por exemplo, uma circunscrição e diferenciação de pessoas nos espaços de lazer e de consumo das grandes cidades. As concentrações humanas das zonas periféricas preenchem um cenário de luxo e de cor bastante diferente da composição formada nas zonas não periféricas e, muito raramente, há a confluência desses grupos. Dir-se-ia que o carnaval propicia uma significativa aproximação, mas vale também a constatação de que essa aproximação está limitada a uma espécie de convivência virtual e na qual as pessoas se agrupam com os seus iguais, guarnecem-se com suas próprias realidades, vivenciam o momento carnavalesco segundo os princípios de suas diferentes formas de ser e de estar em sociedade. Portanto, mesmo no carnaval, não se diluem as diferenças.

Assim, indagando-se sobre as formas de integração do diferente (o estrangeiro, o migrante, o negro), o Ocidente não consegue esconder, já nos modos como formula a questão, que só concebe a diferença como um “diferencial”, isto é, como algo a ser integrado de cima para baixo no funcionamento de um sistema de valores que se impôs na História pela força de sua capacidade de acumulação (o capital) e de suas realizações tecnocientíficas. Ou seja, toda diferença na modernidade contemporânea só se interpreta como “diferença de valor, logo como hierarquia explícita (sociedades tradicionais) e implícita (sociedades modernas, que vivem sob um céu de valores individualistas e igualitaristas)” (Targuieff, 1988, p. 17 citado por Sodré, 2004, p. 181).

Façamos, pois, leituras possíveis de representações raciais e culturais materializadas por estruturas discursivas em linguagem verbal e em linguagem não verbal, veiculadas em textualizações acessíveis à recepção pelos meios de comunicação de massa, quer sejam em versos da música popular, em notícias de jornais ou em imagens televisivas, a partir das quais são potencializados e popularizados juízos e comportamentos .

Representações discursivas verbais na música popular

Pra que discutir com madame ?

Autoria de Janet de Almeida e Haroldo Barbosa, 1945. (Em: Dicionário Cravo Albin da Música popular brasileira. Disponível em: http://dicionariompb.com.br. Acesso em 19/11/2016.

O título do poema musical suscita hipóteses interpretativas relacionadas ao sentido do signo “madame”, associando-o a uma personagem cujo lugar de fala se relaciona a outros sentidos que traduzem poder hierárquico, relações entre superiores e subalternos. A expressão “discutir com madame” com entonação interrogativa induz à ideia de denegação, à exteriorização de valores menos individuais que sociais e à recusa de um diálogo que se deduz ser infrutífero no decorrer dos versos. Na primeira estrofe, reforça-se a representação de uma unilateralidade centralizadora, por meio da reiteração do signo verbal “dizer” de entonação afirmativa, em “Madame diz que a raça não melhora/ Madame diz que o samba tem pecado/ […] Madame diz que o samba tem cachaça, mistura de raça, mistura de cor/ Madame diz que o samba democrata é musica barata sem nenhum valor/ Vive dizendo que samba é vexame. Nesses dizeres, frutos de um imaginário social construído com base em valores hierárquicos, conforme refletimos anteriormente, flagra-se, também, o acontecimento, segundo um dos postulados da análise de discurso, ancorada na relação da estrutura da palavra com suas significações e sua irradiação, seu lastro no tecido social. Portanto, uma personagem prestigiada, uma madame, a patroa, (antítese da empregada, de uma serviçal), em uma sociedade marcada pela meritocracia e pelos valores de mercado, tem uma voz acusatória, uma fala pretensamente indiscutível, assim como se apresenta representante de uma classe pretensamente superior.

Discutamos, então… Em que parâmetros se pautam suas acusações? Pode-se remeter aos sentidos possíveis do verso a seguir: “Madame diz que o samba democrata é musica barata sem nenhum valor.” Colocando-se em destaque o signo democrata, vê-se que este está empregado em sentido pejorativo, levando-se em conta o plano enunciativo da sentença. Ao qualificar o samba democrata, o enunciador (uma voz de uma classe), emite juízos de valor que expressam, de modo explícito, o sentido de democracia que deseja transmitir ao receptor. Magistralmente, o poeta constrói um enunciador conservador que revela idiossincrasias, como já foi dito, muito mais de um grupo do que de um indivíduo, caracterizando-os (o grupo e o indivíduo) por meio da linguagem, ao colocar em sua fala fórmulas discursivas, ou sejam, sínteses conceituais esclarecedoras dos jogos de poder da linguagem, mas que, na letra do samba, serão refutadas na segunda estrofe.

As fórmulas discursivas são objeto de estudo da análise de discurso e, segundo Motta e Salgado (2011)

Se pensarmos que toda síntese recobre articulações forjando uma unidade complexa, heterogênea, híbrida, entenderemos que fórmulas como slogans, ditados e frases feitas, entre outras, embora pareçam ser territórios de apaziguamento, são, ao contrário, posicionamentos que denunciam a rede de disputas em que se inserem e de que revelam. […] Todo dizer é um movimento e, quando cristalizado, faz-se nó de uma rede – não um ponto final, não um ponto isolado, mas ponto nevrálgico, lugar estratégico na dinâmica histórica que o institui e salienta. E tal “saliência” tem a ver com as polêmicas em foco numa dada comunidade discursiva, com as crenças que as sustentam, com os discursos que as alimentam e que podem também transformá-las. Assim é que toda fórmula discursiva comporta uma densidade histórica que se presentifica na sua circulação, apoiada em pré-construídos e voltada a novas construções. (p.1)

A segunda estrofe é uma resposta irônica à sentença que enseja uma ordem impositiva, igualmente em tom de ironia, enunciada na primeira: “Vamos acabar com o samba, madame não gosta que ninguém sambe”. A ironia se consuma com a evocação aos sentidos do “carnaval”, e do “bloco de morro” relacionados aos sentidos de “cantar ópera” e “cantando concerto”. Prossegue a crítica com o juízo do enunciador dirigido ao discurso conservador: “Madame tem um parafuso a menos/ Só fala veneno meu Deus que horror/ O samba brasileiro democrata/ Brasileiro na batata é que tem valor.” O sentido da expressão “samba brasileiro democrata” é alterado, relativamente ao da primeira estrofe e neste novo sentido a ideia de democracia se justifica como inclusão, diversidade, diálogo, multiplicidade, legitimidade e outros valores que contemplam a complexidade da formação do povo brasileiro. A recepção dessa música, desde o ano de sua criação, 1945, tem sido notável. João Gilberto fez apresentações em festivais fora do Brasil, notadamente no festival de jazz de Montreaux, gravou-a em disco, ao vivo, em Tokyo , além de outras regravações feitas no Brasil. A cantora Teresa Cristina e o cantor Diogo Nogueira também contribuem para manter a atualidade desses versos musicais com suas gravações.

Para concluir a leitura do poema musical de Janet de Almeida, importa analisar a maneira como foi feita a menção à raça no primeiro verso da primeira estrofe: “a raça não melhora”. Nas visões contemporâneas orientadas pelas ciências humanas, raça é construção social, epíteto, nesse contexto poético-musical de grupo de negros. Na percepção dos estudos do racismo estrutural, é um referente naturalizado pela sociedade de valoração constrangedora apontado para os negros. Seus sentidos gravitam em discursos, a maior parte deles, que distinguem um “outro” de cor de pele diferente da pele branca; historicamente identificado como nascido ou criado fora das esferas hegemônicas de poder; como sobrevivente de sistemas políticos e sociais opressores; como marcado por ocorrências discriminatórias diversas. É possível afirmar que construções textuais que referenciam tais diferenciações, facilmente, aprofundam relações de superioridade entre indivíduos e grupos.

Ainda segundo Sodré (2004)

As representações (em sentido lato, englobando teorias e discursos) são fundamentais na questão do relacionamento com a alteridade, porque fornecem o quadro de mediação entre um sujeito e o outro. A apreensão da identidade própria e do outro passa por mecanismos perceptivos, estruturados pelas representações, que constituem o psiquismo do sujeito. Os estigmas do outro, manejados pela percepção racista, originam-se em representações socialmente construídas. (p.184)

Uma pesquisa coordenada por Teun A. van Djik resultou em publicação de artigos que dão conta de expor estudos acerca de racismo e discurso na América Latina. Nesse livro, intitulado Racismo e discurso na América Latina de 2015, podem ser lidos os resultados das investigações de pesquisadores de oito países latino-americanos, tais como a Argentina, o Brasil, o Chile, A Colômbia, a Guatemala, o México, o Peru e a Venezuela. O coordenador declara que dentre seus objetivos está a percepção de um histórico racismo contra indígenas e pessoas de descendência africana, constituindo-se esse comportamento racista um grande problema social. Segundo ele, os europeus brancos que vieram para o continente americano, seguiram os passos de seus concidadãos e implantaram a dominação e a supremacia de seu grupo étnico. “Nesse sistema de dominação, os não europeus (Outros) foram sistematicamente segregados e tratados como inferiores, uma ideologia que serviu como legitimação da escravidão, da exploração e da marginalização” (p.11). Especificamente, no que concerne ao binômio discurso e racismo, van Dijk (2015) pontua que este também é resultado das interações nas sociedades multiétnicas.

Já que o racismo não é inato, mas aprendido, deve haver meios para esse processo de aquisição ideológica e prática. As pessoas aprendem a ser racistas com seus pais, seus pares, (que também aprendem com seus pais), na escola, com a comunicação de massa, do mesmo modo que com a observação diária e a interação nas sociedades multiétnicas. Esse processo de aprendizagem é amplamente discursivo, isto é, baseado na conversação e no contar de histórias diárias, nos livros, na literatura, no cinema, nos artigos de jornal, nos programas de tv, nos estudos científicos, entre outros. Muitas práticas de racismo cotidiano, tais como as formas de discriminação, podem até certo ponto ser aprendidas pela observação e imitação, mas até mesmo estas precisam ser explicadas, legitimadas ou sustentadas discursivamente de outro modo. Em outras palavras, a maioria dos membros dos grupos dominantes aprende a ser racista devido às formas de texto e de fala numa ampla variedade de eventos comunicativos. A maior parte do que os grupos dominantes brancos “sabem” ou acreditam sobre etnia dos Outros foi, portanto, formulada, mais ou menos explicitamente, em inúmeras conversações, histórias, reportagens de jornais, livros didáticos e discurso político. É também sobre essa base que as pessoas formam suas próprias opiniões e atitudes, e, a menos que haja boas razões para desviar do consenso do grupo, a maior parte dos membros reproduzirá o status quo étnico e adquirirá as ideologias dominantes que os legitime. Nota-se, entretanto, que esse processo não é automático nem determinante: cada membro de um grupo específico tem uma relativa liberdade de ignorar parcial ou totalmente as mensagens dominantes ou suas ideologias subjacentes e formar opiniões alternativas, procurar diferentes atitudes entre os grupos de resistência, desenvolvendo, portanto, uma ideologia alternativa, não racista e antirracista. (p.15)

Na introdução do livro, o pesquisador reflete acerca dos modos pelos quais o racismo é operado por meio de textos e conversas, em cada um daqueles países da América Latina e conclui que os discursos políticos oficiais sobre as populações indígenas são discursos racistas e recaem de maneira severa sobre as mesmas, principalmente, onde estas formam amplas maiorias ou minorias. A respeito do Brasil, compara-se a discriminação dos homens de origem africana aos originários das populações indígenas. “Os primeiros são discriminados discursivamente de várias maneiras, especialmente também em termos de delinquência, mas geralmente reconhecidos como parte da sociedade.”

As populações indígenas costumam ser simplesmente ignoradas ou associadas com distância geográfica e atraso ou primitivismo, como se vivessem em “outro tempo”, consideradas até mesmo uma raça “menor” em certos livros didáticos e conversas racistas. (p.24)

Representações Discursivas na Mídia Jornalística

Reprodução de racismo

A cena acima esteve nos meios de comunicação de massa durante um tempo considerável, foi veiculada tanto nos jornais convencionais quanto nos suplementos editados na Internet e nas emissoras de televisão. Trata-se do flagrante ataque com ofensa racista a um goleiro no estádio de futebol. Naquela ocasião, o grupo imenso de torcedores formou um coro que desferiu as ofensas. A torcedora foi enquadrada nas câmeras de uma emissora de tv e daí por diante passou a ser uma personagem da agenda midiática, protagonizando narrativas jornalísticas relacionadas ao racismo.

‘Não sou racista’, diz Patrícia Moreira, que pede ‘perdão’ a goleiro Aranha.

Torcedora foi flagrada chamando o goleiro Aranha, do Santos, de macaco.
Polícia investiga como caso de injúria racial; jovem depôs na quinta.

Pouco mais de uma semana após ser flagrada pela TV chamando o goleiro Aranha, do Santos, de macaco, Patrícia Moreira quebrou o silêncio e concedeu entrevista coletiva nesta sexta-feira (5), em Porto Alegre. Chorando muito, ela pediu desculpas ao jogador e ao Grêmio. Foi a primeira manifestação oficial dela após o caso. Acompanhada do advogado, a gremista chegou por volta das 12h15 ao local. “Perdão de coração. Eu não sou racista. Perdão. Perdão. Peço desculpas. Aquela palavra macaco não foi racismo de minha parte, foi no calor do jogo. O Grêmio estava perdendo”.

(Disponível em: globo.com/rs/rio-grande-do-sul/noticia/ 2014/09. Acesso em 19/11/2016)

Essa situação de duplicação de discurso pode ser lida de acordo com o que van Dijk reflete a respeito do papel das elites simbólicas.

Se o racismo é amplamente aprendido e reproduzido pelo discurso dominante, e se tal discurso é amplamente acessível apenas por tais elites simbólicas, como os políticos, jornalistas, escritores, professores e pesquisadores, todos de raça branca, devemos concluir que a forma contemporânea mais eminente de racismo são as elites simbólicas brancas. Isso pode parecer contraditório quando assumimos que é precisamente essa elite que geralmente se autodefine como a mais liberal, a mais progressista, a mais cosmopolita e a mais antipreconceituosa.(p.16)

Revendo a argumentação de Sodré (2004), penso ser apropriado um diálogo com as visões discursivas expressas anteriormente. O sociólogo da Informação trata de “comunidade racista”, de “virtudes civilizatórias brancas”, de “consciência racista individual”, de “grupo histérico” e de “grupo colonial interno”. Todas essas formas discursivas fazem parte do esforço intelectual de construção de estruturas de linguagem que possam dar conta do entendimento dos fenômenos relacionados à complexidade das relações raciais e suas elaborações representativas, tanto simbólicas quanto materiais. Assim, uma comunidade racista se nutre da memória afetiva das virtudes civilizatórias brancas. Suas referências são as experiências coloniais dos países europeus, mantidas nas vozes que se atualizam em livros, filmes, monumentos, museus, relatos escritos e orais, vozes que sussurram aos indivíduos uma suposta verdade da “raça”. O desdobramento desse argumento vai ao encontro dos sentidos atribuídos à expressão consciência racista individual, assemelhada ao que a psicanálise denomina de grupo histérico que, por sua vez, fantasia, inconscientemente, integrar uma coletividade com a qual se identifica. Essa coletividade com a qual o histérico se identifica, “assume, no caso do racismo, a figura de um grupo colonial interno, recortado na História, que serve à ocultação da presença do diferente da identidade própria.” (p. 185)

A despeito de todo o mal estar enfocado até aqui, deve-se reconhecer que é histórico, no Brasil, a resistência aos modelos discriminatórios de relações interpessoais, destacando-se os ataques aos mitos da cordialidade entre superiores e subalternos na esfera social e à democracia racial no âmbito das relações inter-raciais. Silva e Rosemberg (2015) recordam que o mito da democracia racial é questionado desde os anos 1950, embora se reconheça o final da década de 1970, como o período de maior visibilidade do ativismo, empenhado em apontar as desigualdades raciais no que concerne ao acesso a bens materiais e simbólicos, a interpretar tais desigualdades como expressões do racismo estrutural e ideológico e a propor políticas para suplantá-las.

O termo “racismo” foi introduzido no Brasil apenas no final dos anos 1970, período em que se constitui nova organização do movimento negro: o Movimento Negro Unificado. […] A partir do final dos anos 1990, articulou-se um forte movimento de reivindicação por políticas de ação afirmativa para negros (e indígenas). A administração Luiz Inácio Lula da Silva criou, pela primeira vez, uma Secretaria especial de Promoção da Igualdade Racial com estatuto de ministério. (p.79).

No referido artigo, Silva e Rosemberg discutem o lugar do negro e do branco na mídia, tratando de literatura, de imprensa, livro didático, cinema, literatura infantojuvenil e televisão. As sínteses expostas nos quadros com os resultados das análises mostram um retrato dos cidadãos negros brasileiros ainda pintado com traços estereotipados. “A relativa continuidade histórica das fontes permite apreender a permanência, em jornais contemporâneos, de estereótipos detectados nos jornais do século XIX (Schwarcz, 1987).”

Lição de resistência

Em ato realizado no centro da cidade para lembrar a abolição da escravidão, militantes reivindicam a adoção de cotas raciais na USP. No dia 20/06, haverá outra manifestação em frente à Reitoria (foto: Comitê Contra o Genocídio da População Negra)

A imagem acima foi veiculada nos principais jornais das cidades do Rio de Janeiro e de São Paulo, em 2014, quando se debatia e se polemizava sobre a adoção das cotas raciais nas universidades, nos concursos públicos e em escolas federais. Essa medida já estava em vigor em um número considerável de instituições públicas, mas as opiniões divergiam, como ainda divergem até os dias de hoje, não somente entre os brancos, mas também entre os negros. Apesar das dissensões, no entanto, essa ação afirmativa continua sendo a medida que melhor oportunizou ao jovem brasileiro, negro, estudante de escola pública uma relativa, mas segura promoção. Foram derrubados os argumentos quanto à impossibilidade de sua permanência e conclusão, propiciadas, sem dúvida, por estratégias de acesso a bolsas, auxílios, integração em grupos de pesquisa, participação em projetos de Iniciação Científica, submissão para conquista de estudos fora do país, como no caso do programa Ciência sem Fronteira e outros programas de pós-graduação no exterior. Relativamente à adoção de cotas raciais, Silva e Rosemberg (2015) levantaram destaques da imprensa que, como previsível, retrataram o conservadorismo de um jornalismo indiferente à promoção de pessoas quaisquer que sejam, muito mais indiferente e descompromissada em se tratando de pessoas negras.

Borges (2003) efetuou uma análise de matérias publicadas no jornal Folha de São Paulo , durante 2003, relativas ao debate sobre cotas para negros no ensino superior. A conclusão da autora foi a de que os editoriais que tratam da proposta de cotas são guardiães do mito da democracia racial. (Borges, 2003: 252): “Com um tom marcadamente de crítica, esses editoriais avaliam as políticas de cotas, realçam as distorções que elas provocam e deixam um ensinamento: a saída para as desigualdades ‘sociais’ na educação e a escola pública de qualidade para todos” (Borges, 2003:246).

Nos dias atuais, são dignos de destaque um número significativo de ações e de publicações referentes ao combate de discursos racistas e suas práticas cotidianas no meio social. Cito como exemplo duas dessas iniciativas.

A criação dos NEABIS: Núcleos de estudos afro-brasileiros e indígenas.

A circulação do Dossiê Mulheres Negras, do IPEA, disponível na Internet:

retrato das condições de vida das mulheres negras no Brasil, organizado por Mariana Mazzini Marcondes, Luana Pinheiro, Cristina Queiroz, Ana Carolina Querino e Danielle Valverde.

Tenho a impressão de que a insistência em se formular leituras e construções discursivas cada vez mais globalizantes propiciam a permanência do histórico modelo de superioridade, que, nos dias de hoje, já deveria estar esvaziado, por ser ridículo e sem outro fundamento a não ser o da exploração.

O modelo europeizado e americanizado de sociedade, branco, masculino e farto de bens materiais industrializados, sem sombra de dúvida, provoca instabilidade, à medida que bens materiais se tornam objeto de desejo. Então, parece, que quem não os possui passa a não se empenhar para conquistar todas as outras espécies de bens – como o conhecimento dos fenômenos, a criação artística, a apropriação dos significados simbólicos, a compreensão da justiça –, enquanto não alcançar aqueles bens materiais. Essa instabilidade afeta a atenção que deveria ser dedicada aos bens afetivos, à pluralidade dos bens culturais, à herança dos valores sociais.

Finalmente, creio que o ato de reforçar o olhar para a compreensão das matrizes africanas e suas representações atuais, selecionadas e interpretadas por nós mesmos, é uma hipótese que pode render melhor proveito na nossa luta para sermos representados de maneira não estereotipada, nem por meio de conceitos conotativos de inferioridade. Precisamos nos representar.

Fico eu pensando no modo poético que   Ondjaki (2012) escritor angolano que vive no Rio de Janeiro, concebeu para expressar a complexidade do mundo, fixando o olhar de seus personagens nas criações e nas traduções de um fértil quintal.

A Isaura dá nomes de presidentes aos bichos do quintal dela, e porque são muitos bichos, ela sabe muitos nomes de presidentes. Podem ser nomes também de alguns que já morreram ou mesmo outros que não foram presidentes mas pessoas assim importantes.

O gato dela se chama Ghandi, acho que era um senhor tipo indiano ou o quê. O cão se chama Amílcar Cabral. A lesma é Senghor, os gafanhotos são Samora, Mobutu, Khadafi, os sapos se chamam Raúl e Fidel. Parece que também deu nome aos passarinhos mas nunca consegui decorar a lista toda.

Agora é que me lembrei, há um papagaio chamado Joâo Paulo Terceiro, filho do falecido jacó João Paulo Segundo que tinha morrido na boca do próprio Ghandi. É que o Ghandi, antes não se chamava Ghandi se chamava Tátecher! Só depois de comer os papagaios é que lhe cortaram os tímbalos e ficou mais calmo a miar devagarinho e a não arranhar ninguém. […] ( 2012, p. 15-16)

REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS

DIJK, Teun A. van. Racismo e discurso na América Latina. Traduzido por Fernando de Moraes Gebra. São Paulo: Contexto, 2015, p.7-24

MOTTA, Ana Raquel e SALGADO, Luciana. (Organizadoras). Fórmulas discursivas. São Paulo: Contexto, 2011.

ONDJAKI. A bicicleta que tinha bigodes. Rio de Janeiro: Pallas, 2012.

SILVA, Paulo Vinícius Baptista da e ROSEMBERG, Fúlvia. Brasil: lugares de negros e brancos na mídia. Em: DIJK, Teun A. van. (Organizador). Racismo e discurso na América Latina. São Paulo: Contexto, 2015, p. 73-112.

SODRÉ, Muniz. A abominação do outro. Em: HOHLFELDT, Antonio e GOBBI, Maria Cristina. (Organizadores). Teoria da Comunicação:antologia de pesquisadores brasileiros. Porto Alegre: Sulina, 2004.p. 179-200.

STAM, Robert. Bakhtin: da teoria literária à cultura de massa. Tradução de Heloísa Jahn. São Paulo: Ática, 2000.

Sob a nevoa da crise

AUTOR: Maria Hermínia Tavares de Almeida, professora Titular de Ciência Política da Universidade de São Paulo e pesquisadora senior do Centro Brasileiro de Análise e Planejamento-CEBRAP

 

Este artigo trata da crise política que engolfou o Brasil, no período recente, encerrando quase duas décadas de prosperidade, moderado crescimento econômico e significativo progresso social.

Não se trata de tarefa fácil pela complexidade da crise e por não ter ela ainda um fim à vista.

Os cientistas sociais não possuem instrumentos para analisar processos em cursos, muito menos para prever seu desenlace. Atuando sobre condições que lhes são dadas — e sobre as quais quase nunca têm informação completa –, os seres humanos a elas reagem em função da maneira como interpretam a situação, a luz seus conhecimentos, interesses, valores, crenças e objetivos e das oportunidades que lhes parecem abertas. Agem estrategicamente em função de seus desígnios e do que imaginam possa ser o comportamento dos outros envolvidos. Ao fazê-lo, vão abrindo caminhos possíveis e fechando outros, de uma forma que é impossível prever de antemão. O resultado, embora dependente da ação humana, quase sempre surpreende os envolvidos e analistas contemporâneos. Afinal, como observou Adam Ferguson, no século XVIII, a história é produto da ação humana e não dos desígnios humanos[1].

Assim, tudo que se diz neste artigo padece inevitavelmente da ausência de perspectiva adequada que só o passar do tempo pode proporcionar.

A crise atual resulta de três fenômenos que tem determinantes próprios mas que, ao coincidir no tempo, interagiram multiplicando seus efeitos explosivos e produziram o que o cientista político Marcus Melo caracterizou como tempestade perfeita. São eles: A Operação Lava-Jato, que apura crimes de corrupção envolvendo as maiores construtoras brasileiras e partidos e líderes partidários do governo e da oposição; dificuldades econômicas que, enfrentadas com políticas inadequadas, se transformaram em gigantesca crise fiscal e recessão; e uma crise de governo consubstanciada na perda de controle da Presidente da República sobre sua base parlamentar no Congresso.

No que se segue, tratamos de reconstituir esse processo complexo, pondo o foco na dimensão política da crise. Deixamos em segundo plano, a discussão sobre a Operação Lava-Jato[2] e sobre a crise econômica, ambas objeto de intensa controvérsia e muitas análises interessantes[3].

ANTES DA CHUVA

Durante cerca de duas décadas, de 1995 a 2013, o Brasil viveu um período de notável estabilidade democrática e significativa melhoria de seus principais indicadores sociais.

Entretanto, os dez primeiros anos de governo civil, depois de vinte anos de regime autoritário e governo militar (1964-1984), não haviam sido fáceis. Hiperinflação e dívida externa bloquearam o crescimento e mergulharam o país em uma crise econômica de grandes proporções e cuja saída dependia de um sistema político que parecia aprisionado na trama de interesses miúdos. Não estava claro que a Constituição, promulgada em 1988, oferecesse um bom caminho institucional. Ao contrário, ela parecia promover a fragmentação política e multiplicar pontos de veto a dificultar a construção de soluções minimamente consensuais para a crise econômica que só fazia complicar-se. O primeiro presidente eleito pelos brasileiros desde 1961, Fernando Collor de Mello, acusado de corrupção, renunciou, em dezembro de 1992 — menos de dois anos depois de empossado– para evitar que o Congresso votasse seu impeachment. Nove em cada dez analistas faziam previsões sombrias sobre o futuro da democracia brasileira, que viam condenada a crises de governabilidade favorecidas pelo que consideravam como escolhas institucionais desastradas.

Os vaticínios mais pessimistas não se materializaram. O sistema político processou a crise do impeachment de Collor e permitiu a consolidação de um arranjo pluralista bastante estável e previsível.

Do ponto de vista da arquitetura institucional, esse mecanismo assumiu a forma do chamado presidencialismo de coalizão, cuja pedra de toque foi a capacidade de coordenação por parte de uma Presidência da República dotada de amplos poderes legislativos. A capacidade de coordenação sempre implicou na distribuição, entre os participantes da base do governo, de diferentes tipos de recursos lícitos e ilícitos. Mas, não só deles: a capacidade de negociação da Presidência foi também central[4].

Do ponto de vista do jogo político, esse mecanismo se sustentou em competição eleitoral centrípeta entre duas coalizões, encabeçadas por dois partidos nacionalmente implantados — PT e PSDB – com apoio de um grande partido de centro, o PMDB.

Mas, não se tratou nunca apenas de instituições e de uma arena eleitoral que empurravam as duas coalizões para o centro, dando incentivos à moderação. Ambas se moviam em um terreno de convergência substantiva em torno de dois objetivos: a estabilidade da moeda e o que Samuel Pessoa chamou de “contrato social da Constituição de 1988”: ou seja, o compromisso com políticas sociais universalistas e com iniciativas voltadas a redução da pobreza extrema.

Aquele compromisso expressou o que se pode chamar de cultura política da transição, ou seja, um conjunto de ideias e valores que moveram as diferentes forças políticas, estruturadas em partidos ou arregimentadas por movimentos e organizações da sociedade. Esse ideário pode ser sintetizado no forte adesão à noção de cidadania, isto é, de igualdade de direitos. Ele se plasmou na Constituição de 1988 e nas reformas institucionais que se seguiram à promulgação da Constituição, especialmente, mas não só, na reforma do sistema de proteção social.

Não por acaso, o presidente da Constituinte, deputado Ulysses Guimarães, chamou de Constituição Cidadã a Carta de 1988. A ideia de direitos universais de amplo espectro é a planta básica e a viga mestra a propiciar forma e sustentação a regras que garantiam as liberdades públicas, o direito mais amplo à organização política, eleições livres e competitivas, Ministério público e magistratura independentes e anti-majoritários, direitos sociais universais.

Um sistema político no qual são relativamente baixas as barreiras de ingresso à vida partidária e à disputa eleitoral — é muito fácil registrar um partido e fazê-lo participar de eleições, embora as possibilidades de aceder à chefia dos executivos sejam bem desiguais e dependentes de vultosos recursos — permitiu a todos os principais partidos que se formaram na oposição ao regime militar ou dele desgarraram, encabeçando ou participando de coligações eleitorais, se alternassem na Presidência ou fizessem parte do governo federal, além de controlar fatias variadas do poder estadual e municipal.

Por outro lado, o sistema de justiça, com prerrogativas ampliadas pela Constituição de 1988, tornou-se um poder mais atuante, em suas diferentes esferas de jurisdição, e com frequência funcionou como força anti-majoritária, bem como contrapeso e controle à preponderância do Executivo. Uma geração advogados, defensores públicos, promotores e juízes, filhos da Constituição de 1988, estão hoje lutando para que a máxima da igualdade de todos perante a lei se torne realidade no país. Desse grupo fazem parte os promotores e juízes da Operação Lava Jato. (Em 2015, dirigentes das principais empresas da construção pesada no país, que sem sombra de dúvida fazem parte da elite do poder, passaram o Natal e o Ano Novo, na cadeia. Lá gozam da companhia de dirigentes partidários e outros políticos proeminentes. Fato pouco comum, em qualquer lugar do mundo).

Com essas instituições e valores o país caminhou bastante na direção do que Douglass North[5] denominou sociedade de acesso aberto, na qual as instituições limitam a possibilidade da apropriação, pelas elites, de recursos de poder e de benefícios obtidos pelo acesso privilegiado às instâncias de decisão política.

De outra parte, o mesmo sistema político permitiu que consensos amadurecidos na sociedade se transformassem em políticas razoavelmente eficazes, em geral iniciadas pelo Executivo, mas apoiadas pelo Congresso. A inflação descontrolada, que corroeu a economia brasileira por uma década, foi domada pelo Plano Real, em 1994.

Uma robusta convergência em torno da estabilidade da moeda fixou limites firmes às escolhas de política econômica de sucessivos governos[6]. Um conjunto de reformas, muitas das quais demandando mudança constitucional produziram instituições econômicas mais resistentes, embora não blindadas, a impactos negativos das crises internacionais.

O amplo reconhecimento necessidade de mudar o sistema de proteção social, tornando-o mais universal e eficiente, e menos regressivo, levou à reforma progressista das grandes políticas sociais – previdência, educação, saúde, assistência social, saneamento — e à implantação de programas ambiciosos de transferência direta de renda, como a Previdência Rural universal e gratuita, o Benefício de Prestação Continuada, ambos estabelecidos pela Constituição de 1988 e Bolsa Família, cujo embrião o Bolsa Escola é de 1998. Criou-se assim um sistema de proteção social que os especialistas chamam de universalismo básico (Huber & Stephens, 2012), sistema em parte responsável pela significativa redução dos níveis de pobreza e desigualdade, pela universalização do acesso aos serviços atendimento básico de saúde, universalização do acesso à escola e aumento dos anos de escolaridade e pela expansão significativa dos estratos médios de renda, que alguns tem chamado, não sem uma dose de imprecisão conceitual, de nova classe média.

Um projeto de pesquisa de fôlego, coordenado pela cientista política Marta Arretche (2015) mostra com abundância de dados que, nos últimos 50 anos, mas especialmente no período democrático, o Brasil caminhou bastante, a ritmos e intensidades diversos, na redução de diferentes formas de desigualdade: de salários e renda, de oportunidades no mercado de trabalho, de acesso aos serviços sociais, de progressão do níveis de escolaridade, de estreitamento, mesmo que muito insuficiente, das diferenças entre gêneros e entre brasileiros de diferentes colorações. Os dados são impactantes.

Um pouco por conta desses resultados, um pouco por conta de esforços diplomáticos para aumentar a projeção internacional do país, o Brasil ingressou no bloco das nações emergentes, das potências médias ou em ascensão que, segundo os internacionalistas, podem ter algum impacto sobre o sistema internacional, quando atuam como blocos ou no interior de organizações multilaterais.

Naturalmente, não pretendemos reduzir a dimensão e gravidade dos problemas ­seculares que o país arrasta de há muito. A obtenção de bens privados mediante o uso de recursos públicos parece ser o combustível que põe em movimento as engrenagens do sistema político. É grande a promiscuidade entre políticos, burocratas e empresas privadas, como a Operação Lava Jato vem mostrando. A economia, com moeda estável, nunca conseguiu ir além de taxas de crescimento medíocres, na melhor das hipóteses (Bacha & Bonelli, 2016). Parte significativa da infraestrutura que deveria dar suporte à atividade econômica está defasada e sucateada. Grandes e ineficientes corpos estatais proveem serviços sociais universais, mas de baixa qualidade: a escola mal ensina, o posto de saúde não atende bem. A pobreza está muito longe de ter sido superada. Ela faz parte da paisagem social das cidades grandes, onde o trânsito beira o insuportável, o transporte público é deficiente, e todos temem por sua segurança pessoal. Os problemas ambientais, à espera de atenção, são do tamanho do patrimônio de recursos naturais do país.

De qualquer forma, pelo menos até o final do século XX, o Brasil viveu sob a combinação virtuosa de competição eleitoral acirrada e relativa convergência com relação a políticas governamentais tanto fiscais como sociais.

Esse terreno de convergência substantiva começou a ser erodido, já no final do governo Lula, mas muito claramente no primeiro governo Dilma, quando o compromisso com a estabilidade da moeda foi afrouxado e uma leitura particular do que ocorria na economia internacional abriu espaço para a experimentação desastrada em matéria de política econômica. Ao mesmo tempo, começaram a ficar claros os indícios de esgotamento da capacidade de o governo petista avançar ou renovar sua agenda de inclusão. Finalmente, desalojado do centro pelo movimento de moderação do Partido dos Trabalhadores, o PSDB caminhou discretamente para o centro-direita, incorporando uma agenda mais conservadora no plano dos valores, especialmente, na forma de encarar a segurança pública e os direitos das mulheres [7].

O consenso em torno da estabilidade monetária e do contrato social da Constituição de 1988, prevalecente entre as lideranças políticas e sociais bem como na opinião pública informada, foi se esgarçando e abrindo espaço para os ventos da intolerância política.

DEPOIS DE JUNHO

Em junho de 2013, o Brasil foi sacudido pela maior onda de manifestações de rua de que se tem notícia no país. As jornadas de Junho aconteceram em 120 cidades de sul a norte e, no auge dos protestos chegaram a envolver 1,5 milhão e meio de pessoas[8]. Apesar da dimensão inédita e da repercussão nacional, os protestos multitudinários não foram um acontecimento isolado. Ao contrario, parecem ter sido expressão mais intensa e visível da ativação de diferentes grupos sociais que, por se manifestar de forma pontual e em diferentes espaços, não chamaram a atenção dos meios de comunicação e dos analistas.

Mesmo carecendo de registros sistemáticos, há indícios da multiplicação de movimentos sociais urbanos antes e depois das grandes manifestações de junho: ocupações de edifícios públicos em áreas deterioradas das grandes cidades por membros do Movimento dos Trabalhadores Sem Teto (MTST), fechamento de grandes vías e estradas por grupos demandando serviços públicos para um bairro ou região, queima de ônibus e depredação de trens. De outra parte, em 2013, as greves nos setores público e privado cresceram quase 30% em relação ao ano anterior, atingindo o maior volume registrado desde 1984 (DIEESE, 2014), e desbordaram de seu núcleo tradicional – trabalhadores metalúrgicos e da construção civil, bancários e empregados em serviços públicos de educação e saúde – para setores com menos tradição de lutas como empregados da indústria de alimentação, da limpeza urbana, de serviços de segurança privada e das redes municipais de segurança pública (DIEESE, 2014:40).Um observador mais atento teria percebido uma carga de descontentamento social a ponto de explodir sob a aparente satisfação com o governo do Partido dos Trabalhadores, registrada em sucessivas pesquisas de opinião.

A chispa que detonou a revolta foi uma manifestação contra o aumento de preço dos transportes coletivos, convocada por minúscula organização de extrema esquerda –Movimento Passe Livre – que reivindicava transporte público gratuito para toda a população e que se opunha a aumento de 20 centavos no preço do bilhete de ônibus, na cidade de São Paulo. Atingidas por repressão policial desmesurada, que os principais noticiários de televisão se encarregaram de levar a casa de todos os brasileiros, na hora do jantar, as manifestações cresceram em volume e diversidade de demandas, ao tempo em que se espraiavam para outras cidades e ganhavam espaço crescente nos meios de comunicação [9].

Durante quase um mês, multidões tomaram ruas e praças com as mais diversas reivindicações ou simplesmente para expressar difuso mal estar. –“São tantas coisas, que não cabem nesse cartaz” dizia um poster feito a mão, carregado por um manifestante solitário no Rio de Janeiro. Diferentes grupos protestavam contra a violência policial ou demandavam transporte gratuito, melhores escolas e serviços de saúde, direitos para os LGTBS ou oposição a eles, enquanto agrupamentos adeptos do protesto violento – autodenominados Black Blocs – destruíam agências bancárias e lojas de automóveis de luxo. A denúncia da corrupção, vista em sua associação com práticas costumeiras de parlamentares e partidos políticos e com má qualidade dos serviços públicos, constituiu o denominador comum a unir os manifestantes.

Os partidos políticos foram rechaçados pela maioria dos participantes, mesmo quando solidários com eles. Ao mesmo tempo, brotaram movimentos pouco ou nada conhecidos até aquela data, caracterizados por frágil estrutura organizativa e forte inserção nas redes sociais[10]. Eles animaram as manifestações multitudinárias, impulsionadas tanto pela sua convocação quanto pela influencia dos meios de comunicação de massa, especialmente a televisão de canal aberto.

Nas ruas, se encontraram movimentos e pessoas de diferentes orientações políticas, da direita à esquerda, embora esses últimos parecessem predominar[11].

As jornadas de junho e julho provocaram, em um mês, queda dos índices de aprovação do governo de Dilma Rousseff de mais de 30 pontos percentuais.

O grande mal estar social revelado nas ruas não teve impacto direto sobre as eleições gerais de 2014, quando foram escolhidos presidente, governadores, membros da Câmara e Senado Federais e das assembleias estaduais. Como vinha ocorrendo desde 1994, o processo eleitoral continuou organizado em torno da disputa entre a coalizão de centro-esquerda, encabeçada pelo Partido dos Trabalhadores (PT) e a coalizão de centro-direita liderada pelo Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB), com uma terceira força aglutinada em torno da candidata ambientalista Marina Silva (Almeida, 2016).

Entretanto, As diferentes leituras das manifestações de Junho-julho de 2013, as divergências em matéria de política econômica, os primeiros resultados da Operação Lava Jato e os sinais claros de esgotamento do ciclo petista transformaram as eleições de 2014 em um certame particularmente crispado e polarizado. Dilma Rousseff elegeu-se por pequena margem de votos, em segundo turno.

A primeira vítima da crispação da disputa eleitoral foi Marina Silva, destruída pela campanha especialmente agressiva de Dilma Rousseff. Mas a vítima principal foi a possibilidade de entendimento pós-eleitoral, entre governo e oposição em torno de uma agenda de política econômica capaz de lidar com a crise, àquela altura bem visível, e de sintonizar o país com as novas circunstâncias internacionais, nas quais a China já não exercia o mesmo efeito propulsor que tivera na primeira década do século XXI, ao absorver vorazmente as commodities brasileiras e de outros países em desenvolvimento.

No período pós-eleitoral instalou-se o que a historiadora pop Barbara Tuchman chamou de marcha da insensatez – “a impotência da razão ante os apelos da cobiça, da ambição egoísta e da covardia moral”, ou como preferem os cientistas políticos, uma situação na qual atores racionais, agindo sem coordenação em busca ganhos máximos, acabam por produzir um desastre coletivo.

Setores dominantes dentro do PSDB, desde o primeiro dia, apostaram na possibilidade do impeachment de Dilma, mesmo sem provas materiais de seu envolvimento nos esquemas de corrupção que a Operação Lava Jato ia revelando. O mesmo caminho foi adotado pelo veículos mais conservadores da grande imprensa. O governo achou que não precisava conversar com a oposição. O PT houve por bem bombardear a política econômica de sua presidente, como se houvesse uma alternativa doce ao ajuste fiscal amargo, que ela era forçada a propor diante da debacle econômica que se anunciava. A Câmara, abandonada a suas forças profundas, elegeu para dirigir a casa, contra o PT, o controverso Eduardo Cunha, deputado do PMDB membro da coalizão de governo mas inimigo da presidente, e que não perdeu oportunidade de usar todo tipo de pressão para atingir seus fins obscuros.

Em março de 2015, as manifestações de rua voltaram. Agora para protestar contra o governo recém eleito e contra os escândalos de corrupção revelados pela Operação Lava Jato, a envolver dirigentes do PT e de partidos de sua coalização de governo em negócios escusos entre as grandes empresas de obras públicas e a Petrobrás, empresa pública de petróleo e símbolo do desenvolvimento nacional.

Iniciava-se uma nova onda de protestos multitudinários que se repetiria em abril e agosto e em março de 2016, nas capitais de estados e principais cidades brasileiras.

Ao contrário do que ocorrera em 2013, as manifestações de 2015 e 2016 faziam oposição clara e raivosa à presidente e ao Partido dos Trabalhadores e clamavam crescentemente pelo impeachment de Dilma Rousseff. Os principais grupos que as convocaram– Movimento Brasil Livre, Vem prá Rua, Movimento Endireita Brasil y Revoltados on Line — eram declaradamente de direita, mais ou menos liberal, ainda que os que atenderam a sua convocação fossem mais diversos em suas inclinações políticas. Nas ruas, misturavam-se grupúsculos de extrema direita partidários de um governo militar, pessoas de centro ou apenas desencantados com o governo do PT. Vestiam as cores da bandeira brasileira, como se estivessem tomando para si a representação na nação. As demandas por melhores serviços públicos e políticas sociais desapareceram dos cartazes dos que queriam derrubar o governo[12].

Una vez mais, a convocação pelas redes sociais e sua repercussão na mídia tradicional — televisão, imprensa diária, rádio – foram instrumentos decisivos para multiplicar o número de manifestantes.

Fora das ruas, nas casas de moradores de altos e médios ingressos, as manifestações tomavam a forma de panelaços e buzinaços, sempre que a presidente ou seu partido falavam em cadeia nacional de televisão.

Em reação, cidadãos e grupos fiéis ao governo também tomaram os espaços públicos, em março e dezembro de 2015 e abril de 2016, convocados por sindicatos, pela Central Unica de Trabalhadores, bem como por organizações sociais vinculadas ou simpáticas ao Partido dos Trabalhadores (Movimento dos Trabalhadores Sem Terra, Movimento dos trabalhadores Sem Teto). Entretanto, no final, feitas as contas, a presidente foi derrotada na batalha das ruas.

O sentimento antigoverno foi alimentado também pelo desenrolar da Operação Lava-Jato que ia revelando para a imprensa – muitas vezes de maneira que feria direitos dos investigados — detalhes do conluio entre lideranças do PT e outros partidos da coalizão de governo e as grandes empreiteiras de obras públicas que recebiam contratos milionários e, em troca, alimentavam campanhas eleitorais, o caixa dos partidos e as contas privadas de muitos dos políticos envolvidos.

Além de perder nas ruas, a presidente foi perdendo também a capacidade de coordenar sua coalizão no Congresso, o apoio dos partidos aliados ao PT e, em consequência, a possibilidade de continuar governando. Muitas foram as razões para que isso ocorresse. Entretanto, parece claro que os gigantescos protestos antigovernamentais foram importantes para convencer os líderes mais moderados do PSDB[13] bem como os partidos de centro e centro-direita que participavam governo Dilma Rousseff a caminhassem rumo ao impeachment.

Em abril de 2016, a Câmara Federal votou a admissibilidade do pedido de impeachment, afastando provisoriamente a presidente e, em agosto, o Senado votou por ampla margem seu impedimento.

O vice-presidente Michel Temer passou a ocupar a cadeira de Dilma Rousseff encerrando um período de treze anos nos quais o governo federal esteve sob controle do PT e inaugurando uma fase de grande incerteza quanto ao futuro o país.

 

SOB NEVOEIRO, AINDA

Pela segunda vez, em pouco mais de duas décadas um impeachment interrompeu o mandato presidencial. Mas, ao contrário do que ocorreu quando o presidente Fernando Collor de Mello foi apeado do poder por procedimento previsto na Constituição[14], no caso presente as opiniões sobre a legalidade e legitimidade do processo que destituiu Dilma Rousseff estiveram e estão muito mais divididas[15]. É uma controvérsia real, que cinde a sociedade, as lideranças políticas e a opinião pública educada e que nenhuma análise acadêmica é capaz de dirimir.

Com a Operação Lava Jato em plena marcha não é possível prever o que será do governo Temer e o que restará da elite política nos próximos anos.

Há quem acredite que o Brasil vive uma crise profunda de seus sistema político e do próprio regime democrático.

Não cabe dúvida que o regime político brasileiro que era visto, por analistas dentro e fora do país, como exemplo bem sucedido de democracia de massas, saiu com sua imagem arranhada. De exemplo de estabilidade e capacidade de produzir progresso social, o sistema democrático do Brasil passou a ser um dos casos de “crise presidencial” (Perez-Liñan, 2007).

Por outro lado, o regime dá sinais de vitalidade: o funcionamento independente do sistema de justiça, a autonomia e diversidade da imprensa, a multiplicação de grupos da sociedade com capacidade de mobilização autônoma.

Tampouco parece evidente que o presidencialismo de coalizão esteja em crise. Com Dilma Rousseff a presidência perdeu a capacidade de coordenação e de negociação, dois elementos necessários para azeitar e por em marcha o mecanismo desta forma peculiar de sistema presidencial. Entretanto, ele tem permitido que medidas complexas de interesse do novo governo sejam votadas e aprovadas. Apesar da legitimidade presidencial contestada, da desconfiança da opinião pública com relação ao presidente Michel Temer e do fogo cerrado da Operação Lava Jato, que já levou à demissão de um bom número de ministros por suspeita de corrupção.

A crise política parece ter seu foco no sistema de partidos.

É pouco provável que a competição eleitoral nacional continue a se estruturar em torno da disputa PT versus PSDB. O PT pode encolher muito em termos nacionais, em 2018. As eleições municipais devastaram suas bases eleitorais em municípios de todos os tamanhos, em todo território do país. Tampouco é possível prever o impacto da Operação Lava Jato sobre as principais lideranças do PSDB, as principais delas já sob suspeita.

De toda forma, redução à irrelevância do PT alterará completamente os termos da competição política. Em 2018, pode-se repetir a competição pulverizada que caracterizou a primeira eleição depois da saída dos militares, abrindo espaço a lideranças de tipo populista, dispostas a surfar nos anseios persistentes de participação e inclusão, que o PT encarnou e que continuam tão fortes quanto os problemas sociais que os sustentam.

Partidos não se improvisam, levam tempo para se firmar como estrutura e na cabeça dos eleitores. E os partidos que podem ser levados de roldão, na crise presente, foram os protagonistas da transição democrática e portadores das múltiplas aspirações que com ela afloraram. Se isto ocorrer estaremos em um admirável mundo novo.

BIBLIOGRAFIA

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NOTAS

[1] “t[historys is] he result of human action, but not the execution of any human design”, Ferguson Adam, “Essay on History of Civil Society”, http://oll.libertyfund.org/titles/ferguson-an-essay-on-the-history-of-civil-society

[2] Boas descrições uma favorável e outra crítica à ação dos promotores de justiça e juízes que desencadearam a operação estão, respectivamente, em Netto (2016) e Moreira Leite (2016).

[3] Sobre a política econômica da era petista e a crise recente ver o ótimo relato de Safatle, Borges & Oliveira (2016)

[4] Em seus diários o ex-presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2001) ilustra com abundância de detalhes o tempo enorme que, como presidente, ele despendia conversando e negociando com sua base de apoio no Congresso. (Cardoso: 2015).

[5] North, Wallis & Weingast (2009)

[6] Esse resultado virtuoso não eliminou os debates e conflitos entre aqueles que acreditavam que a estabilidade devia ser mantida a qualquer preço e os que estavam dispostos a tolerar um pouco de inflação se a contrapartida fosse crescimento e redistribuição. Ver Safatle, Borges e Oliveira (2016).

[7] As lideranças que hoje dão o tom no PSDB – bem como seus parlamentaresm—são bem mais conservadores do que as lideranças que fundaram o partido: André Franco Montoro, Mario Covas e Fernando Henrique Cardoso.

[8] Para uma interpretação do movimento ver Nobre (2014) e Bucci (2016).

[9] A manifestação na capital do país foi televisionada ao vivo pelo principal canal de TV aberta.O mesmo ocorreu com o maior protesto feito em São Paulo, no dia 20 de junho. O mesmo fizeram as principais estações de radio especializadas em noticias.

[10] Entre os movimentos que convocaram para as manigfestações por meio de redes sociais e outros dispositivos eletrônicos destacaram-se, à esquerda: Movimento Passe Livre, Midia Ninja, Comité Popular da Copa, Black Blocs, Movimiento Autónomo Libertario, Acampa/Ocupa, Centro de Midias Independentes, Jornalistas Livres, A Marcha das Vadias; e, pela direita, Revoltados on line, Movimento Brasil LIvre, Legalistas (favoráveis a intervenção militar) e grupos homofóbicos.

[11] Sobre el repertorio de los movimientos presentes en la calle, en 2013, ver el muy interesante artículo de Alonso& Mische (2014) . Para un estudio de la construcción simbólica de las protestas, de la infraestructura de la movilización e de las estrategias de confrontación ver Tabagiba (2014). Para un análisis interesante sobre el impacto de la existencia previa de una red de estructuras participativas sobre la disposición a participar en las protestas de 2013 ver Wampler (2014). Sobre su semejanza con protestas en otras partes del mundo ver Bringel & Pleyers, 2015)

[12] Essas demandas surgiram, em fins de 2015, pela mão dos estudantes de escolas públicas que promoveram mobilização maciça em São Paulo e no Rio de Janeiro por questões específicas. Da mesma forma, greves e movimentos em torno a questões urbanas continuaram muito frequentes nas cidades brasileiras.

[13] Os dirigentes do PSDB dividiram com respeito à campanha do impeachment. Enquanto Aecio Neves o apoiou e promoveu de imediato, outros líderes importantes como como o governador de São Paulo e o ex-presidente Fernando Henrique Cardoso, por cálculo ou convicção, só o fizeram em 2016. O pedido de impeachment votado na Câmara foi de autoria de conhecido jurista do PSDB, uma professora de Direito sem partido e um jurista renomado pela sua ação na defesa dos direitos humanos, antigo notável do PT que rompera com o partido.

[14] Sobre o processo de impeachment de Collor ver Sallum (2016).

[15] Para uma interpretação do impeachment como golpe parlamentar ver Santos & Guarnieri (2016).